domingo, 5 de mayo de 2013

PIERO DE VICARI




         Sacsayhuamán
(fortaleza ceremonial inca)

de no haber sido roca ensamblada
en babélica destreza
habrías sido un ínfimo capullo
de trébol sosegado

tan ínfimo que harías parpadear
los astros y los bulbos cebollares
y las ancianas menopáusicas
y el centeno
con su rubor de cerco megalítico

aún así
entrarías en las entrañas de extramuro
mínimo capullo
como dios de risueña ceja
destetando miedos de basalto y níquel

y volarías
(leve, muy leve… ¡ casi un suspiro!)
por montes, cordilleras, mares transparentes
para terminar siendo una aguja
una fina e imperceptible aguja
en los juanetes
del mismísimo Pizarro

            de “TEXTURAS POSIBLES” (Botella al mar, 2010)



BALADA DEL CONFORMISTA

                            "Yo tampoco he elegido
                             pero no me quejo..."
                                                       Wislawa Szymborska


Es verdad,
mi mano derecha
jamás empuñó una espada
y arrasó
-con la voz tronando en su filo-
las aldeas de Smolenko.
De hecho, no he sido Napoleón.

Tampoco encendí los pentagramas de la historia
ya sordo, ya hidrofágico y maloliente
en una novena novedad de sinfonías.
Está claro, tampoco he sido Beethoven.

Jamás
mi espalda sostuvo una capa de terciopelos
cuyo extremo inferior rozara los pisos de un palacio
que la lengua de un paje
(desde otros tiempo)
se empeñó en limpiar.
Es obvio, no he sido Luis XIV, ni Eduardo VIII,
ni Carlos V, ni el zar Nicolás II,
ni siquiera esa inmensa cantidad de pajes
cuyas lenguas -hoy secas-
decoran las oscuras tumbas del servilismo.

Menos aún, he combinado colores
para plasmar con un pincel
el espanto de los ojos, de la muerte y la miseria
en las frías, sangrientas, apagadas calles de Guernica.
Como verán, no he sido Picasso,
empero -y a la realidad me remito-
bien pude ser uno de esos ojos,
una de esas muertes,
una de esas miserias,
que sólo son números
en el inventario monstruoso de los hombres.

En la larga lista del no ser
bien puedo decir que no he descubierto nuevos mundos,
ni mi pie fue el primero en pisar un satélite,
ni he muerto de un tiro en un teatro,
ni mi cuello colgó de una soga
luego de que una habitación se llenara de oro,
ni siquiera escribí un poema en los manicomios de Rouen,
St. Anne, Ville-Evrard y Chezal Benoit
(poemas que -por otra parte- el fuego se empeñó en deshacer).
Nunca dejé de llamarme por mi nombre
para ser el representante de Dios sobre la tierra.
Ustedes lo saben:
no he sido Colón, ni Amstrong, ni Lincoln,
ni Atahualpa, ni Artaud, ni esa larga chorrera de papas
retozando tras los muros de Castelgandolfo.

Es verdad, no he sido.
Para atestiguarlo,
firmo con mi nombre y apellido este poema.

                (de "Palabra Lázaro"/ Yaguarón Ediciones, 2002)


PDV(San Nicolás de los Arroyos, 1963) donde reside. Es Profesor 
de Historia y Empleado Judicial. Gestor cultural.
Desde 1994 es co-director del Sello Editorial sin fines de lucro 
Yaguarón Ediciones, con màs de 100 libros editados. Ha editado los 
poemarios: “POEMAS DEL CABALLO AZUL” (1989) “GATO DE 
PIEL LUNAR” (1996)  “VICIO DE MANOS” (1999)  “PALABRA 
LÁZARO” (2002) TEXTURAS POSIBLES” (2010)