sábado, 8 de junio de 2013

DAVID LIEBMAN























Foto

























































































MARÍA BELÉN AGUIRRE





CRÓNICA DE UN INTENTO


Cuando vinieron a buscarnos
el gas se había expandido por toda la casa.

Había sido divertido rellenar
todos sus orificios
la tarde anterior.

Mi hermana dormía como una muñeca
desarticulada
la cabeza levemente inclinada
por fuera de la almohada:

como el fruto prohibido de un árbol
al acecho de una mano hambrienta
era.

Mi madre dormía con su mejor camisón
abrazada a una Biblia
ilegible a fuerza de subrayados.

Yo dormitaba sobre la mesa de la cocina
apoyada sobre un plato al revés.

Nos encontraron a tiempo
antes de que una perilla
accionada de luz
pudiera hacernos volar
en mil pedazos.

Fracasar es la mejor manera de sobrevivir,
pensé mientras lavaban mi rostro.

GUSTAVO TISSOCO





DISFRACES


Me apenan los hombres
que dicen amarme
                  al caer la noche.

Me apenan más sus disfraces
                                  al salir el sol.




SUBIDOS A UN ÁRBOL…


Todos hacemos el amor
como subidos a un árbol.

Nos agarramos de las ramas
y vibramos ante el precipicio,
                            ante el temblor.

Trepando hasta el verde
nos aferramos al fin a la raíz
y es ahí en el olor a tierra
que descubrimos el cielo.

¿acaso no se revelan nidos,
madreselvas,
calandrias y capullos?

Todos hacemos el amor
como montados a un árbol
y a veces es el viento
a veces el dulce resplandor lo que aprisiona,
lo que nos deja librados al noble levitar,
a la locura de ser un poco pluma,
un poco primavera.

Todos hacemos el amor
cabalgando bosques.


GT(Mocoretá, Corrientes). Poeta y médico. Entre sus libros: Sutil, 
Paisajes de adentro, pintapoemas, cicatriz, Terrestre, etc.


WALTER IANNELLI




Los que esperan en Zumatra

Alguien llama a una puerta de Zumatra y nadie atiende.
Alguien sigue llamando a pesar de todo.
Llama con las manos con las aldabas
y con la oscuridad que
le viene de la lluvia
de los búhos.
Alguien llama pero no espera que le abran
porque en Zumatra siempre es tarde
y hay ojos en las paredes que se ríen del que espera.
En Zumatra se bajan las celosías y
los belfos de los caballos exhuman el aire
le dan olor a entierro.
Los pabilos no se protegen
y apenas se reconocen las caras de los amigos.
Entre ellos se miran sin indolencia
y se apiadan mutuamente de sus vidas.

Cuando sale el sol en Zumatra
siempre alguien espera en la puerta de alguien
y las mujeres pasan como correlimos rumbo al mercado.
Ellas aparecen cantando entre dientes
una canción que aprenderán los chicos
y que muy pronto se llevará el viento.
Habrá un ajetreo de puertos y el murmullo de las máquinas
irá creciendo como una nube de mosquitos.
Luego el sol se irá de a poco
y sólo se oirán los últimos silbatos de las fábricas
y los que esperan se incorporarán sobre sus plantas
remendarán sus llagas
y con la primera oscuridad
volverán a golpear las puertas cerradas
para que nadie les abra.


Memoria de la Carne

Pongo carbón
papel
y enciendo el fuego.
Después del primer vino
flota en el aire
-a la luz del hierro caliente-
el olor a grasita chamuscada de viejos asados.
Fantasmas que en su gotear
son
el perentorio ahora de mi nariz

domingos o lunes o jueves
que se funden en el aire
en el acto único de mirar las chispas
teofanía del presente.

No hay nada que decir del tiempo.
Parece que se mueve
pero se queda ahí
por ejemplo
agarrado a los fierritos de una parrilla.


WI(Bs. As., 1962). Publicó entre otros "Alguien está esperando" 
(cuentos), "Sanpaku" (novela), "Zumatra y la mecánica de tu 
corpiño" (poesía), "Metano" (cuentos) y la "Invención de lo real" 
(novela). Entre otros obtuvo Premios del Fondo Nacional de las 
Artes en los años 1995, 2000, 2001, 2003, 2004 y 2008. También 
le fue otorgado el Premio Internacional Juan José Manauta a libro 
de cuento édito.