jueves, 22 de agosto de 2013

PABLO PICASSO






Lengua de fuego abanica su cara en la flauta la copa que cantándole roe la puñalada del azul tan utilizado que sentado en el ojo del toro inscribe en su cabeza adornada de jazmines espera que la vela hinche el pedazo de cristal que el viento rodeado en la capa del mandoble chorreando caricia distribuya el pan al ciego y a la paloma color lila y apriete con toda su maldad contra los labios del limón llameante el cuerno torcido que asusta con sus gestos de adiós la catedral que desfallece en sus brazos sin un bravo mientras que estalla en su mirada la radio despertada por el alba que fotografiando en el beso un chinche de sol come el aroma de la hora que cae y cruza la página que vuela deshace el ramillete que lleva escondido entre el ala que suspira y el miedo que suspira el cuchillo que salta de placer dejando incluso hoy flotando a su gusto y no importa cómo en el momento preciso y necesario en lo alto del pozo el grito de la rosa que la mano le lanza como una pequeña limosna.

                                                                         Trad.  Joaquón Jordá