sábado, 21 de julio de 2012

ROGELIO RAMOS SIGNES




El tiempo detenido

                                   Para LA GACETA - TUCUMÁN


Ladra un perro y ¡qué extraño!
aquí no hay animales.
No hay animales en medio del desierto,
salvo veloces lagartijas
que van de la arena a la arena
sólo por no tenderse a morir.
Los encerados pisos del hotel
y la caprichosa humedad de los canteros
las intimidan.
Nuestros clientes pueden descansar
sin sobresaltos.
Todo es amable y sereno.
El tiempo se ha detenido aquí
para que nuestros asiduos recuperen fuerzas.
Pero ladra un perro ¡qué extraño!
¿Por qué ladra un perro
si no hay animales en el Hotel Carballido?


Rogelio Ramos Signes - Novelista y poeta. 
Obtuvo una mención honorífica en el Pre
mio Luis José de Tejeda, que entrega la 
Municipalidad de Córdobapor su libro 
Hotel Carballido.
El poema que aquí publicamos forma parte, 
precisa mente, de estelibro que fue distin
guido.

ROLANDO REVAGLIATTI




La raíz 

Ella se propuso incendiarme el camino
contrastar la roca y el silencio
bordear el horizonte con sus rulos y trinos
desbrozar la soledad y el sol eléctrico
Yo dispuse sus manos sobre toda la herida
de mi látigo terco
ahondé la claridad
                             la oscuridad
                                                la decidida
inicial de su cuerpo
Ella se deslizó como la gota plena
como una fiebre verde y bienvenida
como un reloj de arena o como arena
y extendida
Yo sepulté la racha de la umbrosa
constelación de pájaros y lenguas
unté sus manos
                         otra vez
                                      su rosa
constituí en ausencia
No se puede vivir con tanta muerte 
ni morir 
ni se sabe qué hacer con la sed
y con el hambre
donde ponemos la agonía 
                                         algo
                                                no cabe
Otro pájaro (o el mismo)
incrustó su pico
en la única
                 raíz.


Ánima

Su suave cadáver se me apareció tres meses
orlada de geranios
y me cebaba un amargo espumoso
la finada.


al género

estoy bastante disgustado con el género humano:
los pétalos de rosa en falso almíbar
(en las casas de té
    tolerancia
    altos estudios
en las mesas de póker
    examen
    saldos
    dinero)
el genérico género no le cae sin arrugas asquerosas a la 
     [humanidad
(la humanidad: uno de los más grandes temas de la 
     [humanidad)
con todo el respeto que me merecen las arrugas (hasta las 
     [mías)
las estupefacientes defecciones de los genios
las esencias expulsadas
el gramo renegado de equidad
a falta de nobleza
buenos son los títulos de nobleza
sépanlo
por si algo llegara a pasarme 


felino en el dormitorio

respira conmigo
en mi pecho dormita nuestra gata
reposa sobre mí
apagó ya el motorcito emocionante
no dormirá mucho
pronto despertará
me mirará desde la especie
acercará sus bigotes a mi barba
aparentará volver a acomodarse
y como si tal cosa
hundirá sus patas en mi estómago
y saltará hacia otros ensueños en una orilla de la cama


¿tristeza?

¿estaré triste?
¿por qué dudo?

¿se sube a la tristeza?
¿por qué sospecho?



RR(Buenos Aires, 1945). Obras: Historias del 
amor(1991), Muestra en prosa(1994), Trompifai,  
Leo y escribo, Propaga, Del franelero popular, El revagliastés(antología)Revagliatti -Antología 
poética, entre 1988-2009(poesía).

ADRIÁN CUASSOLO




 Encanto de Ostende


si ai náuseas de organilleros efeté(pop i elec
                                                                  tró
                                                          nica) eldes qicio
es una pubicación de arneses i diez mil vergas viejas/
                                                               acomoden al acuonauta/
en esta cama no vivo. en este muhdo no existo. ablo de mí;
                                                                                       i
                                                                                de
                                                                        algo
                                  más guevareano;
           los flanes qe atigran pelvis los comics distan
ciados del peñón apiñados en un film clase 
       69/ aloados por maremotos con dos payasos por
                                                                            bardo
                 aguerridos por el sample
                                                   por antonomasia
                            al este el comodato el refranero
                                                        arman una fumata de claustro
                    una sola copa de champagne es un
                                                             suplicio aún para el estoico

mantras de estorbo si no se laconiza el segmento de
             crepúsculo qe se desfuella hasta sonar
                                                        como una oda al turista
                                                                  que viene a echerse el mayor nº
                                                                                            depolvos

Adrián Cuassolo(Carrilobo, Cba). No poeta. 

JAVIER HERAUD





POEMA

    Oscuro es el tiempo y leves
    las sonrisas de los días.
    El día asume su palidez
    de infante: su regocijo se
    expresa en las noches
    del amor y la venganza.
    Es la hora de los muertos,
    ahí donde surgen los pálidos
    rostros de niños consumidos
    por el viento.
    Largo es el camino y oscuras
    las sonrisas de los días.
    (Las tumbas conservan sus
    viejos temores, los hombres
    sus viejos escritos
    y los niños nacen
    con nuevos
    rencores en los labios).
    Y allí donde el día se ofrece
    (oscuro regocijo de hierbas caídas)
    abro mis ojos a la luz del amor
    y de tus labios.


INVIERNO

    Agosto ha pasado ya.
    Duras primaveras
    acosan mis olvidados
    recuerdos.
    (Las cicatrices
    del tiempo y del olvido,
    lo cicatrices del odio
    y el amor,
    las llanuras de sangre
    abiertas con la mano,
    los campos desolados
    por la sed y el amor).


PRIMAVERA

    Es la hora de la sangre
    y del clamor.
    ahí donde vibraban
    los viejos clarines,
    allí donde sonaban
    los viejos sonetos,
    vibran y suenan
    los días oscuros
    del tiempo y del amor.
    Los muertos esperan
    felices los truenos
    pacientes,
    y los ríos congelados
    aguardan la llegada
    del verano.
    Verano, viejo sólido,
    nada podrás contra
    la ardiente tiranía
    de la primavera.


VERANO

    Redoblados soplos del amor
    sacuden el corazón y los ojos.
    (Es la luz de la vida y
    de los días. Es el castigo de la
    muerte y de las noches).
    Recojo y siembro las semillas
    del amor;
    camino entre noches
    oscurecidas por
    el vino,
    pregunto a la tierra
    y a los montes,
    arranco montañas
    de odios y tumultos:
    ¿Qué son las tardes
    al lado de la paz,
    qué son los montes
    al lado de los sueños,
    qué son los ríos
    a lado de las lágrimas,
    qué son una sonrisa,
    un llanto,
    un estremecimiento,
    un
    rostro,
    una
    mano
    si día a día
    mueren
    las hierbas
    en los campos,
    si día a día
    caen en sus
    noches
    los  árboles
    del amor y
    del silencio?


OTOÑO

    En los ríos del otoño,
    mi sangre, los muertos,
    mi amor, las hierbas caídas,
    mis labios, las cicatrices
                                   abiertas,
    se fundirán como
    una primavera,
    se unirán como niños
    jugando,
    en el eterno renacer
    de nuestros corazones.



De: “El viaje”, Lima, 1961.
En: “Poesía completa”
Ediciones Peisa, Lima,
Perú, 2010.


Javier Heraud(Miraflores, Perú, 1942), muere
asesinado en medio del río Madre de Dios, fren
te a la ciudad de Puerto Maldonado, al intentar 
ingresar en canoa  a su país clandestinamente, 
el 15 de mayo de 1963; tenía 21 años).