viernes, 31 de mayo de 2013

JORGE PALMA



La clase obrera no va al paraíso


La clase obrera no va al paraíso
viaja apretada en las vísceras de
un trueno o peor: entre el golpe
de alas de un relámpago, suelta
de cuerpo, atrevida de rostro
o semidesnuda.

La clase obrera cose las heridas
del cielo en los talleres del tiempo
también en los telares, soñando,
según quién lo lea y dónde, según
quién lo entienda, comprendiendoló,
ya que puede ser la bandera
personal o la patria, el norte
de cada uno, la vida entera.

Según quién lo mire. Según se vea.
Aquí o en la China la clase obrera
no va al paraíso; viaja atormentada
en las vísceras de un trueno apretada
en las vísceras de un pollo
enmudecida en el aire sin alas
que de un golpe sin sonido
se esfuma en el aire
como un relámpago se esfuma
en el aire pesado de tormenta
y desaparece
entre los viejos telares
del cielo.


Jorge Palma(Montevideo, 1961). Periodista cultural. Se ha desempeñado 
en diferentes medios de prensa oral y escrita. Ha coordinado y dirigido 
talleres de literatura y de creación (escritura narrativa y poesía). Su obra 
abarca los géneros de poesía y narrativa. Figura en varias antologías 

nacionales y extranjeras. 

PASCAL QUIGNARD



MIRAME, MIRAME, MIRAME






El odio de la música (frag.)


"La música es la única de todas las artes que ha
colaborado en la exterminación de los judíos
organizada por los alemanes desde 1933 a 1945.
La única que fue requerida como tal por la admi
nistración de los Konzentrationlager.
Hay que subrayar, en detrimento de este arte, que
fue el único que pudo acomodarse a la organización
de los campos, al hambre, a la indigencia, al trabajo,
al dolor, a la humillación y a la muerte."







































































SILVIO MATTONI




historia natural

I

Era el fin de semana, me acostaba
tarde y en la noche un chillido
sonaba encima, arriba. ¿Qué
podía ser? Seguimos escuchándolo
al otro día. ¿Un pájaro, un murciélago,
el viejo emblema de la ambición
desmedida? Después de todo, no era
más que una rata alada. En la segunda
noche debí admitir que era un gatito,
acaso tan pequeño que su tórax
de mamífero abandonado no llegaba
a hacer resonar el llanto. ¿Iba a morir
sin que yo hiciera nada? Con desgano,
había subido al techo, no veía
ningún hueco que explicara la innegable
presencia del animal sobre el cielorraso
de la habitación. Dormí solo, ella
no podía aguantar aquel quejido
intermitente y que me daba sobresaltos
con cada interrupción. ¿Estaría muerto
ya? Un maullido agudo, como de lucha
del ínfimo felino con la sombra
implacable, me despierta y respiro
aliviado cruelmente porque aún
eso allá arriba estaba vivo. Era difícil
sostenerse impasible, los filósofos
se aplican ellos mismos la tortura
de cuidarse. Entre dormido y soñando,
pero como si anotara la frase, oí
la voz de uno, rockero, que inducía:
“aprendé a ser duro niño-esposo”, y yo
me negaba a volverme lo que era:
un disciplinador de animales y niñas.
Finalmente, vino un tipo más real,
con herramientas, que levantó el techo
de cinc y encontró al gato:
un color leonado y una cara flaca
que desmentía su especie, los ojos
me miraban, celestes, ¿me decían
que era pura vanidad abandonarse
a la creencia de que entre uno y otro
no había más que indiferencia? ¿Cómo
había llegado ahí y había sobrevivido
dos noches solo, sin comer, un lactante
como el que todos fuimos? Desatendí
el llamado, postergué el rescate, pero
al fin te vi, te buscamos un exilio
más dichoso. Apenas el contacto de la piel
calmaba tu graznido de pájaro con pelo.
Antes, al escucharte dos noches en un sueño
entrecortado, sentí ya el chorro
de algo que se niega a darse por muerto
y entre la sombra indiferente brota
hacia el sueño aún caliente de otras vidas.
Desde tu pesadilla abandonada, gatito, viniste
y otra vez me di cuenta de que somos
un mismo hilito de espasmos en lo oscuro
donde cazamos, copulamos y buscamos
hasta el último día lo que no tenemos.


              De El descuido, Ediciones Recovecos, Córdoba, 2007.


SM(Còrdoba, 1969). Poeta, ensayista, crítico litarario, traductor
y docente en la UNCAlgunos libros de poemas: El bizantino/
Tres poemas dramáticos/Sagitario/El país de las larvas.