lunes, 28 de octubre de 2013

WILLY GÓMEZ MIGLIARO





literatura peruana

                                Let us consider where they are the great men
                                who will obsess the boy when he learns to read

                                                               DELMORE SCHWARTZ


nunca mi dolor aún cuando trasmute la palabra en bella constelación o ardiente
melancolía y la santa de los viejos devaneos de artista virreinal sea la madre del cordero
las azules gallinas ciegas
las inquilinas o los devorados
bajo las baldosas escondiendo los anillos de oro que los ladrones pasan todavía -mira-
de mano en mano sintiendo ese cuerpo trilceano
escritura culminante parece
impar de ciclo creador en el dolor de un estupendo fracaso y en el destierro tan español
dorado en la carne de otros asesinos
cantando contra el fascismo -escucha-
el gitano del mirasol tuvo miedo en los vestidos de la noche
con los balazos en las nalgas
enterrado finalmente con sus tacones celestes traídos de nueva york
de la escuela negra que spicer lideró en los sesenta
incluso sentimos la tortura en sus bellos poemas-cartas al gato
y después el otro el sonámbulo de la alquimia sobre un puente insoportable
que cayó para que todos los hombres sean hombres sin lenguaje
ah fue una situación política la escritura de los heraldos
y hubo otra caída
viniendo hasta trilce como una bella canción de amor
definida por sus cambios formales como primer mar abierto a la noche
de toda su soledad
de toda su angustia
mía si pienso que por este camino de miseria política alguna vez
seguiré plantando árboles
pero lo conocieron bien y amor fue la summa de todos los cuerpos
lo amó la sin razón claro de tanto llanto lo amó
y supe que de entusiasmo en entusiasmo otro peruano nos dejó sin palabras
vaya asociación entre ángeles y rosas
(yo en chaclacayo con margarita los vi danzando la economía planetaria la muerte
de alguien que se travestía en su monótona poética)
jajajaja reía alguien desde el jardín
shhh cállense dijo una vecina está pasando el santo ya lo verán
sin embargo son solo referencias las que oprime mi tristeza
cierto toda la amargura imposibilita un canto de amor y comprensión
ahora en que los muertos tienen su esquina propia
y es como si paseara en bicicleta por las últimas calles del ángel
de cuerpo en cuerpo a una breve eternidad
parece que voy
y en el nombre de todos por dios
éste es oquendo la poesía
éstos los cerebros tumefactos y estériles
éste el viejo salmón wesphalen en los ríos del silencio
éste es moro cachando en un hotel de méxico a una sola sombra superior
¿eran superiores?
una mueca del cincuenta satírica llorosa alucinada idiota
una mueca del niño de la mariposa
del hígado sangrante y su última canción
una misma forma estéril del silencio de la forma y de los nudos
y de los símbolos cuando su cuerpo lloraba la noche verde azul
una canción del amanecer y de los parques
una calle de roma o del cuzco con las mentadas de madre
una dama embarrada de tártara en la oscuridad del puerto de supe
(ajj qué perversión desde esta calle qué hermosa sordidez por un instante)
vivimos los estados modernos para desdecir la constelación de la poesía en el perú
desde sus muros abiertos desde sus casas de adobe y el mar sonando
porque todos dijeron alguna vez de sus antepasados
en la trasmutación de la palabra:
los viejos maricones que escribieron nuestra poesía
besaron tu cuerpo
esa oscura composición que ya no cuesta definir


Willy Gómez Migliaro(Lima, 1968). Su Construcción civil (Paracaídas, 
‘13) es un ambicioso poemario cuyo tema es la “construcción” de la 
identidad de los peruanos.



LAURA CRESPI






Para no mirar en los estantes despojados, la presencia se dilata en los 
cristales y en el agua que da vueltas. Las burbujas se transforman en 
millares de partículas hundidas, en nubes lenticulares. Algo opaca el 
zumbido de las horas, una huida en el puro deslizarse sobre las peque
ñas venas que se transparentan en los párpados.


*


Soñé que por fin me hablabas, y en susurros empezamos a escuchar 
las voces que salían del cuarto contiguo. Entonces borramos las palabras 
que estaban escritas en la ventana de la cocina, y aparecieron líneas 
aguadas, largas gotas, para descifrar en lo reaparecido algo. 
Nada se veía entre el vapor. Sólo nadaban indicios de esa circunvalación 
fortuita que nos reunía a todos.


                               De Invisible vanidad, Textos de cartón, 2010.


LC(San Fernando, Buenos Aires, 1973). Poeta, fotógrafa, 
traductora y Editora. Es licenciada en Filosofía, por la UBA
donde da clases. Publicó los poemarios Días de Besos (La 
internacional argentina, 2006), Una onda magnética (Belleza 
y felicidad, 2008), Árboles alineados (Mata-Mata Latinoameri
cana, 2010) y La vida interior(Spiral Jetty, 2010).