jueves, 28 de febrero de 2013

EDUARDO D'ANNA




El mar

El mar; y sí.
El mar, ¿vos te acordás?
El mar, y todo.
Acordándome. Años.
De aquella vez que vi
o que vimos el mar.
Que después no fue el mismo.

Va a venir agua.
Agua. Aguacero. Lluvia.
Con el calor que hace
no es raro. Y ojalá
que haya truenos también,
aunque a vos no te guste.
Pero los truenos son
hermosos cuando el cielo
se pone bien bien negro.
¿Y la luz?
¿Vos viste lo que es?

El sol. Está tremendo.
Los yuyos y las plantas
dan un olor. Y los
bichos que cantan hacen
mover al corazón,
viejo como es.

Pero a esta hora
se puede caminar,
todavía. La calle
es como una palabra
que empezamos a usar.
Y estaba el mar
al final de la calle,
¿te acordás?



           - – -



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He dejado señales mías
en ciudades sembradas de acequias,
en ciudades que suben a la montaña,
en ciudades con costaneras bajo la lluvia
de febrero, y que si alguien
se pusiera a enhebrarlas, yo saldría
recitando poemas, como antes.

Pero el idioma ya cambió.
El idioma en que estaban escritas
las señales, cambió. Lo no vivido,
lo vivido por mí, ya no será
poema. Debo escribir.
todo de nuevo. En el Infierno.


ED(Rosario, 1948). Vinculado desde hace más de cuarenta años a 
la cultura de su ciudad, ha publicado más de veinte libros de poesía; 
es también novelista y dramaturgo. Sus ensayos "Nadie cerca o lejos" 
y "Capital de nada" encaran el problema del contenido y la identidad

de la cultura rosarina en el contexto argentino. El sello el ombú bonsai 
ha publicado su poemario "Atardecer del día sexto", y la editorial Reco
vecos, de Córdoba, "Libros de poesías", que reúne tres colecciones re
cientes de poemas suyos.


ADRIÁN CUASSOLO




     donde duermen dos dortmund



mi miau helicoidal moresmó minué mis bill mi er.

helesponto(NOW)estrecho de los dardanelos
apoliyo dusserdolf lord byron prototype de la
concha peluda. por más qe
            qiero no puedo putear al loco del neckar:
                que zimmer lo tenga en su garlopa.

ai un muchacho del chaleco rojo? exéje
sis cezzane. la siesta
                 se acuesta en la cuesta.(puaj).

cross del ronco zzss füror siónico. le
               ve demiurgo-sable ruso
                               qete re gresen qete parió
                    de una savana sábana
      es la necrología de una
                  cubanía:
                           la pija!, por un quía;
                                                     vian cojes!
                                                               poron ga gila.

excelente eczema en la duermevela
       los pichones sienten el incienso
                                                   carmelita
en sus plasmas enfurecidos: noni-noni de
             los pinchilones letarg.

brisco sqiva lo sauer del cubre-karma.
      cuentas merinas en el rosario morfeo.

          no toda es vigilia la del culo abierto.

                                                                                  

Obra: Venus y Marte, S. Botticelli

miércoles, 27 de febrero de 2013

JUAN ANTONIO VASCO





Risa en  tierra firme


Todo ese fuego negro te subió como pelo hasta la nuca
te levantabas a reír
con peinado de guerra te levantabas a reír
y aquellos largos dedos de curare atraparon los labios de tus dientes
bella como una estola hecha de pájaros
como la música del güiro
como el pantano de las nubes
bella con los ojos de sudor de petróleo y camisa de palma real
como una cicatriz
bella como la papa brotada
máscara de meseta sólo dejas pasar el alarido de la tierra

Me has mostrado tu múcura de donde salen las hormigas blancas
                     con tu vello y los hongos de tufo marino que atan a los
                     hombres en las islas

yo te miro con ojos de glaciar desde los mares que esconden su
                     ballena durante toda una generación
listo  para el fulgor de tus mejillas con un pequeño sacrificio de
                     arroz blanco
mientras asciende el sol barbado
sobre esta tierra donde el hombre sube y sube  para amarrar su
                     hambre lampiña como enseña de náufrago en las palmas 

No dejes de reír
dispárame tu risa con punta envenenada
tu risa de guarapo para el sediento del amor
minero ensombrecido por el cobre
tu risa de guajira resonando entre los muros encerrados de una
                    orgullosa capital
derrama sobre mí tu fogata de pelo
suelta tu risa de curiara
de pólvora y café
de pastizal
dientes de blanco armiño en la tapara de tu boca
tus dientes de culebra
suelta esa máscara de hierbas
el faldellín de arena
suelta
vientre de avispas
tus jirones y el humo que ciñe tu garganta
ven desnuda
desde lo alto de la sierra se ve el mar.

                                                                      (1963)


JAV(Buenos Aires, 1924-1984). Poeta y traductor, entre sus 
libros citaremosCambio de horario, 1954; Destino común, 
1959; Historias del reino de Pi, 1976Con mucho gusto e. e. 
cummings (traducciones), 1978;  El monigote y otros relatos, 
1980; Conversación con la esfinge – una lectura de la obra de 
Octavio Armand, 1984; Pasen a ver, 1982 Déjame pasar, 1988; 
Parranda y funeral, 1992.


CIRCE MAIA





martes, 26 de febrero de 2013

WENCESLAO MALDONADO
















                                    LOS DESEOS


1

deseo
del esperado
de tenerle la cabeza
apoyada sobre el pecho
y acariciarle el aire
de tranquilidad en el pelo


2

deseo
de un mar remoto y abierto
la libertad sin confines
y caminar de la mano
desnudos los dos por la arena
sin necesidad de hablarnos
mientras se escriben las huellas


3

deseo
de una palabra entredicha
no sé si el nombre en silencio
rasguido en la oscuridad
para repetir tan sólo
que lo amo y que lo sueño


4

deseo
de sus brazos extendidos
para rodearme los hombros
mientras su respiración de flores
una brisa enamorada
se va durmiendo en mi cuello


5

deseo
de estar los dos acostados
uno en otro yo despierto
y él dormido o como haciendo
que está dormido y despierto
deja que su corazón me lata
para que la piel lo sienta
como un fuego que recorre
toda mi sangre en el cuerpo


6

deseo
de recorrer con la lengua
el pabellón de su oreja
la mejilla hasta los labios
y sellarles la humedad
nada más que con un beso


7

deseo
de acariciarle la espalda
con la yema de los dedos
itinerario que sube
y repite su camino
cuando su torso me cubre
y me entrelaza las piernas


8

deseo
de penetrar el calor
del secreto entre sus nalgas
placer que tiembla y jadea
hasta el grito de victoria
bandera de haber amado
asta elevada a la gloria
los dos la misma emoción
y un mismo estremecimiento


9

deseo
de un tiempo que se detiene
de un cuerpo que no se cansa
de una cópula que vibra
de un abrazo que se extiende
de un beso que no se apaga
de un amor que se eterniza


10

deseo
del deseo de esperarlo
siempre

                           de Eros y otros deseos, 2010


WM(Bs. As., 1940). Poeta, escritor, dramaturgo y
Docente. Estudio Teología y Letras. Tiene una vasta
         obra poética.

domingo, 24 de febrero de 2013

MARIO TREJO


Mario Trejo


  Ultimátum a un joven poeta


Que el pan sea pan y mar el mar
Basta de conjeturas
Murciélagos lunares o roedores de orquídeas
Toda palabra tiene precio
Las palabras que atacan como rayos o víboras
Y también madre
Amigo
Y alcohol y cama y mesa
Y el hijo concebido a dulces empujones
Y los hongos que provocan destellos de amor
O resplandores de muerte
Y el poeta que cae bajo las balas
Como un sol que la noche acribilla

Que el pan sea pan y mar el mar
Y el agua eterna
Pero la sed eterna
Para poder decir al fin:
He hallado un pan junto al mar
Los buitres sobrevolaban mi amor
He mordido una orquídea

Los buitres disputaban un cuerpo querido
He guiado camiones y dormido en aserraderos
Los buitres devoraban a mi amada
Viajé de noche sobre la arena caliente
Invoqué los nombres secretos
Conjuré un maleficio
Contuve una catástrofe
Conduje a un águila a su nido
He muerto con mis muertos y estoy vivo

Cuando llegué a la ciudad
Un loco vagaba por las calles
En su mirada había un cuchillo
Le di mi mano
Lo miré
Le hablé y mi voz duró entre los astros
Éramos sólo dos sobre la tierra
Pero éramos dos sobre la tierra

La soledad se hizo añicos
La poesía palabras


MT(Argentina, 1926-2012). Poeta, guionista y periodista.
Algunas de sus obras más conocidas son "Celdas de la sangre",
"El uso de la palabra", "Orgasmo y otros poemas" y "Libertad 
y otras intoxicaciones".  
      

MARCELO CARNERO




PROSCRIPCIÓN DEL DESEO


Mi madre que espera que su hijo no la olvide
sobre los instrumentos que han usado los hombres
lamparón amarillo en las camas de junio
su domingo y su ramo de muerte entre los labios

Desde tu camisón me persigno los soles
desde tu tiempo hartado, desde tus animales

Mi madre fue la sombra que no me supo nunca
y su pan siempre es poco y su cuerpo un sudario

¿Qué has hecho de tu carne?

Afuera llueve madre a fuerza de otros mares
a la altura en que todo nos mira desde el mundo

He lavado tus manos repletas de otros nombres
entendiendo el cansancio que es la ley de tu día

No hay hijo sin belleza que se eleve
Ni madre que deseándola sea mía.


               De Tratado de cuerpo, Ed. La Carta de Oliver, 2008.



Marcelo Carnero, Buenos Aires, 1978. Poeta, editor.