viernes, 21 de junio de 2013

EDGARDO COZARINSKI

BATANIA




No me pegue tanto, agente

No me pegue tanto, agente,
que la porra que sujeta
se la he pagado yo.

La policía de España
la pagamos entre todos
pero vela a los tambienes
y desvela a los tampocos.
Al que luce de hombre blanco
lo veneran como al oro
pero piden los papeles
al que notan hombre moro.
Como huye mi pobreza
del batracio poderoso
y usted del potentado
su bastón y su cachorro,
no me pegue tanto, agente,
que la porra que sujeta
se la he pagado yo.

Cuánta y siempre diferencia
con los muchos y los pocos:
son jilgueros en Serrano
pero buitres con nosotros,
con los popes comeflores
con los nadies comecocos,
con los hartos clorofilas
con los nadas cloroformos,
dan caricias a los cuerdos
y trompadas a los locos,
siempre corren a los flacos
y socorren a los gordos.
Como nunca fui discreto
y disfruto como todos
proclamando mis verdades
contra el ogro dineroso,
no me pegue tanto agente,
que la porra que sujeta
se la he pagado yo.



El semen

Frecuente y triste historia
la del poeta elegido,
afable y partenonio,
nacido entre cornalinas
y el ocho de la abundancia,
humilde con aeroplano,
matrícula en la solapa,
mezclado en polietileno
y clases particulares,
laborioso, aplicado,
brillante, con facultades,
de familia democracia
y viajes alejandrinos,
erasmus, griego, piano,
biblioteca centenaria,
a salvo de taras físicas
o relámpagos sexuales,
un muchacho inmaculado,
un muchacho ejemplar,
un orgullo y un modelo
que,
sin
embargo,
todavía no ha firmado
una sola línea propia,
un solo verso distinto,
una púa de talento,
y sus trivios y cuadrivios
solamente le han servido
para nada que decir,
su gramática exacta
para nada que decir,
nada sabe del sufriendo,
nada sabe del llorando,
no tiene resentimientos,
nunca hambres ni violencias,
ningún afán de venganza,
qué cosa sea el miedo,
le falta semen, el semen...