martes, 3 de diciembre de 2013

ROBERTO SOSA





Los elegidos de la violencia


No es fácil reconocer la alegría
después de contener el llanto mucho tiempo.
El sonido de los balazos
puede encontrar de súbito
el sitio de la intimidad. El cielo aterroriza
con sus cuencas vacías. Los pájaros pueden alojar la delgadez
de la violencia entre patas y picos. La guerra fría
tiene su mano azul y mata.
La niñez, aquella de los cuidados cabellos de vidrio,
no la hemos conocido. Nosotros nunca hemos sido niños.
El horror
asumió su papel de padre frío. Conocemos su rostro
línea por línea,
gesto or gesto, cólera por cólera. Y aunque desde las colinasadmiramos el mar
tendido en la maleza, adolescente le blanco oleaje,
nuestra niñez se destrozó en la trampa
que prepararon nuestros mayores.
Hace ya muchos años
la alegría
se quebró el pie derecho y un hombro,
y posiblemente ya no se levante, la pobre.
Mirad.
Miradla cuidadosamente.


Roberto Sosa (Honduras, 1930-2011) es uno de los grandes 
poetas centroamericanos de las últimas décadas. En 1990 el 
gobierno de Francia lo distinguió como Caballero en la Orden 
de las Artes y las LetrasEntre sus obras publicadas figuran  
Calígrafas (Poesía)Tegucigalpa, 1959. Muros (Poesía), Tegu
cigalpa, 1966. Mar Interior (Poesía) Tegucigalpa, 1967.
Es también editor de la Antología de la Nueva Poesía Hondureña 
(Prólogo y selección de Oscar Acosta y Roberto Sosa), 1967.