sábado, 26 de octubre de 2013

LEONARDO MARTINEZ




Cartas I y II

                                       [A Martín Araujo]


I

Querido Martín
andamos palpando en la oscuridad
Entonces
nos cae un pedazo de mampostería y morimos
o nos ataca un virus y nadie nos salva
También el amor roza su pulpa
pero después nos agarra el desenamoramiento
Y rezamos en secreto
¡no se vaya a enterar nuestro íntimo ateo!
Tenemos hambre y comemos
Previas flatulencias
realizamos las tareas corporales menos angélicas
Y de nuevo calientes y enamorados
Es la historia individual que trepida
con regocijos y estremecimientos
escalofríos y fiebre
Mi perrito sufre insuficiencia renal
está muriéndose
y la yegua vieja se apaga en la alcantarilla
Conmueve vivir de todas maneras
a pesar del dolor y del sufrir propio y ajeno
a pesar de las recientes o futuras prótesis
La ayuda del viagra es mi condena
pero no lo tomo porque me las arreglo
Después de todo a mi joven amante no le importa
Goza con este viejo
dejando que explore como lo hizo siempre
orificios y protuberancias
durmiéndonos luego abrazaditos

Aún el deseo me provoca incendios
Pero el agotamiento hace sonar su silencio y debo oírlo
Queda el gusto opaco de lo provisorio
y el sabor a pérdida
La plenitud fue siempre un territorio soñado
y el cuerpo que amamos
apenas una señal de rumbo


II

Querido Martín
esta mañana es como las mañanas de antes
Desnudos y brillantes diseños despuntan con el día
El horizonte pintado de presagios
parece al alcance de la mano
y la claridad nos asegura que estamos vivos
¿A dónde iremos?

Estuvimos estamos ahí y aquí
juntando señales para un fuego y la necesaria ceniza
un engaño nos hace creer que somos o que fuimos
Como airecito mañanero o pájaro cantor
marchamos en un fingido desfile de canciones
de nítidos olvidos o de presencias memoriosas
Impostura y utilería desaparecen
El aire de arriba y el de abajo se mezclan
La ciudad enterrada despliega sus avenidas
y las calles como chales al viento
arrastran colores que suenan
y vagidos engastados en el aire de la madrugada
aire entrefino o aire grueso
o delgado aire cumbreño

Despojado de mercancías y herencias
el almacén de recuerdos queda con la estantería muda
No vale la pena hurgar
meter la mano bajo las faldas de la madre
para arrancar el secreto


Leonardo Martinez, El barro que sofoca, El Suri Porfiado, 2013.

LAURA YASAN





restos fósiles


el dinosaurio es una especie
de piel supeditada
a un gran aparato reproductor

eso me pierde

sus jeans del paleozoico
y el sudor en los fierros de su hombría

hablar idioma rojo el dinosaurio
decir revolución mi amor proletariado
en el sillón del living
en las estepas de la contradicción

decir que lee a tolstoi
que piensa en mí los fines de semana

eso me pierde

tiemblo en su cuerpo magnífico animal
lloro lágrimas fáciles inútiles
dice mi amor mi vida no poder
yo tener vaquillona en el jardín
yo proteger la cría

partirme corazón el dinosaurio
esa especie de hombre


                                 de la llave Marilyn (Premio Casa de las Américas, 
                                 2008)


LY, poeta argentina nacida en Buenos Aires en 1960.
Publicó los libros de poemas "Doble de alma" (Tierra Firme, 1995).
"Cambiar las armas" (Botella al mar, 1997), “Loba negra” (La bohemia,
1999 y Edit.Educa 1999), “Cotillón para desesperados” (La bohemia,
2001) , “Tracción a sangre” (La bohemia, 2004), “Ripio” (Grupo Editorial 
latinoamericano, 2007) Y “la llave Marilyn” (Edit. Casa de las Américas, 
Cuba, 2009 – Ed. del Dock, Argentina , 2010), “animal de presa” (Ed.
Torremozas, Madrid, 2011).

MARTÍN ARAUJO




                             –Sí, ésta es la razón –dijo el Sombrerero
                             con un suspiro–. Siempre es la hora del té,
                             y no tenemos tiempo de lavar la vajilla
                             entre té y té.
                                                             Charles Lutwidge Dodgson


§

escucha las vías no muy lejos
el sol a través de la ventanita
las palabras de dios mochila
estampitas del destino en los oídos
cascabeleo
su cuerpo metal-sonoro
a través del cuerpo de los otros
con manos agarra la melena asida a su cintura
con manos su nalga aceitada
pelambre resbalo lozanía
mochila que brama
sin falta sin pena
otro sábado temprano
en el baño de constitución




                                    Estaba orgullosa de su porcelana, de su
                                    largo pitón, de su ancha asa; tenía algo
                                    delante y algo detrás: el pitón delante, y
                                    detrás el asa, y se complacía en hacerlo
                                    notar. Pero nunca hablaba de su tapadera,
                                    que estaba rota y encolada; o sea, que era
                                    defectuosa, y a nadie le gusta hablar de los
                                    propios defectos, ¡bastante lo hacen los
                                    demás!                                               
                                                          Hans Christian Andersen


§

mensajes de amor
prolongación de la pared en carne
en puerta un tatuaje de rocío
rosa-rojo-verde los ojos
ajedrez entre camisa jean borcegos
ciego el tanteo el olfato
rebaba lavandina almizcle
dinámica de los objetos las leyes de la física
todo se taja se arroja se suspende
en la lógica mengitorial
todo cuerpo es planeta estrella
antes de estallar




                                                       Soy una tetera pequeña y fuerte / Esta es mi
                                                       asa / Este es mi pico // Cuando tengo todo
                                                       me empaño / Y me escuchan gritar: /
                                                       ¡Vuélquenme / Desahóguenme ya!

                                                                                                        Stephen King


§

dónde juegan las niñas
en el patio de qué casa
toman la merienda -eso sé
zurcen para afuera
líricas y medias las niñas
dónde juegan
van al cine -es cierto
los sábados de continuado
tiran-cartas chusmean
hacen tajo la sonrisa
bombacha tatuaje
dónde juegan las niñas
parece ya no
en las tazas de té


                                                de memorias del salón de té


Martín Araujo (Morón, Buenos Aires, 1983) es escritor, periodista,
músico, licenciado en Ciencias de la Comunicación por la UBA, docente, 
herrero. Publicó Cantata(2008) y participó de la antología Vidas Posibles 
(Eudeba, Bs. As., 2000). Co-editó la revista la piel (2002-2004) y colaboró 
en diversos medios del país. Reseña en www.revistalamasmedula.com.ar/
Reside en Córdoba.


JOAQUÍN GUTIERREZ





A Carmen Lyra


" Que en paz descanses, linda camarada,
y que jamás nos dejes.
Sé que un día cuando se llene el aire
de banderas de rojo púrpura podrás,
tal vez, volver a estar contenta,
y una noche en que estemos todos juntos;
Manuel y Carlos Luis, Luisa y Calufa,
Guzmán y Arnoldo vuelve, regresa,
y con tu voz tan suave cuéntanos, cuentos. "


JG(Limón, 1918-2000, San José, Costa Rica).
Obras: Poesía (1937), Jicaral (1938), Cocorí (1947, traducido a
Once idiomas), Manglar (1947), Puerto Limón (1950), La hoja
de aire (1968), Murámonos, Federico (1973), Volveremos, (1974),
Te acordás, hermano, entre otras.


www.vinv.ucr.ac.cr/latindex/kanina002/kan-28-15.pdf