lunes, 3 de septiembre de 2012

ADRIÁN CUASSOLO





clown xtabentún


vórtex del códice claxon(misántropo benjuí póster)
mandrágora el darién
púber púa y la lisérgica pátina plátanos eterómanos

res barahúnda el torniquear hueste infernalia cada do
saje antebrazo gen linfoma del narcor tertuliano qe a
calla(en acaya) la rural rutia del desarme ghost yonki
herbáceo el traste flatulea hordas de alubias(grunge)
la vie en rose gorrión gonorro
                            ensenada frula plush-vesuqeovesubio
la volca labá rbara trapío por glotis acróbata foliolo
harenoso gránulo crisma hasta el polvo lambaré el teen
qe ikonoqisa en ese lúbrico draft entre todas aquellos qe no
callan su hermafrola vargallosa)
                                         inciso índico
el enano rollizo romanza hermenegildo trimegisto: tentaculia:
danos delfos el cormorán estrellado contra la torreiffel: ta
rro propileo para el laxado extraviado en calchenski suave
rrol: hidronisia de karl marchatrás, ararat
                                                         ratto-david: hijjo del
de flash val tazar val canes soplón i el inyecto poneromo busca
(abruzzo) huna bena qe no implope i sin coyuntas deje béla
una estola estela cannabináceas(flor de macadán)bartók
bromuro cunnilingus con donaire
                                         naide diga díptico disc (ni yo)
(memento mori): mízcalo! elohím de gaita dulce ce es o no
ce ex ningún náhualt chamuyo me atornillará al anciano
de crines colirio volar en bola por la adiposis de un adn
(astroblema de diámetro ámbar)


AC(Carrilobo, Cba). No poeta. El poema pertenece a 
Camalyón Culiau(entreCaníbales, 2009).
                   

EDUARDO GALEANO





El vuelo de los años


Cuando llega el otoño, millones y millones de mariposas inician su largo viaje hacia el sur, desde las tierras frías de la América del Norte.
Un río fluye, entonces, a lo largo del cielo: el suave oleaje, olas de alas, va dejando, a su paso, un esplendor de color naranja en las alturas.
Las mariposas vuelan sobre montañas y praderas y playas y ciudades y desiertos.
Pesan poco más que el aire.
Durante los cuatro mil quilómetros de travesía, unas cuantas caen volteadas por el cansancio, los vientos o las lluvias; pero las muchas que resisten aterrizan, por fin, en los bosques del centro de México.
Allí descubren ese reino jamás visto, que desde lejos las llamaba.
Para volar han nacido, para volar este vuelo." "Después, regresan a casa. Y allá en el norte, mueren.
Al año siguiente, cuando llega el otoño, millones y millones de mariposas inician su largo viaje…