jueves, 6 de junio de 2013

MOHAMMAD ALI SEPANLOU











Poema lírico del capitán


Piedra de la galaxia soy yo
Alto cuello de la cascada eres tú
El paraguas viejo del abuelo soy yo
La nieve bonita y plateada eres tú
Negro vagón olvidado desde la batalla, soy yo
La primera estación de primavera eres tú.

En ti, el cielo duerme en una serena soledad.

Recuerdo de la gran juventud eres tú
El beso del amanecer a la estrella de la gema eres tú
Ojos de un arroza de esmeralda
Los brazos blancos de la chica cultivadora de arroz eres tú.

Inevitable ruta del río vivo Zenderud
Inmortal río Gandhar eres tú.

El capitán del oeste dorado soy yo
Linda flecha roja lanzada
Desde el espejismo de Zanzíbar, eres tú.

El cabello de la brisa, en la noche bondadosa la semilla
del presagio en los surcos del territorio de las lágrimas,
El tesoro del castillo encantado premio de la esperanza,
eres tú.


                                                                 Trad. Fariba Gurguin






































محمد علی سپانلو











CARLOS PENELAS


 



Posición


Y si sólo te hablara
con palabras,
sin comprender el aire
que nos hiere,
cómo ha de ser el puño,
cómo ha de ser el alba
con tus ojos?
¿Y si sólo mis manos
afirmaran tus senos,
qué libertad conquistaríamos,
qué desnudez fabricarán las aves
con nosotros?
¿Y si sólo mi vientre
copula con tu tiempo,
qué hijo anhelará el silencio,
qué sur bautizará
la rosa en su secreto?
¿Y si sólo mi vida con tu vida
coexisten desde el verso,
qué pasión o qué pan
hemos de defender en esta tierra?

                                           (Los dones furtivos, 1980)



Traían en sus ojos

                                a Marta y Fernando,  mis hermanos


Traían en sus ojos el pan de las viriles tierras.
Regiones húmedas, tumbas de príncipes,
hornos, vinos, cucharas.
Y la costumbre de cantarle a sus hijos
en lenguas primitivas.
Todo crece en el recuerdo indolente
de tanto mar o tanta voz.
La austeridad, la serena medida;
hórreos que llegan con el viento.
(¡Para que no olvide, para que no olvide!)
Justifican lo vulnerable de la vida.
Siento que la utopía me conmueve
con presencias inmóviles
en la contradicción del amor y la sabiduría.
El misterio es una fábula impersonal.


                                                    (Queimada, 1990)

BILLY COLLINS




Diseño

Derramo una capa de sal sobre la mesa
y trazo un círculo con mi dedo.
Este es el ciclo de la vida
le digo a nadie.
Esta es la rueda de la fortuna,
el Círculo Ártico.
Este es el anillo de Kerry
y la rosa blanca de Tralee
les digo a los fantasmas de mi familia,
los padres muertos,
la tía que se ahogó,
mis hermanos y hermanas venideros,
mis hijos por venir.
Este es el sol con sus rayos relucientes
y la luna amarga.
Este es el círculo absoluto de la geometría
le digo a la hendidura en la pared,
a los pájaros que cruzan la ventana.
Esta es la rueda que acabo de inventar
para rodar por el resto de mi vida
y lo digo
tocando mi lengua con el dedo.


                                   de Sailing Alone Around the Room, 2001

Versión de Miguel Ángel Zapata



MIGUEL ÁNGEL ZAPATA




La colina 

1

Escribo en la colina más azul del universo: el viento aúlla y guía
mi mano por estos montes que son mi peña y mi nube, el límite
del juego. Todo se mueve con mi gesto, y las piedras son rosas en
las tumbas. Las nubes en el cielo son una presencia en el vacío,
un antiguo jardín, el fulgor del fuego llameando en el espacio.


2

En las hojas se vislumbra la claridad del cielo, la claridad de la nada.
Ahora escucho el coro de las piedras que me dicen algo de los canales
secretos de las rosas. El cielo se alitera con la piedra, y yo espero
alguna señal para escribir sobre su lomo pulido por los siglos
alguna flama que me lleve al centro mismo del crisantemo.

Por eso, escribo en la colina, para estar cerca.


                                             de Escribir bajo el polvo. Lima. 2000.

ALBERTO SZPUNBERG


 


Es así, como la lluvia en la tarde,

nunca termino de llegar al fondo de tus ojos.
Demasiado dolor para hablar sueltamente del futuro,
cuando el húmedo brillo de la corteza huele a un bosque
crecido de golpe en el corazón del invierno, esta tarde, esos muertos.

Pero a qué abrazarme sino a ti, contra qué ventana
ver los hilos de la lluvia sino en tus ojos,
desde qué espera, bajo qué silencio.

¿A qué huele la tibieza de tu abrigo de lana
sino a esta lluvia, sino a ti misma,
tejida y desflecándose en el aire de la tarde?

En la hornalla ronronea el agua.
Encendamos un cigarrillo en su fuego y fumemos tranquilos:
existes, vivimos, y creo que te amo.


                                               de "Apuntes (1982-1985)", 1987



DON NADIE DESCUBRE LA ETERNA INSIGNIFICANCIA                                                                                        

En definitiva, sólo se trata de la luz donde los Justos
se mecen en el viento,
36 robles que se van por las ramas en plena liviandad,
que es la creación.
Es éste el instante en que las hojas discurren en silencio
como amantes.
en una ciudad labrada palabra por palabra, línea a línea,  
letra a letra,
y suspendida como una gota de piedad sobre el inmenso 
mundo:
el bailoteo del corazón es siempre una pequeñísima llama,
eterna entre las manos que la quieren viva.


Alberto Szpunberg (Buenos Aires, Argentina, 1940)

MOHAMMAD ALI SEPANLOU


 


Poema lírico del capitán


Piedra de la galaxia soy yo
Alto cuello de la cascada eres tú
El paraguas viejo del abuelo soy yo
La nieve bonita y plateada eres tú
Negro vagón olvidado desde la batalla, soy yo
La primera estación de primavera eres tú.

En ti, el cielo duerme en una serena soledad.

Recuerdo de la gran juventud eres tú
El beso del amanecer a la estrella de la gema eres tú
Ojos de un arroza de esmeralda
Los brazos blancos de la chica cultivadora de arroz eres tú.

Inevitable ruta del río vivo Zenderud
Inmortal río Gandhar eres tú.

El capitán del oeste dorado soy yo
Linda flecha roja lanzada
Desde el espejismo de Zanzíbar, eres tú.

El cabello de la brisa, en la noche bondadosa lsemilla 
del presagio en los surcos del territorio de las lágrimas,
El tesoro del castillo encantado premio de la esperanza, 
eres tú.

                                                                       Trad. Fariba Gurguin


MAS(Teherán, 1940). Poeta y crítico literario. Libros: ay, desierto!;
Invasión;  Calles, desiertos; Zhaliziana.

CARLOS VITALE





RONDA CIOCIARA (II)

                     Dovresti ascoltare la Ciociaria.
                                                          Libero De Libero


CARAMILLO

En el valle
resuena
el himno
de todas
las banderas.


CANNETO

El otoño
amaga y no da.

Casi no da.

Sinuoso viaje
al invierno.


TARANTELA

Estás aquí.
Dondequiera
que estés.


SAN DONATO

A todos te concedes.

No a mí.

Dadora
de gracia
y traición.


LATERAL

Un aire gris,
algunas fotos,
ciertos amores,
ritos, paisajes,
ni una lágrima,
algo parecido
a la felicidad.


AL OTRO LADO

Al abrir la puerta supe que había sido un error. Pero, 
¿qué podía hacer? 
Entré.


CV(Buenos Aires, 1953). Licenciado en Filología Hispánica e Italiana.
Ha publicado, entre otros, descortesía del suicida y unidad de lugar.
Es traductor de poetas italianos y catalanes. Reside en Barcelona.


JORDI DOCE




Lluvia

       sobre un poema de Nishiwaki Junzaburo


Con el viento del sur
descendió una diosa benigna.
Mojó el bronce y mojó la fuente,
mojó el vientre de la gaviota
y sus plumas tendidas.
Abrazó la marea,
lamió la arena,
se bebió de un trago los peces.
Impalpable, mojó la iglesia, el balneario,
el teatro y su lira de platino.
En el final sin fin del día
la lengua de la diosa,
                                            impalpable,
mojó mi lengua.


                              De "Lección de permanencia"
                                     Pre-textos Poesía 2000



Díptico

No hay luz sino estupor de luz
en este jardín abrasado
de frío y lenta escarcha donde
alguien cuya sombra te evoca
remueve sin prisa la tierra
y deja en los surcos un hilo
de luz fría donde mis ojos
desde esta página te anuncian
y dicen verte, aunque no estés.


*


Hago inventario de tu ausencia:
ojos no usados, aire intacto,
las horas como lumbre escasa
que el aire no aventa ni excita.
En todo espío transparencias,
temblor que es tu cuerpo inasible.
Hago inventario de tu ausencia
para que sepas de tu vida
 a mi lado, cuando no estás.



                   De "Lección de permanencia"

                          Pre-textos Poesía 2000


JD: poeta, ensayista, crítico  y traductor español nacido en  Gijón 
en 1967Licenciado en Filología Inglesa por la Universidad de 
Oviedo y Doctor en Letras por la Universidad inglesa de Sheffield. 
Es docente y gestor cultural. Algunos de sus libros: "La anatomía 
del miedo" 1994, "Diálogo en la sombra" 1997, "Lección de perma
nencia" 2000, "Otras lunas" 2002, y "Gran angular" 2005.



THOMAS KINSELLA





Wyncote, Pensilvania: Glosa


Un sinsonte, posado en una rama
tras la ventana donde escribo,
engulle un fresco brote carmesí,
se sacude unas pocas gotas
lustrosas de su ala, y sale
al encuentro del cielo anubarrado.

Otra tormenta que se acerca.
Bajo esa luz de cobre
mis papeles parecen luminosos.
Y yo debo ponerlos desde ahora
bajo un cuidado aún más atento.

                                                  Trad. Jordi Doce


Palabras de Jordi: “descubrí este breve poema de Thomas Kinsella
(Dublín, 1928) en la imprescindible antología con que su colega y con
temporáneo Michael Longley resumió cien años de poesía irlandesa
(20th-Century Irish Poetry, Faber & Faber, 2002). De Kinsella se in
cluye su más célebre «Hen Woman» y esta breve epifanía, un ejem
plo decantado de esa poesía de la naturaleza que los autores de len
gua inglesa dominan como nadie. El título puede parecer enigmático
pero es un homenaje implícito a Ezra Pound, cuyos padres vivieron 
durante años en el pueblo de Wyncote.

VLADIMIR NABÓKOV




El poema


No el poema crepuscular que compones pensando
en voz alta
con su tilo esbozado en tinta china
y cables de telégrafo sobre nubes rosáceas;

no el espejo que está en ti y el hombro de ella,
delicado y desnudo, brillando con luz tenue;
no el lírico chasquido de rimas de bolsillo…
la música menuda que da siempre la hora;

y no los pesos y monedas en esas pilas
de diarios vespertinos calados por la lluvia;
no los cacodaimones del dolor de la carne
ni las cosas que dices mucho mejor en prosa:

el poema que cae desde alturas ignotas…
cuando aguardas el chapoteo de la piedra
allá al fondo, y agarras como puedes la pluma,
y entonces sobreviene la conmoción, y entonces…

en la fronda sonora, las palabras-leopardo,
las aves avistadas, los insectos cual hojas,
se fusionan y forman un intenso, callado,
mimético diseño de perfecto sentido.

                                                Trad. Jordi Doce