jueves, 8 de agosto de 2013

PAUL GUILLÉN




EL ESPECTADOR INVISIBLE, IMPARCIAL & ESPECTRAL
(RODRIGO LIRA’S FRONTISPIECES)


Si hay un Proyecto de Obras Completas de Rodrigo Lira ¿deberíamos empezar por la primera o la segunda parte? Yo empezaría a hablar del cachorro o del perro muerto, antes que de Rodrigo, cuando uno tiene un angustioso caso de soltería no debería fijarse que en la calle se hizo perro o que las azucenas de la esquina arden en perfume y sexo, el cachorro tiene el pelaje descastado, como es costumbre en él no cuida ni se pierde en la intersección de ninguna avenida, ese perro –ni flaco ni gordo ni negro ni azul– sólo mira a los transeúntes perder sus pisadas y sus ojos, y si esos ojos rodaran por la pista como canicas, los cachorros o los perros muertos sólo verían sangre y una piara torpe rumbo al camal; pero los cachorros tienen rabia y tiemblan y temen que la baja policía los atrape, sus babas son imparciales y frías, sus patas están rotas, no pueden chillar, ya no persiguen gatos, ratas o mariposas, sólo ven a los transeúntes pasar leyendo poemas ecológicos sin lógica, esos cachorros peludos y babosos pintan con sus rabos miles de acuarelas llenas de peces y palomas enlatadas, cuando tienen hambre ya no pueden ir al supermercado por la comida de moda, se arrastran y sólo ven y no quieren ser el perro desollado de Varela, sólo atinan a dar un mordisco al aire –niebla que se confunde con la carne del perro en las mañanas en que voy a recoger el periódico, y justo ahí me encuentro con el celeste color valium de tus ojos bien lustrados–, esa guasa es tu Belleza en toneladas kilométricas o son mis ojos que ya cayeron y son imparciales, espectrales e invisibles.



Administra el excelente blog  www.sol-negro.blogspot.com.ar/