jueves, 27 de junio de 2013

ROBERT SWARD




 

Robert Sward, from issue 33, Winter/Spring 1965.






Una mistica de los objetos - essay on Robert Sward 
by Laurence Lieberman, Spanish translation









Autopista


Era un hoyo, un hoyo negro, a ras del suelo, pavimentado, blanco,
un hoyo verde, un hoyo azul, hierba, cielo, señales carreteras, aire
y estábamos en el hoyo —en el aire, árboles
hierba... en lo que estaban los árboles, el cielo, en nosotros.
Y nosotros estábamos en el aire, el hoyo que conducía hacia
él mismo.
Todo a nuestro alrededor era lo que éramos
atravesándolo, dentro, dentro, dentro de nosotros mismos.
Y el hoyo murmuraba, claro, encarrilado, verde y pavimentado
con líneas negras. Y no había nada, los minutos
millas cuando piensas en ellas, cuando te han convertido en ellas.
El Buick, la velocidad, los zorrillos muertos en el cruce
de zorrillos, el ciervo —Toqué la bocina,
mi mano se hizo puño, se hizo sonido, un hoyo,
al final de mi muñeca, frené y la cosa estaba muerta.

***

Bueno, dijo la Muerte, el ciervo, sentada allí, entre nosotros,
con la gran mariposa blanca —y nos marchamos,
conduciendo a través del aire, a través de los árboles, a través de la hierba
...y estábamos
en el hoyo, y sobre el hoyo, y el hoyo
seguía por siempre, en los árboles, la hierba, el cielo
que estaba allí, dentro de nosotros, pavimentado, negro, blanco, una roca
un fantasma, una cosa Buick, autopista... un ticket


                                                 Translated by Oscar Aguilera


                                      (Del libro «Kissing the Dancer», 
                                       Cornell University Press, 1964)









BookCover_Robert




"Tienda de Mascotas"


Los gatos de cien dólares, los perros
de sesenta dólares; los leones, los tigres;
los seis peces miniatura, blancos, come-víboras;
las víboras, los monos (con muecas como
poodles castrados); los periquitos; búhos
flamencos, palomas rosadas y el propietario pequeño,
sin cabeza, vestido de seda, rastrero y enjoyado.

                                                  Translated by Oscar Aguilera






W.B.YEATS




UN AVIADOR IRLANDÉS PREVÉ SU MUERTE


Estoy seguro de encontrar mi fin
en un alto lugar sobre las nubes;
odio no tengo a aquellos que combato,
amor no tengo a aquellos que defiendo;
Kiltartan Cross es mi patria, los pobres
de Kiltartan mis compatriotas, nada
seguramente cambiará para ellos,
ni más pobre serán ni más felices.
No me obligó a luchar deber ni ley,
ni hombres públicos ni encendidas masas;
un solitario afán de plenitud
llevó a este fragor entre las nubes;
todo lo sopesé, recordé todo,
los años venideros parecían
un gasto de saliva en balde, un gasto
de saliva en balde los años idos
al lado de esta vida, de esta muerte.


                                         de ‘Poesía reunida’ Pre-Textos, 2010

Traductor Antonio Rivero Taravillo

ADAM ZAGAJEWSKI





(…) Había perdido dos patrias, pero buscaba una tercera: un lugar para la imaginación, un territorio que me permitiera encontrar una salida para mi aún no del todo clara necesidad artística. Había perdido una ciudad real, y buscaba una ciudad de la imaginación. Relativamente tarde —más que en el caso de otras personas— escogí la poesía como campo de mis búsquedas.


(…) Quien haya conocido alguna vez el estado de profunda abstracción propia de los trabajos de la imaginación sabrá de lo que hablo: del momento en que, tras un largo período de concentración, salimos a la superficie y durante algún tiempo nos hallamos en una especie de no-man’s land. Ya nos han abandonado los amigables y ardientes rayos de la imaginación, pero aún no hacemos pie en la tierra firme del sentido común cotidiano. Por un instante, estamos suspendidos entre dos esferas que probablemente se tocan en algún lugar, desde luego, pero no sabemos dónde (ni en nosotros ni para nosotros). Es éste un momento peligroso; quien empiece entonces a preparar el almuerzo o la cena debería tener mucho cuidado de no provocar un incendio o incluso un terremoto.


(…) El escritor que lleva un diario íntimo anota en él lo que sabe.
En el poema o en el relato anota lo que no sabe.


(…) En la vida espiritual se turnan secuencias de exaltación y de desenmascaramiento. Dado que mundialmente atravesamos ahora un período de desenmascaramiento gigantesco, hay que esperar, en un futuro previsible, el regreso de la devoción. Esto me pondría en una situación difícil; prefiero enfrentarme a la disgregación que al fundamentalismo.


(…) "…You will never love art well, till you love what she mirrors better" ("No apreciarás bien el arte hasta que no aprecies mejor lo que él refleja"), John Ruskin. Eso no significa en absoluto que el arte, y junto con él la poesía, sean espejo de la realidad, como gustan de repetir los doctrinarios del realismo. No, se trata de otra cosa: que el arte crece de la más profunda admiración al mundo, visible e invisible. (Y también que el arte no es algo para estetas.)


(…) Buscando las dos patrias perdidas —mi ciudad y el libre acceso a la verdad—, me topé aún con una tercera, de la que ni siquiera sabía que hubiera sido alguna vez ciudadano. Ese tercer país dispone de un pequeño territorio y no tiene ejército; en él sólo hay un pequeño manantial, en el que se refleja el azul del cielo y deshilachadas nubes blancas.
    Pero ese tercer país se distingue por desaparecer a veces de la superficie de la tierra, por mucho tiempo. Desaparece como las golondrinas, que vuelan hacia el sur y sólo dejan tras ellas su arcaicos nidos bajo los aleros, pequeñas barbillas de los tejados.


ADAM ZAGAJEWSKI (De su novela ‘En la belleza ajena’, Ed. Pre-Textos; Traducción: Ángel E. Díaz-Pintado)




Adam Zagajewski (Lvov, 1945). Es poeta y ensayista, una de las
voces más representativas de la poesía polaca contemporánea.
Desde 1982 se exilió en París y posteriormente en EEUU,
donde ha sido profesor universitario en Houston. S/ Zagajewski,
los buenos escritores envuelven lo desconocido en lo conocido.
Los malos dan en la superficie lo desconocido.