martes, 18 de junio de 2013

AFFONSO ROMANO DE SANT’ANNA




RILKE
           
             Rilke
                cuando quería hacer poemas
                pedía prestado un castillo
                tomaba la pluma de plata o la de pavo real,
                llamaba a los ángeles de cerca,
                palpaba la soledad
                         como un delfín
                conversando de las cosas al gusto europeo
                entre esculpidos gamos y cisnes
                         —en un geométrico jardín.
          
             Yo
                moderno poeta, y brasileño
                con la pluma y la piel resecas por el sol de los trópicos
                cuando pienso en escribir poemas
                me aterran siempre los terrenales problemas.
  
                Cuánto me gustaría llamar
                a mi familia, a mis amigos, a todo el pueblo
                y salir con un salterio bíblico
                a bailar en la plaza como un loco David.
                       
             Pero no puedo,
                porque, cuando en gesto del poema me apremia
                tomo cualquier bolígrafo o lápiz y papel desarrugado
                y, esclavo
                escribo entre bulliciosas bocinas secuestros
                salarios cocteles televisión torturas y censuras
             y los tiroteos
                que cinco veces al día
                estallan en la favela de al lado
          
             metrificando así mi verso marginal de perseguido
             que va a caer baldío en un terreno abandonado.



                                              (Traducción de Nahuel Santana)

SANDRO PENNA




CUANDO...

Cuando la luz llora por las calles
quisiera en silencio a un chico abrazar.


QUANDO...

Quando la luce piange sulle strade
vorrei in silenzio un fanciullo abbracciare. 



YO EN LA RADA...

Yo en la rada seguía a un chico encantado
solo de sí, entre escasas luces. Solo yo
mantenía al chico suspendido en el mundo.


IO NELLA RADA...

Io nella rada seguivo un fanciullo incantato
solo di sé, fra rare luci. Io solo
tenevo il fanciullo sospeso nel mondo.
  
                             traducciones de Carlos Vitale


SP(Perugia, 1906-Roma, 1977). Entre otros libros, ha publicado
Appunti, Croce e delizia y Una strana gioia di vivereEn español: 
Una extraña alegría de vivir (La garúa, Santa Coloma de Gramenet, 
Barcelona, 2004).


ACO SOPOV





LA GAVIOTA SOBRE MI CABEZA


La gaviota no aterriza sobre
mis ojos, no hay manera de captar
esas ondas distanciadas que desde las
profundidades se elevan. La gaviota no
aterriza en mi corazón porque mi corazón
ya no me pertenece. La gaviota vuela más
allá de todas las regiones conocidas, solitarias,
alienadas y muertas, aletea pacíficamente, a la
deriva.

                               Trad. Luisa Futoransky


AS(Macedonia, 1923-1982). Poeta y traductor. Entre sus libros:
Poemas(1944), Seguimiento de la juventud(1947), Gramos(1950),
En nuestras manos(1950), Viento trae buen tiempo(1957), Impo
sible(1963), Lectura de las cenizas(1970).

AFFONSO ROMANO DE SANT'ANNA









AFFONSO ROMANO DE SANT ' ANNA





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Mas belleza, señor


Tío Lemos, humilde siervo y pastor,
en su vida tan desposeída
aún decía: ¡Basta de bendición, Señor!
Sin embargo, mi alma insaciable
parece que nunca se cansa e implora:
-¡Mas belleza, más belleza, señor!
Y el Señor, impaciente, ordena:
-Entra en esta iglesia de Orvieto
y ante los frescos de Lucca Signorelli

arrodillate y llora.








Claro de luna en la Toscana


A mí me tocó una luna llena en San Geminiano.
¿Qué más puede pedir el alma de un hombre
amado por unos, por otros detestado,
que sigue a los pájaros con los ojos
deja correr con los ríos su deseo
y tiene en el bolsillo unos cuatro o cinco secretos?
A mí me tocó, otra vez, la luna llena
y fue en Certaldo Alto.
La recibí callado.
Y como era demasiado extasiante
la deposité

en los ojos de mi amante.











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Tardes


Dios puso estas tardes a mi frente
para advertirme
paralizarme.
Sabe que soy débil
Y que no resisto a un cierto modo cromático de ser.
Dios puso estas tardes a mi frente
para herirme,
extasiarme.
A veces me distraigo. Dios insiste: pone
las tardes nuevamente a mi frente

para que aprenda a morir.



















Celada verbal


Hay varias maneras de matar a un hombre
con un tiro, de hambre, con espada
o con la palabra
envenenada.
No es necesaria la fuerza.
Basta con que la boca suelte
la frase engatillada
y el otro muere

         - en la sintaxis de la emboscada.


                          Traducciones de Ana Lia Obeid, Eduardo Estevez
                          Eduardo Cobos y Marcelo Canossa