jueves, 30 de mayo de 2013

ROBERTO APPRATTO



1

Ya no es mágico el mundo:
cayó la flor al río.
Había una piedra en el medio del camino,
era el mayo oloroso. La noche se espesaba
semejante a un tabique.
Ya era hora. La eternidad
está enamorada de las obras del tiempo.
Todo tras sí lo lleva el año breve.
Todo pensamiento lanza un golpe de dados.
Todas las cartas de amor son ridículas.
Las palabras no entienden lo que pasa: gallos
cancionan escarbando en vano.
Sin embargo sucede, sin embargo,
lo que a esta fecha aún me maravilla:
en una noche como ésta, en una tenebrosa
y profunda unidad
se veían llegar cosas al mundo,
extrañísimas cosas,
como palomas en desordenado vuelo.
De acuerdo con Brueghel
ciudades son imágenes. Las mujeres
cosían y cantaban con sus hijos.
El mundo es un hermoso lugar para vivir,
acércate a la ventana con firmeza:
soy lo que me rodea.
Primero,
yo no mato en primavera.
Éstos son sólo ejemplos,
como el paso del mulo en el abismo.
No tengo nada que decir y eso es poesía
como a mí me gusta: haré un verso
de absolutamente nada.
No es bueno que el hombre esté solo:
se olvida y se deja caer,
brilla
en su pequeña razón viril. Es decir,
todo hombre tiene su estrella.
Quise cambiar todo: cambié todo
Pero mi corazón te pertenece.
Lo que se perdió fue con palabras. Decir ahí
es una flor difícil
como la dalia en el tintero:
y además venceremos.



9

En el mundo pasan otras cosas
en un giro constante. Sin embargo
el tango “Ojos negros” de Vicente Greco
y el poema “Es olvido” de Nicanor Parra
paran el movimiento en el límite de lo que se pierde
con un aire de playa solitaria de tarde
que entra por la ventana y suena,
por lo que más quiero, despacio.
La intensidad del sol
deja a la sombra
el sentido del paisaje y el sentido de los temas
que pasan en este momento por el mundo.
El tango “Ojos negros” de Vicente Greco
y el poema “Es olvido” de Nicanor Parra,

Dios mío! O
Mama mía!

Y son sólo ejemplos.



30

A los uruguayos hay que agarrarlos de golpe
o en reposo, antes de alguna actividad febril
que los ocupa por completo,
o así parece; cuando lo que piensan se traduce
en cosas, gestos, con un brillo que ni ellos mismos
conocen. Ahí se ve lo que podrían hacer
si nadie los estuviera mirando. Ahí se ve qué son
cuando no están concentrados en cumplir con la
INSTITUCIÓN QUE LOS AMPARA.
Así hay que agarrarlos, distraídos de todo
salvo el tiempo libre, en un estado
próximo al repliegue en su destino. Ahí,
cuando saben, exactamente,
qué es lo que tienen cuando no tienen
absolutamente nada, a la intemperie
de la INSTITUCIÓN QUE LOS AMPARA
o apenas por encima. Así.

                                    de Lugar perfecto (Yaugurú, 2011)

RA(Montevideo, 1950). Poeta, narrador y profesor de
Literatura. Publicó nueve libros de poesía, entre ellos 
Velocidad controlada(‘86), Mirada circunstancial a un
cielo sin nubes (‘91), Levemente ondulado(‘05) y Lugar
perfecto (‘11). Como narrador, es autor de Íntima(‘93),
Se hizo de noche(‘07). Ha ejercido la crítica literaria y 
cinematográfica.