miércoles, 10 de abril de 2013

DANIEL BATTILANA




El lagrimal entubado


La conversión húmeda
se dio a empujones
El pueblo
ahora pueblo anfibio
se desenroscó de la tierra
Las mujeres
fueron adoradas por la correntada
de la cintura
La mujer a punto de anfibiarse
le pregunta al destornillador
¿cuál rosca me salva?
Cuando volvamos a la tierra
(será que pronostican lluvia decidida)
La máquina fósil
La máquina líquida
La hidroandrica
o vestidura de pobre
te forró de noche anegada
se tragó tu aforro exterior
El agua rompedora
socializó tus inmundicias


Prometerán domesticaciones hidráulicas
Domesticación del caudal
Prometerán cosas secas
correcciones y forcejeos con el pueblo flotante

y no te dejés caer en la tentación de liberarte

La nube es grande para rezarle de una vez
“padrastro nuestro que nos alquilás el cielo
Húndenos en tu flotabilidad (no en tu habilidad)
Háganse nuestros deseos de créditos
Antes de que tu voluntad pónganos requisitos
Y no te dejés caer en la tentación de librarnos del mal
Sin tener la inundación de fijarte mejor que nosotros
a cuál nube subirte para fotografiarnos la vivienda terrestre”


Déjame flotar una vez cada cuatro años


La conversión anfibia se repetirá
Hasta hacerte el anfibio pagano
En nadador anti político con o sin familia
Hasta que el Estado te done un palafito en la rivera
Un trono
tu soñado trono
en los dominios palustres del votante anfibio.

Entubate el lagrimal
y a llorar a otro ojo