lunes, 22 de abril de 2013

JUAN DESIDERIO




Tony murmura salmos en francés.
Su hija, veinteañera
y con paso de despiste
tiene una piedra atada al cuello
traída desde el fondo del mar.

Tony es medieval. Su flequillo, lento
dicen que su videncia
se da en forma de acertijo
y que a veces sangra por los ojos.

“Confesé mi velocidad de ángel
entre sus piernas, papá”
dice con mueca de porcelana china
sobredosis de pana negra
blusa atajo en el desierto.

Gimnasta ciega
agitando la explanada
con cintas color bordó


JD(Buenos Aires, 1962). Poeta.