miércoles, 2 de octubre de 2013

MAHMUD DARWISH




UNA NUBE DE SODOMA


Después de tu noche, la noche del último invierno,
la calle del mar está vacía de vigilantes y
ninguna sombra me sigue, tras secarse tu noche
en el sol de mi canción. ¿Quién me dirá
ahora: deja el ayer y sueña con todo
tu inconsciente libre?

Mi libertad está ahora sentada junto a mí, conmigo, en
mis rodillas, cual gato doméstico. Me mira y mira lo que
me has dejado del ayer: tu chal
lila, un vídeo de Bailando con lobos y un collar de
jazmín en el musgo del corazón...
¿Qué hará mi libertad después de tu noche,
la noche del último invierno?

Una nube partió de Sodoma a Babel
hace siglos, pero su poeta, Paul
Celan, se ha suicidado hoy en el río de París.
No me llevarás al río de nuevo. Ningún vigilante
me preguntará: ¿Cómo te llamas hoy? No maldeciremos
la guerra. No maldeciremos la paz. No escalaremos la tapia
del jardín buscando la noche entre dos sauces
y dos ventanas. No me preguntarás: ¿cuándo abrirá
la paz las puertas de nuestra fortaleza a las palomas?

Después de tu noche, la noche del último invierno,
Los soldados han instalado su campamento en un lugar lejano,
una luna blanca se ha posado en mi balcón
y mi libertad y yo nos hemos sentado, en silencio, contemplando nuestra noche.
¿Quién soy yo? ¿Quién soy yo después de tu noche,
la noche del último invierno?


                         Trad. del árabe por María Luisa Prieto