viernes, 25 de octubre de 2013

ARTHUR CRAVAN

OSVALDO SAUMA








Asabis


La segunda ley es la Asabis,
la solidaridad de la sangre que une entre sí
a los miembros de un clan,
como si fueran un mismo cuerpo.

G. Virgil Gheorghiu
No conozco Beirut
ni los cedros del Líbano
no conocí a mi abuelo
ni a su padre el viejo Sheik

no sé ni una palabra en árabe
tampoco si provengo
de los Sunnitas o de los Chiitas
si fui fenicio navegante
en aguas del Mediterráneo
o si en otro tiempo cabalgué sobre Balbek
entre las tropas de Saladino el Grande

nací próximo a la línea Ecuatorial
a 10º latitud norte media
y 84º longitud oeste media
del Meridiano de Greenwich
y ya sé que no hay patria para mí
más que esa patria donde viven mis hijos

sin embargo
poseo una chilaba que cambié
a Mohamed en una calle de Tetuán
y bajo el influjo de esa vestimenta
me supe árabe entre los árabes
y antes de caer deslumbrado
frente a la belleza de la Alhambra
comprendí que preexistían
sus prodigios ornamentales
sus arabescos
y cuando por primera vez
supe de Gibrán Jalil Gibrán
recordé la historia que subyace
dentro del hilo común de nuestro Asabis.

















OSVALDO SAUMA






INTIFADA


este es un poema
que nace de mi rabia
por donde quiera que pasa
arroja las piedras de su cólera
la hiel del insomnio
la resaca de un dolor
encerrado en el pecho solar

nada detiene su feroz cabalgata
como un quinto jinete
levanta el polvo estelar
sobre las mezquindades de la historia

echa fuego por el hocico de los tiempos
deja cenizas de pólvora
entre la ilusión de los verdugos

corre desbocado
espanta las palomas de la discordia
y alfanje en mano
                           vierte su odio
sobre las cabezas de los dirigidores

este es un poema
arrastrado por ángeles furiosos
las palabras salen de sus bocas secas
como de un manantial de aguas sangrientas
o como lava de volcán si así lo quieren
o bien como un derroche de piedras
sobre las ruinas de una ciudadhecha de piedras sobre piedras


OS(Costa Rica, 1949). Poeta y antologista de poesía, ha publicado
los libros: Las huellas del desencanto, 1983; Retrato en familia, 
1985; ASABIS, 1993; Madre nuestra fértil tierra, 1997; Bitácora 
del iluso, 2000; También ha realizado las antologías: Poesía infan
til del Conservatorio Castella, 1986; Antología del Conservatorio 

VLADIMIR NABÓKOV





“Así fueron pasando los días. Cuanto más aguzaba Albinus su oído, más atrevidos se volvían Rex y Margot: se estaban acostumbrando a la inmunidad que les confería su ceguera, hasta el punto de que Rex, en vez de tomar sus comidas en la cocina, ante la devota mirada de la vieja Emilia, como lo hacía antes, se empeñó en sentarse a la mesa con ellos. Comía en absoluto silencio, sin tocar jamás el plato con los cubiertos, y adaptándose al ritmo con que Albinus movía sus mandíbulas…, como si aquello fuera una escena de cine mudo. Y aprovechaba el escudo sonoro de la voz de Margot, quien a propósito hablaba muy alto mientras los dos hombres masticaban y tragaban. En una ocasión se atragantó. Y Albinus, a quien en aquel instante Margot le estaba sirviendo una taza de café, oyó un extraño e innoble carraspeo procedente del otro extremo de la mesa. Margot se puso a hablar de inmediato…”



(El fragmento  transcrito está tomado de “Risa en la oscuridad (Kamera obskura) editado por Anagrama, con traducción de Javier Calzada)


Vladimir Nabokov(San Petersburgo, 1899-1977). Autor ruso naciona
lizado norteamericano, escribió la famosa “Lolita” (1955), novela emble
mática y mítica. Es también autor de “Ada o el ardo (Ada or ardor. A fa
mily chronicle ” (1969), “Rey, dama, valet” (1928) o “Desesperación”
(1936).

JACOBO RAUSKIN


Jacobo Rauskin lanza un nuevo poemario



Tareas tan inútiles como la poesía


El río crece, el tiempo no ayuda.
Rema, rema la luz bajo la lluvia.
Que me perdone quien se sienta herido,
los inundados son del río, de nadie más.
Clavan techitos de multiflex,
de flexiplor, paredes
de un más que servicial cartón
o se dan por entero a otras tareas
que de por sí tampoco arreglan nada.
Y justo cuando nada se arregla,
cuando la noche habla de tregua
y enciende su esperanza, su lámpara
de veinticinco vatios gratuitos
en un barcito de morondanga,
se vive un apagón, se oculta el río,
se oculta la ciudad que ocupa el río.


Jacobo Rauskin








NUESTRO TIEMPO

                                        a Juan José Folguerà


Casas grises, azules, aledañas
al cielo vecinal de una mirada.
Por la siesta, cuando volvía
lentamente el carrito del aguatero,
cuando el carro del carbonero
era más negro,
cuando el sol buscaba un árbol en la calle
para dorar en él una fruta,
entonces, por ahí,
pasaba el joven ayudante de un sastre.
¿Vive todavía? ¿Trabaja?
¿No es hoy un veterano de la aguja?
¿Y qué fue de la tuerta
y dónde está la jorobada?
El áspero rabel,
en busca de audiencia en la plaza,
pregunta por gente de ayer.
Sin embargo, no es el ayer nuestro tiempo.
El presente irreal de algunos versos
bien puede ser el nuestro.
Cualquier calle, si no es muy mezquina,
nos deja donde ayer es hoy en un recuerdo.
Y siempre hay una casa en medio de un baldío.
Y siempre hay un silencio entre dos goles.
Y siempre hay una historia pasional,
un confuso episodio
ya sólo para historiadores.





















RODRIGO COLMÁN LLANO


Literatura reflejo del país del pasado_124124



entrevista con Rodrigo Colmán Llano   



–En cuanto a la narrativa, ¿quiénes son los principales exponentes?   

–Dentro del largo recorrido de la narración desde 1920 a 2010 se jalonan textos y autores relevantes de acuerdo con la hora en que vieron la luz o produjeron, respectivamente.

Dentro de este panorama general no puede dejar de citarse a dos autores que hacen que la literatura paraguaya irrumpa en el territorio de la narración contemporánea.   

¿Quiénes son.   

–Gabriel Casaccia y Augusto Roa Bastos. Casaccia es el primero en presentar una temática moderna (de personaje colectivo en lugar de personaje principal, de la relación entre los ámbitos urbano y rural) y el alejamiento de las formas nacionalistas, costumbristas o idealizantes. Su modo de narrar es crítico y sus textos semejan en su representación espejos, a veces deformantes, siempre portadores de imágenes lacerantes. Sus obras más representativas son "La babosa" y "Los herederos".   
  
¿Y Roa Bastos?  

–Roa Bastos es la potenciación de las capacidades de decir, hacer ficción; tanto en el ámbito de la expresión como en el de contenido. Sus textos se caracterizan por una riqueza conceptual en que se relacionan tradición judeocristiana y cosmovisión guaraní, lengua escrita (castellano) y lengua oral (guaraní), historia oficial e intrahistoria, historia y mito.

No pueden dejar de mencionarse entre sus textos clave su volumen de cuentos "El trueno entre las hojas" y sus excepcionales novelas "Hijo de Hombre" y "Yo el Supremo".   
  
–¿Y otros autores?  

–En nuestra gestión de historiar también se mencionan, y cuando hay ocasión se analizan, textos de otros narradores excepcionales: Rubén Bareiro Saguier, Carlos Villagra Marsal, Renée Ferrer, Helio Vera, por citar solo algunos.

También cruzan las líneas del estudio que se presentará el próximo domingo relatos o novelas escritas en guaraní, o correspondientes a autoras que vertebran una poética femenina en sus narraciones, etc.

Todo dentro del marco de enfoque enciclopedista, que muchas veces se acerca más, como señala Josefina Plá sobre este trabajo de historiar la cultura, al esquema que al recuento; y, añadimos, al análisis concienzudo.   
  
¿La poesía paraguaya  ha evolucionado y de qué forma?   

–La ruta de expresión de la poesía más que lineal o ascendente es, muchas veces, laberíntica, múltiple. No se puede hablar, necesariamente, de avance (o retroceso), ya que cambian la temática, la perspectiva poética, el acento de la voz. No obstante, sí se puede señalar que los poetas que han merecido los mayores elogios de la crítica especializada y de algunos de los mejores escritores latinoamericanos pertenecen al grupo del 40 y a las promociones del 50, 60 y 70.

Ello equivale a hablar de valoraciones de los volúmenes de poemas de Elvio Romero, Josefina Plá, Ramiro Domínguez, Jacobo Rauskin, José Luis Appleyard, Miguel Angel Fernández, por citar solo algunos.   
  
–Se ha publicado mucho en poesía, ¿no?  

–Conviene aclarar que merece atención la relación, existente o no, entre cantidad de textos poéticos publicados y calidad de lo publicado en las últimas décadas.

Porque es notable, particularmente en el género lírico, el aumento de los textos publicados desde la década del 80 (década en que se resquebraja y cae la dictadura más larga de Latinoamérica) hasta la fecha. Sería interesante plantearse las siguientes preguntas: ¿a qué se debe el aumento de caudal de publicación de textos líricos?; ¿se relaciona esto con la consolidación de la libertad de expresión que sucedió a la mordaza dictatorial que silenció vidas y alegrías?; ¿corren parejas la cantidad de publicaciones con la calidad que informan las mismas?; ¿riman libertad y cualidad lírica de expresión?

–En el exilio se produjo mucho. ¿Cómo ve este fenómeno?  

–Esto merece un estudio más atento. Recordemos que Casaccia publica sus mejores textos en la Argentina, y que Roa Bastos y Romero publican sus textos de mayor calidad tras el exilio del 47 en el vecino país.

.       


JACOBO RAUSKIN





Ella


El aire, el aire dulce,
el aire que la ciñe como a tallo.
Flor entreabierta, flor de blusa blanca,
flor de pies momentáneamente descalzos.
El cielo suelta estrellas, el viento sigue su camino
y, como siempre, rueda la luna en busca de un
      poeta.
Si pregunta por mí, alguien tendrá que decirle
que no estoy, que soy feliz en un encantamiento
que tiene el nombre de la mujer amada.
Sus ojos dicen lo que sus labios callan,
su cabellera se derrama en mi mano
y un beso encuentra su lugar
en el pequeño cuenco que hace el cuello cerca de
      la oreja.




El torbellino

                   A manera de glosa para
                   Venhase perder nesse turbilhao


Soy un vate sin vaticinio.
A ratos, consejero sentimental.
Eso, eso es lo que soy.
Y la gente, generalmente,
no sigue los consejos de alguien como yo.
No sé si los desprecian, no los siguen.
Y usted, que oye mi programa
o no lo oye porque ya tiene
apagada la radio a medianoche,
evite caer en tan común error.
No lo conozco, pero, venga, lo invito
a perderse en ese torbellino
del que hablábamos hace un instante.
Mire que el amor es cosa seria.
Mire que a cualquiera lo deja medio muerto,
casi vivo, tonto y medio.
Si usted no se pierde en ese torbellino,
irá a parar a un médico.
El torbellino salva, créame,
a quien en él se pierde.
Lo salva de perderse afuera,
donde no pasa nada,
donde no hay una sola mujer que valga,
donde las horas, si no son cadavéricas,
son nadaquevéricas. Oiga,
la contradicción es sólo aparente.
El torbellino salva, el remolino también.

                  
Jacobo Rauskin. Paraguay, Villarrica, 1941. Ha publicado más
de una veintena de libros de poemas entre ellos "La noche del 
viaje"(1988, Premio La República de 1989) y "La canción anda
riega" (1991, Premio El Lector). Sus poemas han aparecido en 
revistas y antológías paraguayas y extranjeras. Ha recibido el 
Premio Nacional de Literatura 2007, en Paraguay, y la conde
coración Orden del Poder Popular, en Venezuela, en 2010.

NATHANIEL MACKEY





Sonido y sentimiento, sonido y símbolo


NATHANIEL MACKEY


1.


Me gustaría referirme a la presencia de la música en un grupo 
de textos —las vías para considerar y responder a la música 
en algunos ejemplos de escritura, que se basan en el sujeto. 
Este ensayo debe su título a dos de estos textos “Sound and 
Sentiment: Birds, Weeping, Poetics y Song in Kaluli expresión” 
(Sonido y sentimiento: aves, llantos, poesía y canciones en la 
expresión de los Kaluli) de Steven Feld y “Sound and Symbol: 
Music and the External World” (Sonido y símbolo: música y el 
mundo externo) de Victor Zuckerkand.
Ambos contribuyen al paradigma que propongo en mi aprecia
ción de la“lectura” de la música en las obras literarias a las que 
deseo referirme. 
Steven Feld es músico y antropólogo, y dedica Sound and 
Sentiment a la memoria de Charlie Parker, John Coltrane y 
Charles Mingus.
Su libro, como el subtítulo nos dice, aborda el mundo en el que 
los Kaluli de Papua, Nueva Guinea, conceptualizan la música y el 
lenguaje poético.


Los Kaluli asocian estos con las aves y el llanto. Parten de una 
brecha en la solidaridad humana, una violación del parentesco, 
la comunidad y la conexión. Gisalo, la forma depurada de la canción 
Kaluli (la única de las cinco variantes que ellos cantan, y que 
reclaman haber inventado y no haberla tomado prestada de sus 
pueblos cercanos), provoca y se combina con el llanto —que tiene 
que ver con algún tipo de brecha, por lo general la muerte—.
Las canciones Gisalo se cantan en los funerales y durante las 
ceremonias para comunicarse con los espíritus y tienen la curva 
melódica del llanto de una especie de paloma pequeña, el pájaro 
Muni.1


Leer todo en

WILLIAM AGUDELO MEJÍA





Ante la ventanilla


Las manos de la muchacha del Banco de
América bajo las rejillas de neón sin
sangre manos-de-muerto las uñas
gotas de sangre coagulada los billetes
girando como las aspas de un abanico
eléctrico certero el índice en las teclas
de la sumadora (el pico de la gallina
en los granos de maíz) el dedo
lengua de perro tomando agua de
la esponjilla la yema sombreada de
tinta o mugre qué sé yo el fajo
golpeado de canto contra el mármol mientras
el cara-de-doverman del revólver
te mira despacio desde
tus sandalias hasta la colita
de tu desteñida boina azul


WAM(Bolombolo, Antioquía, Colombia, 1943). Músico, escultor 
poeta autodidacta, se radicó en Nicaragua en 1966. Allí colaboró 
con Ernesto Cardenal en la fundación de la comunidad religiosa de 
Solentiname. Publicó el libro-diario Nuestro lecho es de flores, tra
ducido al alemán y al inglés, dos libros sobre la Revolución Nicara
güense y numerosos poemas en revistas y diarios.