domingo, 6 de octubre de 2013

FRIEDRICH NIETZSCHE





Crepúsculo

Ya que el día cansado está del día,
Ya que el ansia anhelante del arroyo
Esperanzas susurra de consuelo,
Ya que la esfera pálida del cielo
En finas blondas de oro suspendida,
¡Descansa! al oído dice al fatigado ...
¿Por qué, mi corazón, tú no descansas?
¿Qué te espolea en tu incesante huida
Que los pies te ensangrienta?...
Di, ¿qué esperas?


Consejo

De altas cumbres no seas ambicioso,
No te quedes tampoco en la llanura;
Desde mediana altura
Es como se ve el mundo más hermoso.