sábado, 4 de mayo de 2013

ODISEAS ELITIS





Hacia un país lejano y sin pecado ahora marcho...


            Hacia un país lejano y sin pecado ahora marcho.
Ahora me acompañan ligeras criaturas
            con auroras en el cabello boreales
y suave doradura en la epidermis.
            Por las hierbas avanzo, con la rodilla como proa
y mi aliento expulsa de la faz de la tierra
            los ovillos últimos del sueño.
Y los árboles marchan a mi lado, en contra de los vientos.
            Grandes misterios veo y extraños :
Fuente, escondite de Elena.
            Tridente con delfín, la señal de la Cruz.
Puerta blanca, la impía alambrada.
            Por donde he de pasar glorioso.
Las palabras que me traicionaron, con bofetadas
            se hacen mirtos y palmas
que repican ¡Hosanna el que viene!
            Como placer de frutas veo la privación.
Sesgados olivares con un poco de azul entre los dedos
            los años de la ira detrás de los barrotes.
Y playa ilímite, empapada en sortilegios de ojos bellos,
            el fondo de la Marina.
Por donde puro marcharé.
            Las lágrimas que me traicionaron, con humillaciones
se hacen brisas y pájaros sin tarde
que repican ¡Hosanna el que viene!
Hacia un país lejano y sin pecado ahora marcho.

                De "Dignum est" 1959
                Imprenta del Instituto Caro y Cuervo, Bogotá 1994

Versión del profesor Jorge Páramo Pomareda




La bella de las bellas en el jardín


Despertaste la gota del día
Sobre el comienzo del canto de los árboles
¡Oh qué bella que estás
Con tus alegres cabellos desplegados
Y con la fuente donde viniste abierta
Para que te oyera que vives y que avanzas!

¡Oh qué bella que estás
Corriendo con el plumón de la alondra
En torno a las fragancias que te soplan
Como sopla el suspiro la pluma
Con un gran sol en los cabellos
Y con una abeja en el resplandor de tu danza!

¡Oh qué bella que estás
Con la nueva tierra que sufres
Desde la raíz hasta la cima de las sombras
Entre las redes de los eucaliptos
Con la mitad del cielo en tus ojos
Y con la otra en los  ojos que amas!

¡Oh qué bella que eres
Según despiertas el molino de los vientos
E inclinas tu nido a la izquierda
Para que no vaya perdido tanto amor
Para que no se lamente ni una sombra
En la mariposa griega que encendiste!

Arriba con tu matinal delectación
Colmada del césped del amanecer
Colmada de los pájaros oídos por primera vez!
¡Oh qué bella que estás
'Tirando la gota del día
Sobre el comienzo del canto de los árboles!

                                   De "Orientaciones"
                                   Ediciones del oriente y del mediterráneo 1996

Versión de Ramón Irigoyen