domingo, 6 de octubre de 2013

ÁNGEL FARETTA





Agrícola con interrogantes

                                                         a Mirta Rosenberg


Una lechuza remplaza a la madre, es sabido;
Se tiende frente a la cuna
Ofreciendo su pecho:
Blanco plumón de mal augurio;
Una lechuza sin embargo,
Deja estelas de conformidad
A la leyenda que hace de ella
Un ave de presa convertida
A una domesticidad augural.
Emblema que se posa sobre el hombro
Aún el de mármol más vetusto,
Clave de Minerva,
Usos y costumbre de lustral período,
Se tiende en su lecho:
Que ella misma se fabrica
Con hierbas secas de aulaga y esparto.
Huye del sol, sombra indecisa,
Se junta a la sombra de un peral
O de un enebro; dulce conjura
De quien sabe acechar su vuelo
Entre un nocturno cielo de imprecisas,
Suaves canciones apenas entonadas,
Dichas, entonces, entre el abandono de medianoche;
Tersa estela de peregrinos llamados,
Calma quieta de estelar medida
Que mece, como una madre de ornitológica belleza,
Una cuna, latido de ébano embadurnado,
Un matiz lechoso, un barniz,
Que en sus garras desafía al tiempo y a la noche;
Una madre cordial y sustituta,
Rima fácil para prostituta.

                                        de Cuestiones bizantinas, inédito


Angel Faretta (Buenos Aires, 1953)Escritor, crítico y teórico del cine.