sábado, 16 de marzo de 2013

WENCESLAO MALDONADO





DECLARACIÓN DE AMOR DESDE EL OTOÑO


                         I

la melancolía Osvaldo del otoño
desnuda ramas
y yo me aferro
a tu talle delgado
con la ansiedad
de injertarme en tu savia
para cerrar Osvaldo
heridas del frío
y florecer primaveras
o madurar los veranos
sin separarnos
Osvaldo jamás 



                   X

recorrí tu cuerpo
Gustavo recorriste
el mío
camino amplio
hacia el horizonte
que dilata su círculo de días
que supera los otoños los inviernos
que apura nuestros pasos
en el peregrinaje
Víctor
Víctor Gustavo
(te lo tengo que decir)
del enamoramiento



COMO EL SILENCIO AUSENTE DEL INVIERNO

                             I


sí sí se fue
y su mirada
estará recorriendo
en otro lugar recóndito del mundo
las amplias avenidas de extranjeros
o volverá la vista al mar por si regresa
al antiguo recuerdo
de la tierra natal
jardines de orquídeas y palmeras
gatos monteses que suben y que bajan
como salvajes deseos atigrados
en las noches calurosas del subtrópico
con el fragor interminable
de aguas que se derrumban
sí se fue se fue
pero lo siento aquí sobre mi cuerpo
conmoción en la piel y con su lengua
lamiéndome la oreja
jadeos y estertores y en el grito
del triunfo que cerraba
aquel placer intenso
pero se fue se fue
ya lo sabíamos
que eran sólo esos días
contados para abrazarnos
como impidiendo el tiempo o la distancia
para quedarnos firmes
allí
estáticos en el estremecimiento
respiración a respiración
lengua en la lengua
sexo y sexo
los dos únicos con noche y con orquídeas
aquí
bajo el cielo de buenos aires
y se fue ya se fue



PERFUME LEJANO A PRIMAVERA AGRESTE

                             VI

                         FABIO


voraz
como pantera negra en mis espaldas
me mordías los hombros
me rugías la furia
de esta pasión volcánica
que derramaba tu fuego por mi cuerpo
chorreándome la lava
de las noches bajo el etna fulgurante
y corrí a buscarte
cuando te habías ido bajando la montaña
cruzando el mar hundiéndote en tu tierra
y voraz
fue entonces el dolor en devorarte
hasta apagar tu fuego
y yo también bajé
la cuesta del volcán a golpes
crucé el océano inquietante
llegué a tu patria llegué a tu casa me acerqué a tu
/cama
y te besé las manos que temblaban
todavía la pasión y el éxtasis
y ya estabas cansado
y me alejé sin ruido
trasponiendo aquella puerta con un beso
lanzado por el aire
como este beso de hoy
a tu memoria


                           VII


                   MARCELO


aquel muchacho es mío dije
viéndote en la terraza de palermo
tu cabellera al viento
risa que recorría en carcajadas
desde tus labios carnosos a tus gestos amplios
desde tus dedos rebeldes a tus piernas largas
y te sigo diciendo
perseverancia tonta de un amor que no se explica
este muchacho es mío
mucho más que amigos
socios de poesía en tu lectura intensa
compañeros de escena en los intentos
de superar a polimnia y a talía
que así fue nuestro teatro más absurdo
juntos desde la mesa hasta la cama
entre vino y risotadas
besos y masturbaciones
y aunque me insistas nada más que amigos
(este muchacho es mío es mío es mío)
puede ser que un día
algo de cierto tenga
más que socios y compañeros



UN VERANO QUE MADURE LA LIBERTAD DEL HOMBRE


                                                     I

NO te entusiasmes demasiado con el falo enorme / instrumento de tortura te aseguro / de ese siniestro Príapo que insiste / en mirarte con ganas desde que subimos / al carro enloquecido del dios Baco / que conduciendo en embriaguez permite / nuestro paseo desde el centro del verano / por los tres reinos del mito que nos funda / desnudos desprejuiciados libres / en libertad y desnudez como ellos.

NO lo mires te digo y dame un beso / para recelar a esos Silenos viejos / que nos siguen sin perdernos movimiento / y darles a entender que nos queremos / que marchamos en la alegre caravana / al ritmo de sus tirsos y sus risas / para disfrutar mejor de este deseo / que cargamos nosotros los mortales / a veces con alegría y con pasión que quema / a veces encadenados y en suspiros.


                                                  II

CREO que estamos cerca de la Estigia / por donde dejan los muertos sus despojos / y supongo que el barquero que los trae / Caronte recalcitrante torpe y engreído / no nos hará problemas comprobando / que nuestro amor está absolutamente vivo / y por eso seguirás dándome besos / y yo persistiré con mis caricias / así así así tocándote esas partes / que nadie deja ver aunque lo quieran.


CREO y espero que Dioniso nos esté bajando / a las puertas del Hades pero en otro lado / donde no sea tan cruel el ingreso al mundo negro / y es que escucho ahora dulce melodía / que no puede ser más que la de aquel Orfeo / cantándole a las penas del amor perdido / la bellísima Eurídice hecha de sombras / delgada y frágil como los suspiros / y es la lira del músico que llama / a una pléyade de jóvenes sensuales / que le canten consuelo por las noches.



WM(Buenos Aires, 1940). Estudió teología en Roma y Letras
 en la UCA y en Trieste. Premio “Fray Mocho” de Teatro Breve 
por La historia del cliptodonte. Publicó en poesía: La estación 
necesaria, El hombre herido, Tierra intranquila, Dioses del deseo 
antiguo, Si cortarle la cabeza a la Gorgona, Ceremonial de una
familia oscura. En 2006 publicó Paraíso desechado y Paternidad
de sombra. Otros: La “Proctomaquia” o el Cantar de los Culos
2008. En 2010 presentó “EROS Y OTROS DESEOS”En 2012 
publicó en poesía: Requiem de Guerra, Diálogo de Pájaros, Hay 
un amor que espera y que no olvida y la novela Las Vigilias de 
Príapo.