viernes, 6 de julio de 2012

MARTIN ADAN




POESÍA, MANO VACÍA

Poesía, mano empuñada
Por furor para con su nada
Ante atroz tesoro del día...

Poesía, la casa umbría
La defuera de mi pisada...
Poesía la aún no hallada
Casa que asaz busco en la mía...

Poesía se está defuera:
Poesía es una quimera...
¡A la vez a la voz y al dios!...
Poesía, no dice nada:

Poesía se está, callada,
escuchando su propia voz.


MANO DESASIDA

Y yo me moriré porque no me basto.
Pero tú vives, Machu Picchu,
Piedra que se está en su alto.

Piedra que me representa,
Piedra que se está gastando.
Nada será después de mi momento,
Todo ya era cuando yo nacía.

Tras de mi muerte no moriré nunca,
Siempre comenzará la vida.
Todo será como es y, sin embargo,
Todo seré variedad, sino, simpatía.

¡Todo será como es porque está ardiendo y doliéndome!
¡Porque no hay otra cosa!
Todo será como es porque no son
Sino mi cuerpo y la nube y tu roca!

Todo, porque yo hablo todavía
Y todo el mundo es oreja de ahora!
¡Y el aire es mi terror, y el río sueña,
Y suena sin cesar, sin verdadera sombra!

¿Dormirás, Alma Mía?
¿Despertarás mañana a tu quehacer?
¿Serás otra vez la que te fuiste?
¿Serás otra vez?

¡Ante esta roca, que te está mirando
Y que te ve,
Y que te ve tremenda con un solo ojo
De mil pies;

Ante esta roca, huir es imposible
Y hay que desnacer y renacer!
Porque ser es necesario,
No hay otro modo de no ser y renacer.

¿Y si no eres, qué eres, qué serás, qué Dios,
Qué intenso ser te arrastrará en su furia?


TODO LO IGNORAS PORQUE ERES DE PIEDRA

Todo lo ignoras porque eres de piedra,
Todo lo ignoras porque es otro el día;
Todo lo ignoras porque es otro el río
Y sigue siendo así todavía.

Nada es realidad sino de enfrente,
Y con mi mano encima, encallecida.
¡Cuando tú sepas por qué fue la ojera,
Cuando tú sepas lo de mi camisa,
Cuando lo sepas todo, piedra noble
Si lo sabes, piedra caída!

Vivían todos porque ya vivían
¡Que todo caiga, Piedra!
Todo reviva,Todo sea,
La otra vez, el tiempo
El tiempo de minúscula e idea,

Este cuerpo de estar
Y de amor de belleza
¡No reparar en rima, Todo sea del pie a la cabeza!
¡Toda la letra que no se interpreta
Todo será en un día,

Mi sudor de verano,
Y mis pies sucios,
Y mi vida por de fuera
Todo lo que no soy y que me viva
Ya lo sé, yo enfermo de mi primavera!

                                           (De La mano desasida)

                                                                                                                                                                        
MA(Lima, 1908-1985)

FORD MADOX FORD


 


ANTWERP

Agosto cien mil horas,
Y todo Septiembre,
Cientos de miles, interminables días soleados,
Y mitad de Octubre como mil años
Y el juicio final!
Eso era entonces Amberes...
En el nombre de Dios,
Cómo pudieron hacerlo?
Aquellas almas que normalmente buceaban
En las sucias cavernas de las minas;
Que normalmente se desperdigaban
En casuchas encaladas; bajo desordenados álamos;
Que arrastraban palas embarradas, sobre el herboso barro,
Andando cansinamente hacia el trabajo sobre grasientos terrones.
Aquellos hmbres, con apariencia de tierra compacta
Eran más valientes que cualquier lánguido sacerdote
Jamás confesados...
Y no es cuestión de que les recemos un salmo.
Si encontráramos las palabras no habría viento que las recitara
O una melodía que las trompetas pudieran tocar
Chillaría a través del cielo que es nuestro o todavía de Alá.
O de los amplios salones de cualquier Valhallas.
No podemos componer semejante motete. Así que todo lo que podemos expresar en sonetos, elegías o canciones

Es esto:

En el nombre de Dios, ¿cómo pudieron hacerlo?
Porque no hay nada nuevo bajo el sol
Solamente este hosco hombre con un arma humeante
En la tristeza...
Qué diablos ganará con esto?
Cavando un agujero en el barro y estando de pie todo el 
día bajo la lluvia
Esperando su destino
El golpe brusco, el rápido fluir de la sangre
Hast ala trinechera de barro grisáceo
Que gira hacia un sumidero marrón morado allí cercano
Bien, ha habido cicatrices
Ganadas en muchas guerras
Púnicas
...Guerras de Napoleón, guerras de fe, guerras de honor, por amor, por ambición

Pero este belga en su fea túnica
Su fea gorra redonda, disparando,
Defendiendo su miserable tierra
De pie con un rifle húmedo en su mano...
Destino!
El lo encuentra enuna repentina escaramuza
Y se tumba, y unbulto desagradable sobre la hierba empapada
Una imagen que tardará en olvidarse.


III

Porque los héroes del Hélade de blancos miembros montan sobre sus caballos
Para siempre a través de nuestros cerebros.
Los héroes de Cressy montan sus sementales;
Y batallones y batallones y batallones-
La vieja guardia, la joven guardia, los hombres de Minden 
y de Waterloo,
Adelante, por siempre leal
De pie, por siempre verdad,
Y el pequeño hombre con su gran panza
Y el abrigo gris, y el amplio sombrero, y las manos tras la espalda
Los ve pasar
En nuestras mentes para siempre...
Pero ese montón de... empapados
Sobre la húmeda hierba belga-
Esa es una extraña y nueva belleza.


IV

Sin especiales leyendas de batallas, o triunfos o servicios
Seguramente ese es el camino
El sendero de la belleza...
Y esa es la más elevada palabra que puedas encontrar
Porque no puedes elogiarlo con palabras
Compuestas de liras y espadas,
Pero la idea de tristeza y lluvia
Y la fea figura abrigada, de pie junto a la zanja
Se consumirá en tu cerebro
Y tú dirás de todos los héroes, “Lucharon como belgas”
Y dirás “forjó como un belga su destino de tristeza”
Y dirás, “Compró como un Belga
Su perdición
Y será un nombre honorable
“Belga” será unamemorable palabra
Tan honorable como la fama de la espada
Tan honorable como el recuerdo de los acordes de la lira
Y si viejo abrigo parecerá tan hermoso como las fábricas 
de telas en Tiro


V

Y por qué demonios lo soportaron?
No lo sé
Y por qué diablos se atrevieron?
Quizás se deba a mi inclinación a comprender.
Ellos pudieron muy bien haber visto cientos de legiones pasar
Sobre sus campos y entre sus ciudades
Bajar hacia las regioens del sur
Pudieron muy bien haber permitido a las legiones pasar hacia sus bosques
Y haber guardado sus vidas y sus mujeres y sus hijos y su ganado y bienes
No lo entiendo.
Era sólo por amor a sus tierras?
Oh pobres desgraciados
Puede un hombre amar tanto su tierra?
Dales miles y miles de pésames
Y ríos y ríos de lágrimas
Para lavar la sangre de las ciudades de Flanders.


VI

Esto es Charing Cross
Es medianoche
Hay una gran multitud
Y no hay luz
Una gran multitud, todo oscuro, que apenas cuchichea en voz alta
Seguramente, esa es una mujer muerta
Tiene cara de muerta. Está vestida entera de negro
Deambula hasta el quisco y vuelve
Hacia el fondo de la multitud
Y regresa de nuevo y de nuevo regresa
Se tambalea y deambula
Esto es Charing Cross
Es la una en punto.
Todavía hay una gran nube y muy poca luz
Inmensos rayos de sombras sobre la oscura multitud
Que apenas se oye susurrar...
Y ahora!... Esa es otra madre muerta,
Y hay otra y otra y otra...
Y un niño, todo de negro.
Todos con caras muertas, esperando todos en salas de espera,
Deambulando desde las puertas hasta las de espera
En la débil penumbra
Estas son las mujeres de Flanders:
Esperan la pérdida.
Esperan la pérdida que nunca abandonará el muelle;
Esperan al que nunca vendrá de nuevo en tren
A los abrazos de todas estas mujeres con caras de muertas:
Esperando la pérdida del que yace muerto
en la trinchera y en la barrera y en la fosa
En la oscuridad de la noche
Esto es Charing Cross: Es más de la una en el reloj
Hay poca luz
Hay tanto dolor
Y fue por esto por lo que soportaron esta tristeza;
Este Octubre como Noviembre;
Ese Agosto como cientos de miles de horas,
Y ese Septiembre,
Cientos de miles arrastrando días soleados
Y mitad de Octubre como miles de años
Oh! queridos desgraciados.

                                        Traducción Ignacio Pemán


FMF(Merton, Surrey-Inglaterra, 1873 - Deauville-Francia, 1939)

SUSANA CABUCHI




AGUAS

He bebido las aguas
del Shu-Am
como si no estuvieran
contaminadas.
A orillas
del río silencioso
crecen flores amargas
sobre las que he descansado,
leyendo.
Y no he pecado
sino
lo necesario.


Susana Cabuchi (Jesús María, Córdoba, 1958), Álbum familiar, Alción, 2000.

VICENTE HUIDOBRO


VICENTE HUIDOBRO


ESTÉTICA


1.-Un poema debe ser una creación del espíritu, no un comentario ALREDEDOR DE. El verbo creador. No el verbo comentador.
(Poeta: tienes delante de ti un papel, hay que llenarlo con todo lo que no esté de más).


2.-Por el poema el hombre se pone en contacto con el universo, descubre el sentido de la unidad, se convierte en un pequeño Dios, crea su cosmos.


3.-Hay que proyectarse en el mundo, y que el mundo se proyecte en vosotros.


4.-Todo poesía auténtica tiende a los últimos límites de la imaginación, y nadie tiene el derecho de señalar al poeta un "non plus ultra".


5.-El poeta es el hombre que rompe los límites. El escucha a cada momento el eco de sus pasos en la eternidad.


6.-La poesía es un desafío a la razón, pues ella es la super-razón.


7.-El poeta es el hombre que recuerda los sueños seculares que los demás han olvidado.


8.-El poeta es el hombre que conoce el drama del tiempo que se juega en el espacio, y el drama del espacio que se juega en el tiempo.


9.-El es el puente que va del universo al hombre. Hay que saber mirar el mundo, y, sobre todo, saber mirarse en el mundo.


10.-La poesía es la revelación de sí mismo. Esta revelación nace del contacto de un hombre especial (el poeta) con la naturaleza. La poesía es la chispa que brota de ese contacto.


11.-El poeta es el hombre que se siente en el Ser. Aquel que se presenta al Universo diciendo: te pertenezco porque me perteneces.


12.-No se trata de hacer "Belleza"; se trata de hacer "Hombre". Yo no creo en la belleza. Las obras de arte de todos los tiempos son, para mí, simples documentos humanos. Jamás he abierto un libro o he ido a los museos en busca de la belleza, sino para saber cómo se han expresado los hombres en las diferentes épocas de la historia.


13.-Debemos liberar nuestro infinito, nuestro eterno. Hay que poner en libertad nuestras fuerzas. Los que no consigan esta liberación quedarán en el terreno de lo efímero. Sus obras serán pasajeras.


14.-Es preciso creer en el arte como en un acto mágico, el más puro "tótem". Es el gran misterio. Es el secreto inexplicable.

JAVIER ADÚRIZ







Madre patria


En el fondo de casa tengo a mamá partida a machetazos.
Vuelve la pobre, no se conforma y me obsede
cada año bisiesto. Los febrero 29, por ejemplo,
la saco de la bolsa, y la llevo a pasear
por lo cerrado de la noche. Después procedo.

No es agradable, es cierto, salir a la avenida olfateando
muerte. Y más, con mamá en los brazos. Me basta
con cerrar los ojos para verla un poco despeinada
hablando de la carestía de la vida. Como si la vida
fuera barata o cara. Qué se yo. Cosas de mamá.

Me encanta, eso sí, cuando nos sentamos a tomar la leche.
Si cae en viernes, me la llevo lejos a almorzar
y me la como con furia. Somos gente de carácter.
Quien más quien menos, en la familia, tiene
algo de ayunador o de caníbal. Estilo que le dicen.

De las pesadillas, mire, prefiero no hablar. Son un cine.
Un espectáculo asombroso, horrible sí y con finales
bruscos. Pero las guardo conmigo: es lo único
que sigue, cuando la miseria aprieta y no hay amigos
o la cana llega, como usted, diciendo no se sabe qué…

Ahora la encuentro en las palabras. Ahí la llevo por partes
en esta forma de lenguaje, un poco enajenado tal vez,
pero tan querible, tan íntimo, que no sabría decirle
si lo prefiero decididamente a mamá. Es más callado,
menos inquietante y no depende de los años bisiestos…



Domínguez, sí


¡Claro que estuve! Estuve hasta el final.
Yo desarmé los techos y la máquina, pieza
a pieza, y la subimos al camión. Fue raro,
como desguasar treinta años de una vida.
Había tanto sol que no dejaba de llover.
El resto, ya lo sabe. Nos dejaron en esas oficinas
del centro, donde cobrábamos a veces.
Con los brazos cruzados nos pusimos en fila.
Era como esperar algo cuando no había qué.
No le digo, el hijo de puta de Domínguez
lloraba como un chico. Domínguez, sí.



Un suponer


Deje ese llanto marica, quiere. Lo que ha de ser
será... Digo, si acá va a ser, este lugar es oportuno
¿no le parece, secretario? Caray, Flores, métale
leña que falta tiro. Usted me habla de presentimientos
pero yo sé que hay más... una certidumbre, digamos.
Leña, leña, sargento, ¿o no me entiende?...
Contra lo oscuro no conozco claridad suficiente
y para más, a quién le importa lo que diga
un encargado de posta... Palabritas, Ortiz,
palabritas, la canción de los flojos...
Y no lo digo por usted, secretario, sino
por esos cagatintas porteños. ¿O no se acuerda
de esos galerudos y caguetas? Ya los quisiera
ver frente a los cañoncitos del Manco. Se tiene
o no se tiene algo mejor que aire en la boca
para cruzar estas pampas. Vea el claror,
mire si esta ruina de sombra no tira todavía
con la fuerza del mundo. Así, Flores, así,
no le afloje al animal... Si había sido blando,
amigo... ¿No comprende? Cada lágrima suya
trabaja la risa del enemigo. Deje de pensar,
quiere, la imaginación es inútil... Un suponer,
cualquiera fantasía se vuelve manca pronto
y no doma la congoja. Malgasta vida nomás,
lo deja atado a fantasmas de catrera... Mire,
Ortiz, vea: este pedregal no se rasguea sólo
de palabra... La ilustración es música baldía.

                                       para Alberto Sibileau


JA(Buenos Aires, 1948). Poeta y ensayista. Escribió 
seis libros de poemas.
El más reciente, Canción del Samurai (Ediciones del Dock, 2004). Dirigió la colección “Traducciones del Dock”. Fundó y codirigió la revista “León en el Bidet”, entre 1996 y 2000. Colaboró regularmente en periódicos y revistas. También adaptó textos para libretos de ópera. Murió en 2011.

JUAN GELMAN



Oración de un desocupado


Padre,
     desde los cielos bájate, he olvidado
las oraciones que me enseñó la abuela,
pobrecita, ella reposa ahora,
no tiene que lavar, limpiar, no tiene
que preocuparse andando el día por la ropa,
no tiene que velar la noche, pena y pena,
rezar, pedirte cosas, rezongarte dulcemente.
Desde los cielos bájate, si estás, bájate entonces,
que me muero de hambre en esta esquina,
que no sé de qué sirve haber nacido,
que me miro las manos rechazadas,
que no hay trabajo, no hay,
                    bájate un poco, contempla
esto que soy, este zapato roto,
esta angustia, este estómago vacío,
esta ciudad sin pan para mis dientes, la fiebre
cavándome la carne,
               este dormir así,
bajo la lluvia, castigado por el frío, perseguido
te digo que no entiendo, Padre, bájate,
tócame el alma, mírame
el corazón,
yo no robé, no asesiné, fui niño
y en cambio me golpean y golpean,
te digo que no entiendo, Padre, bájate,
si estás, que busco
resignación en mí y no tengo y voy
a agarrarme la rabia y a afilarla
para pegar y voy
a gritar a sangre en cuello
por que no puedo más, tengo riñones
y soy un hombre,
            bájate, qué han hecho
de tu criatura, Padre?
            un animal furioso
que mastica la piedra de la calle?

                   de "Violín y otras cuestiones"




El juego en que andamos


Si me dieran a elegir, yo elegiría
esta salud de saber que estamos muy enfermos,
esta dicha de andar tan infelices.
Si me dieran a elegir, yo elegiría
esta inocencia de no ser un inocente,
esta pureza en que ando por impuro.
Si me dieran a elegir, yo elegiría
este amor con que odio,
esta esperanza que come panes desesperados.
Aquí pasa, señores,
que me juego la muerte.

                   de "El juego en que andamos"



Mi Buenos Aires querido


Sentado al borde de una silla desfondada,
mareado, enfermo, casi vivo,
escribo versos previamente llorados
por la ciudad donde nací.Hay que atraparlos, también aquí
nacieron hijos dulces míos
que entre tanto castigo te endulzan bellamente.
Hay que aprender a resistir.
Ni a irse ni a quedarse,
a resistir,
aunque es seguro
que habrá más penas y olvido.



Opiniones


Un hombre deseaba violentamente a una mujer,
a unas cuantas personas no les parecía bien,
un hombre deseaba locamente volar,
a unas cuantas personas les parecía mal,
un hombre deseaba ardientemente la Revolución
y contra la opinión de la gendarmería
trepó sobre muros secos de lo debido,
abrió el pecho y sacándose
los alrededores de su corazón,
agitaba violentamente a una mujer,
volaba locamente por el techo del mundo
y los pueblos ardían, las banderas.

                                           de "Gotán"


JG(Buenos Aires —en el histórico barrio de Villa Crespo— en 1930). Su primer libro, Violín y otras cuestionesprologada entusiastamente por otro grande de la poesía, Raúl González Tuñon, recibió inmediatamente el elogio de la crítica.
Considerado por muchos como uno de  los más grandes poetas contemporáneos.
Fue obligado a un exilio de doce años por la violencia política estatal, que además le arrancó un hijo y a su nuera, embarazada, quienes pasaron a formar parte de la dolorosa multitud de "desaparecidos". En 1997 recibió el Premio Nacional de Poesía. Su obra ha sido traducida

a diez idiomas. Reside actualmente en México y recibió el premio Cervantes.

LUISA FUTORANSKY




Dentadura


Batallas sangrientas, perdidas de antemano por cada una de mis muelas y mis dientes un mapa con banderilleo de privaciones y cercenamiento cuyas trazas se pierden en las mismas, reiteradas escaleras que conducen a idénticos tronos de aprensión, oprobio y pánico

Carradas de nombres, moldes en yeso vaciados de significado
como maxilares caninos molares
para quedar con una sola referencia elemental:
los de adelante, los de atrás
los de arriba, los de abajo;
como los primeros pasos de Buda
desnudo
en el mundo
hostil
Incisivos de vampiro   de morsa
roedores
caricaturas, puertas primeras que revelan
a los hombres
del poder

Romper/ no romper
rechinar
los dientes

Oh! mis dentistas con sus pinzas
gasas
jeringas
puentes
coronas
falsas anestesias del mundo entero
manos singulares que me arrancaron
una a una las raíces del juicio
y cada tanto, a falta de tantas cosas
me prescriben tabletas que adormecen
bacterias sin sosiego

Encías
residuos
sueños

Refulgente
la sonrisa kolinos o colgate
brilla desde nunca
por su permanente
desguarnecida
ausencia
                                                 
                               Arles, enero 95



Panda boludo


Inexorable: El panda se extingue. Se le dio por nutrirse con un bambú que se da cada mil años. O más.

¿Vale la pena el emperro, aguantándose los zoos, los guardianes, la anorexia, la industria de los recuerditos?

Con tanto pasto creciendo por ahí.


Teoría de la relatividad

Olvidar es parte de la misericordia
¿o de la venganza?
En el pase inglés, el siete de entrada gana
y en el medio, pierde.



Corrida


Las mujeres tiran al ruedo bragas ensangrentadas con claveles a Jesulín de Ubrique, torero, quien a su vez viene a la arena de su finca con uno de sus veinte Mercedes, y almuerza ligerito; sopa de arroz, lenguado rebozado y un yogur. En el coso de Aranjuez corta hoy dos orejas, y sus seguidoras fueron 8.500.
¿Cuántas bragas, cuántos claveles, cuánta sangre?

Pero ni el exceso ni la carencia sacian.



Slow


Lo más atroz de la infancia es la sumisión.

Casi al filo de lo irreparable.



Estofado


Escribir con la paciencia de un entomólogo, la displicencia de un dandy y la febrilidad del buscador de oro.
El poema, la más frágil transparencia nupcial.

Los leones del puente roto, Arles

partir
una sombra
un vaso
florecer
con el soplo
y la corriente

en lejanos manicomios
los ausentes
pierden
derecho
a la palabra



Amor de Omar--Ramo de mora en Roma


   la vida cotidiana exige gran concentración y gestos muy precisos para no guardar las cartas de amor en la nevera, poner sal gruesa en el café y lo que es peor, beberlo sin siquiera darse cuenta, dejar de buscar el peine que tengo asido con mano y cinco ramas hurgando los recovecos aparentes de este cráneo con sus fatigados mechones de cabeza
    cómo refrescar, pues, las flores de este jarrón agujereado que hace aguas hasta el sena pero el mar ay no se henche del mensaje extremo no-me-ol-vi-des entre los líquenes impíos del vasto mar de mis sargazos
    y sin embargo hoy me sobrevienen exactas las filigranas de un cartel que vi derivando entre iowa y carolina del norte nevadas en mi más secreta eternidad con una insignia armería de mr god al aceite de lino lunar,
    el abrazo primero frente al cabezal del lecho de golosas sábanas de bruma atrapa cándidos y zas! el acolchado del sarcófago me gotea viscosos enfriados gusanos y aliteraciones con la gue de guerra grasa angurria y jaque mate
la dama que tropieza, pierde y recomienza otra partida


del libro "La Parca" de Luisa Futoransky, Ediciones de 
Tierra Firme, Buenos Aires. 
© 1995 Luisa Futoransky


LF(Buenos Aires en 1939)En 1981 se radicó en Francia, en donde desde 1989 ocupa el cargo de Conferenciante en el Centro Pompidou, y desde 1995 es redactora
de la agencia de noticias France Presse. 
Vive actualmente en París.