lunes, 11 de noviembre de 2013

JOSÉ MIGUEL ULLÁN


Fallece el poeta y periodista salmantino José-Miguel Ullán


Al abrigo del viento sólo hay muerte
     todo vuela viajero pez o espada
             nada decae brote o flor te engañas
el cuerpo cae pero dueño empero
                                     de otro saber

caer caer
                            no reo
de alguna nube levadiza tala
  escritura y razón
                           oh red
                           ondean esculturas
  salta al cielo
para caer
         caer en otro amor y pende
         ángel del hilo del olvido que

al abrigo del viento sólo hay muerte



JORGE PAOLANTONIO





LA PARTENAIRE

nada por aquí nada por allá
salvo su ajada belleza y los afeites
erguida en sus tacones
tocado de plumas
y el hartazgo de saber
que en las galeras no hay conejos
las flores son de tela

las palomas carroñeras
picotean en su encierro

el armario la ahoga
le va quitando el aire

la rutina es sólo eso

todo tiene un doble fondo
un pie que no se ve
un estante oculto
una mentira que aprieta su sonrisa
y duele como muela mala

esos brazos esas manos esos guantes
que apuntan
a la ilusión ajena

nada por aquí nada por allá

la magia es haber sobrevivido



el jarro

la línea azul del jarro blanco
ese borde abierto
para que vuelvas a beber
lo temprano
y el gusto de la vida cada día

hay una gota
que escapa

apenas la mirada derramándose en el limonero



SELFPORTRAIT

fin y cabo de mi propia historia
tanto desvestir mis santos
mi infancia demorada adolecer violeta
tanto elegir tanta catástrofe
esta prisa
para quemar las naves bajo el puente
y esperar que una lluvia lave
la sucia perra soledad de lo que acaso
importe sólo a medias

lavanderas y marquesas bestias ciegas
sin otra carga que sus costras
eso
son mis palabras
fatigadas de hábitos y monjes

no quedar en ojos que saben que nos vamos

vestirme de nerón para fotografías
morir en flash es vivir siempre.


JP(Catamarca, 1947). Poeta, dramaturgo y novelista argentino
Desde 1982 reside en Buenos Aires.

ANA MILENA PUERTA



 


PLEGARIA SIN DIOS


Que la avidez del horror
nos consuma y nos suprima
si es que no fuimos capaces
de apagarlo
con nuestras pobres vidas
adormecidas por cantos blancos.
Que nadie espere
una salida diferente
a la de vadear juntos
la propia sangre
y rehacer el reino,
también,
con nuestras cenizas.




NOTICIAS DEL FRENTE


Dijeron que era de Bazora
o de Mapiripan,
que cayó en el combate
de manera accidental.
Tenía hijos y un perro
sembró flores
cantó a sus niños en las noches
y planchó miles de veces las camisas;
hizo de la pobreza su estación,
con la miseria sonrisas
y panes tiernos en las mañanas.
Dijeron que era del Chocó
o de Bagdad
que todo fue un error militar.
Pero no lograron engañarnos:
Esa mujer tendida en su sangre
somos nosotros y no población civil
como dicen que se llamaba
como nos quieren nombrar
para sepultarnos en una cifra
en un indicador
de sus derrotas.



AMP(Cali, Colombia, 1961). Estudió Comunicación Social 
ela Universidad del Valle y Publicidad en la Academia de 
Dibujo Profesional. Ha publicado, Acto de Palabras, 1986
A Contrapelo, 1994 y Galaxia triste, 1995-2001 (2002). 

JUAN MANUEL ROCA






LA SOLEDAD DEL GUARDAFAROS


El guardafaros viene de la misma estirpe
Del poeta. No otra cosa hace que cuidar
Las noches, que preguntarse por la luz
Y cambiarla de curso
Para que las naves lleguen a buen puerto.
Toda luz está hecha de tiempo.
Come el guardafaros su plato de silencio
Y al mediodía cabecea
Entre albatros de alas truncas.
La soledad es su nodriza:
La he visto dándole pecho a su sombra.
En la sonora noche que despierta
Los órganos del mar o sus trombones,
Los grandes trasatlánticos encendidos
Como una ciudad entre la niebla
Parten en dos labios las aguas procelosas.
Larga soledad del guardafaros,
Ayúdame a alumbrar las palabras que quedan
Luego de los silencios del naufragio.



Diario de la noche


A la hora en que el sueño se desliza
Como un ladrón por senderos de fieltro
Los poetas beben aguas rumorosas
Mientras hablan de la oscuridad,
De la oscura edad que nos circunda.
A la hora en que el tren tizna la luna
Y el ángel del burdel se abandona a su suerte,
La orquesta toca un aire lastimero.
Una yegua del color de los espejos
Se hunde en la noche agitando su cola de cometa.
¿Qué invisible jinete la galopa?


Juan Manuel Roca(Medellín, Colombia, 1946)

JOSÉ MANUEL ARANGO





TEXTO


La ciudad: un desierto dorado
por la luna
                        las calles
son las líneas de una mano
abierta

en algún lugar alguien lee
un libro extraño como el silencio

ese rostro, la llama móvil
que lo multiplica: los ojos
que sostienen en vilo

la plaza desierta.



Eurídice


Bajó al helado
depósito de la morgue.
en el sótano oscuro
del hospital.

Allí la halló,
desnuda.
Una etiqueta en el tobillo
con un número.

                         (Montañas, 1995)



Grammatici certant

El nosotros
lo saben los gramáticos
es un curioso pronombre
Quiere decir tú y yo
sin él
y también él y yo
sin ti
y también él y yo
contigo y contra el resto
En todo caso excluye siempre a alguien
De esta parte nosotros
de la otra los otros que nosotros

                                    (Cantiga, 1987)



Una larga conversación

Cada noche converso con mi padre
Después de su muerte
nos hemos hecho amigos

                                          (Cantiga, 1987)


Poeta antioqueño(Carmen de Viboral 1937 - Medellín 2002)

EDUARDO GARCÍA AGUILAR


EDUARDO EN FIESTA DE GANESHA EN PARÍS


ARS MEXICA


La oscura india con sus gruesos labios
nombra los secretos de su raza
junto al soporte ritual del sacrificio

En el moderno templo de antropología
niños de la noche prehispánica
corren avorazados entre mariposas
tras sus piernas de piedra semiocultas
por la extremada minifalda

Habla con la seguridad de su belleza
su firme seno entre la blusa verde
mientras el sol de julio cruza las ventanas
y roza los pies de la Coatlicue

Negra y porosa la piedra del Popocatépetl
labrada en su delirio por Mexicas
absorbe su docta clase autóctona
en la lengua brutal de su Cervantes

Aceites de su piel indígena
humedecen las rutas de su cuerpo
y Tláloc –Dios de lluvia– languidece
entre secos arbustos que se encienden


                              en Poesía Colombiana (1931 – 2011), prologado 
                              y seleccionado por Fabio Jurado Valencia


EGA(Manizales, 1953). Poeta. Reside en París.