sábado, 13 de abril de 2013

HANS MAGNUS ENZENSBERGER





 RETRATO DE SOMBRAS


pinto la nieve
pinto asiduo
pinto a plomo
con un gran pincel
sobre esta blanca página
la nieve

pinto la tierra
pinto la sombra
de la tierra, la noche
no duermo

pinto
toda la noche
cae la nieve
a plomo asidua
sobre lo que pinto
una gran sombra
cae

sobre mi retrato de sombras
en esta sombra
pinto
con el gran pincel
de la noche
asiduo

mi diminuta sombra
                           
                         versión de Ramón Xirau 
  

DANIEL DURAND




Salto Grande


1

El Pancho juntaba boleadoras,
el Fabián tenía un rifle de aire comprimido,
el Gordo Pusterla era el que pescaba más,
Palazotti tenía una cámara de tractor
para andar por las correntadas,
yo nada, me besaba Gabriela.
Betina tenía una tortuga que le pescó el doctor Telesca
con una calcomanía en el caparazón,
Popó agarró un lagarto y le ató una medalla
con la cara de la virgen.


2

Fuimos con Daniel, Fabián y Fabián Fernández
para el cerro de la paloma
a bajar árboles y
agarramos uno fino y alto y
lo empezamos a hachar para ver como caía y
al rato empezó a crujir y
con unos hachazos más se vino al suelo y
tembló la tierra y
quedó una polvareda,
ahora se armó un hueco grande por donde se ve el cielo,
el árbol cayó de espalda,
no pudo poner las manos cuando caía.

A los diez días habremos pasado con papá por el sendero y
al ver el árbol caído a los hachazos
empezó a putear contra los turistas,
mucho rato,
dijo que los que habían hecho eso
eran unos herejes y
que no tenían perdón de dios.
Papá no pensó que fuimos nosotros,
creía que no teníamos fuerza todavía
para hachar árboles.
Nunca más haché árboles sin causa,
nunca le revelé mi verdadera fuerza a mi padre.


3

Una tarde Pepe se bajó de la chalana
con dos amigos que trajo de Corrientes,
todos corrieron hasta el borde de la chalana,
pepe triunfante sacó el dorado que causaba tanto revuelo,
era enorme, después le sacaron una foto colgando del alambre y
me pusieron a mí al lado para que todos vieran que era más alto que yo.
Después no nos metimos al agua por dos o tres horas
porque teníamos miedo,
hasta ese momento no sabía que había pescados más grandes que
yo abajo del agua.


4

El Pancho Moulins me enseñó a hacer flechas
con la punta de los tapones de sidra,
las flechas iban derecho como cincuenta metros,
hasta que una tarde en la islita
le sacamos un ojo al Raulito,
no nos dejaron más hacer arcos y flechas para jugar a los indios,
yo les voy a dar jugar a los indios... indios!,
nos gritaba Palito cuando se llevaban al sobrino
para el hospital ya con un solo ojo.


5

Una noche apareció una comadreja
arriba de los árboles y
el Pocho García en pedo le tiró seis balazos
mientras el Colorado Bernasconi
apuntaba a los ojos brillantes del bicho con la linterna,
no le pudieron pegar ni un tiro.


6

El Pancho ya encontró cuarenta boleadoras,
pero un profesor de Técnica, arqueólogo,
se las robó para ponerlas en un museo,
el Pancho siempre cuenta que ya encontró cuarenta boleadoras,
pero el Sapo le robó más de treinta,
el Pancho anda las siestas enteras
abajo del sol buscando boleadoras,
un día me dijo que conoce de memoria
todas las piedras del camino.


7

A los diez años empecé a llevar turistas a la cueva del tigre y al cerro de la paloma,
me sacaban fotos arriba de las piedras ydecían que me las iban a mandarde donde eran ellos,
de Concepción del Uruguay,
de Rafaela,
de Campana
y de muchos otros lugares raros.


8

Cerca del rancho de Lafourcade
está el árbol más alto de todo Salto Grande,
hace ruido, cruje raro con el viento y tiene
muchas lianas que le cuelgan y
una enredadera que baja con flores desde la copa y
cuelga como hasta dos o tres metros del piso,
ahí arriba voy a hacer mi casa
cuando me venga a vivir acá todo el año,
con mi perro y Gabriela.


9

El sábado llovió todo el día y
el domingo hubo sol desde las doce,
los que vinieron a pasar el fin de semana se quieren ir
pero la subida que va hasta las casitas de la comisión técnica
está re resbalosa y no puede subir ninguno.
Los que nos quedamos
vamos a ver cómo se vienen abajo los autos
desde la mitad de la subida
uno chocó contra el espinillo, eran santafesinos,
la esposa del que manejaba estaba desesperada y
todas las hijas lloraban,
nosotros nos mirábamos callados
pero todos sabemos que nos estamos cagando de risa,
lo que nosotros queremos es que no pueda subir ninguno,
somos hinchas de la subida
que cuando llueve se pone resbalosa y
no deja salir ningún auto.
Después viene el gordo Pusterla
Que es amigo de los turistas
porque en invierno vive en La Plata y
les maneja el auto por los pastos y
se los sube a los pedos para arriba,
agarra los quince autos que quieren salir y
los sube de un solo saque,
después la gente aplaude.
Yo les tiraría los autos a los turistas del cerro de la paloma
porque me dijo mi padre que esos son los mismos que quieren que se haga
la represa que va a tapar todo dentro de unos años.


10

Pelusa Galeano ató una vieja del agua amarilla,
es la primera vieja amarilla que aparece en todo el río
y la tiene atada de las agalllas a unos sarandises,
dice que van a venir unos científicos
para clasificarla,
este pescado todavía nadie sabe que existe,
me dijo Pelusa
y van a venir para estudiarlo,
es una vieja del agua amarilla,
parece mezcla de vieja con dorado.
Después de cuatro días la vieja amarilla
se murió y se pudrió,
ningún estudioso vino al final a verla,
acá la vimos y sabemos que existen,
para los estudiosos no hay viejas amarillas.


11

Los Forlán llegaron el viernes y
trajeron dos carpas,
en la más grande duerme Forlán con la esposa, la hija y
en la más chica mandó a dormir a la empleada
con los dos hijos varones...


12

El año pasado Eric cuando se fue me dijo que este año
me iba a traer a su hermana y
me la iba a dar a mí.
Ahora veo que llegaron, Eric, los padres y
dos chicas hermosas cordobesas,
la más linda es la hermana y yo me acuerdo que el año pasado
me dijo que me la iba a dar, qué va a querer esa que es
la más linda que vi en toda mi vida,
más linda que todas las de la escuela Almafuerte
más linda que todas las de la cortada.
Ni bien oscurece y se prenden los faroles de todos los ranchos y campamentos
nos ponemos a jugar a la escondida,
yo corro solo hasta la oscuridad y me quedo atrás de la carpa
de los Fishba, atrás mío viene la hermana de Eric, Gabriela,
me pregunta si quiero ser su novia así nomás sin conocerme y
adelante de su prima Nancy, yo protesto una vez
pero me convence, después salgo corriendo y
en el pecho tengo una correntada que no para
que no sabía que te agarraba
cuando tenés novia.


13

A la tarde nos fuimos solos
con Darío y con Mónica
hasta la isla de los lobos,
somos cuatro solamente
de todos los chicos que hay en los campamentos
los que nos animamos a cruzar la correntada del boquerón grande:
Darío, Mónica Fabián y yo.


14

Una vuelta que mamá estaba distraída
charlando con todas sus hermanas
me fui hasta el boquerón, lo crucé solo y nadie me vio,
después agarré para arriba,
yo quería llegar solo hasta la caída de la barca,
y después de correr como una hora saltando piedras y cruzando cascadas
llegué hasta la caída de la barca.
Cuando volví al campamento
le conté a todos que había llegado hasta la caída de la barca y
Palito me dijo: a ver contáme cómo es y
yo le conté como era y
cómo había hecho para saltar el canaletón
que hay que saltar antes de llegar
donde ya murieron cuatro
porque no pudieron llegar con el salto al otro lado y
Palito se dio cuenta que había llegado en serio
porque le conté todo perfecto con detalles y
entonces fue a buscar a mi padre y
le dijo que yo había llegado solo hasta la caída de la barca
y mi viejo se enfureció de rabia y de miedo
de que me hubiese ahogado,
qué me voy a ahogar yo en salto grande,
me encerró en la carpa verde y
me dijo que no iba a salir hasta el otro día,
yo estaba llorando pero al rato vinieron a verme todos,
Fabián Daniel Darío Omar y Federico y
me preguntaban cómo era la caída de la barca y
yo les contaba que era una catarata enorme y que
después se hace un canal re correntoso como cinco boquerones,
al otro día se armó lío en todos los campamentos
porque todos los chicos querían conocer la caída de la barca y
yo los miro porque llegué solito,
estoy penado en la carpa pero no me importa,
conozco más lugares de salto grande que ningún otro,
soy el jefe y mi novia es Gabriela,
el único que conoce más que yo es el Gordo Pusterla
pero no importa porque igual tiene como siete años más que yo
y cuando yo sea como él voy a conocer muchos más lugares
que los que él conoce ahora.


15

Si a las tortugas les cortás la cabeza
siguen viviendo como dos días
repetía siempre el Pancho
hasta que agarró una,
le macheteó el cogote y
la dejó patas para arriba
en una mesita al lado del camino,
los turistas y las mujeres estaban horrorizados
de que la tortuga siguiera pataleando
después de seis horas sin cabeza,
le pidieron al Pancho que la tirara al río,
se va a ir nadando si la tiro, dijo,
y todos fuimos atrás de él y
la tiramos al río y
se fue nadando, bueno...
se hundió pataleando.
El Pancho dijo, lo único que saben hacer es nadar,
hacen eso todo el tiempo,
tienen los músculos tan acostumbrados
que pueden seguir nadando muertas.


16

Un verano que el río estaba re bajo nos invadió una tarde
un cardumen de mojarrines, eran millones y millones y millones
repetía mi mamá cuando se lo contaba al abuelo.
De las cascadas en vez de agua caían mojarrines
y los juntábamos con baldes.


17

Mi papá se iba a cagar al agua, yo nunca pude cagar
adentro del río, me daba miedo que un pescado
se me metiera en el culo. Me voy a darle de comer a las mojarras...
decía papá y se iba a cagar a la correntada.


18

Tito y Carlos que son mis tíos porteños
decían qué hermoso,
qué hermoso esto
qué hermoso aquello,
pero siempre estaban queriendo volverse.


19

El Meneco que pesaba más de 120
entró al agua y se clavó un culo de botella
en la planta del pie,
le tuvieron que poner 23 puntos,
el agua quedó roja un rato
antes que se llevara la sangre la corriente.


20

La cueva del tigre...
el boquerón grande...
la piedra de la boga...
la islita...
el boquerón chico...
la pileta...
la cascadita...
la piedra de lavar...
el cerro de la paloma...
la isla de los lobos...
el infiernillo...
el cajón del muerto...
la caída de la barca...
el canal grande...
el puerto del ahogado...
la isla de los presos...
la vertiente...
el arroyo...
el molino...

el rancho de Pusterla...
lo de Bazalo...
Don Giovanardi...
los Labella...
los Garabito...
los Telesca...
los Galeano...
la Tálerman...
los Burna...
los Porchetto...
los Palazzoti...
los Suaje...
los Durand...
los Pusterla...
los Ancarola...
don Carlos...
los Moulins...
los Escarinche...
Bertolotti...


DD(Concordia, 1964). Poetatraductor y editor,  ha publicado
El terrible Krech (Deldiego, 1998); Vieja del agua (Deldiego,
1999); La maleza que le crece (Amadeo Mandarino, 1999);
Segovia (Amadeo Mandarino, 2001); El cielo de Boedo (Gog y
Magog, 2005); El estado y él se amaron (Mansalva, 2006) y Rutas
de la inversión (Gog y Magog, 2007). También ha traducido La
luna brilla fría sobre los huesos blancos, de Tu Fu; y de Delmore
Schwartz, El ego va siempre al volante.