sábado, 20 de abril de 2013

GLAUCE BALDOVÍN




Y nosotras
esta pléyade de madres deambulando por las plazas
removiendo los cimientos del orden
hilvanando a golpes de silencio
los barrotes de una cárcel ávida que espera
bordando con palomas la mortaja que el asesino prepara
para cubrir la esperanza.
Nosotras ...prodijiosamente unidas
dando los ojos a las que quedaron ciegas
las piernas a las sin rodillas
el corazón a la abandonada
¿qué fuerza pudiera arrasar nuestra fuerza?
¿qué dolor que tortura lograra apaciguarnos?
Nada pudieron las amenazas
Nada el criminal silencio.