domingo, 1 de julio de 2012

LOUIS ARAGON


Louis Aragon



Licantropía contemporánea


El grado más alto de la tristeza tanto puede ser
un general ciego mendigando a través de las islas
como hacia las 3 de la mañana la avenida de la Ópera
No hay límites para la melancolía humana
Se cuenta siempre con una piedra para colocar sobre la pirámide de las lágrimas
Estáis seguros de padecer tanto como una mujer estrangulada
en el momento en que ella sabe que todo ha terminado y desea acabar
Estáis seguros de que no valdría más
ser estrangulado si uno piensa en los cuchillos de las horas que se acercan
Desde hace tiempo vivo mi último minuto
La arena que mastico es la de una agonía invisible y perpetua
las llamas que hago recortar de tiempo en tiempo por el peluquero
son las únicas en delatar el negro infierno interior que me habita
Como cuerpos privados de sepultura
los hombres se pasean por el jardín de mi mirada
Soñadores inexplicables
o soy el único a quien golpea una mano desecada
en este desierto poblado entre estas flores áridas


Amo y soy amado Nada nos separa
Por qué entonces estar triste en el corazón espléndido del amor
El mundo sacude su estúpida cabeza Sabelotodo
Amo aunque la vida sea mortalmente intolerable
Amo aunque luego me vea obligado a aullar
Detrás de mí arrastro el manto fantasmal de las intenciones ocultas
Una cadena de perfeccionamientos del dolor moral
suena a mis pies espantosamente desdichados
Amo y nos amamos pero en medio de un naufragio
pero en la punta de un puñal y no puedo
no puedo soportar el mal que esto ha de hacerte
Tus ojos tus ojos amor mío desorbitados por todo lo que sea placer
Que me arranquen el corazón con tenazas
que terminen con mi cabeza que se despega
Bebo una leche como tinta y la hora del mediodía
se parece al carbón de los pantanos
donde se marchita el Sphagnum al que tomo por mi imagen en los espejos
Yo amo Yo te amo pero
en la cala de un barco en el instante de dar el salto Impaciencia
Innoble impaciencia de saber si eso podrá soportarse

Es probable que todos me juzguen un criminal
guiándose sólo por las debilidades y el aspecto
Ese hombre que según los diarios de la mañana decapitó a su amante
mientras dormía a su lado sollozó en el juzgado
La había asesinado en el cuarto después
en el sótano primero con un cuchillo luego con una sierra
separó la cabeza adorable para poner
el cuerpo en una bolsa lamentablemente algo pequeña
Sollozó en el juzgado
No somos acaso parecidos a las palmas
que crecen unidas florecen y fructifican
para dar una imagen del amor perfecto
El otoño llega con las manos llenas de ilusiones resplandecientes
Qué crimen es ese que me hace sollozar
Mirad mi amor está vivo Muéstrate querida mía
Nada podréis probar La coartada verde como una floresta
Se extiende por el horizonte donde graznan inútilmente los cuervos
Sin embargo en cada árbol hay un ahorcado que se balancea
en cada hoja una mancha de sangre

Qué puede haber peor que el cielo al amanecer o el betún de la tarde
Qué es eso que me impide morder a los paseantes en los bulevares
La amargura que siento crecer en mí puede ser el primer torrente de un diluvio
a cuyo lado el otro parece un vulgar desborde de cloacas
Recuerdo que en mil quinientos cuarenta y uno
cerca de Pavía
cuando me apresaron en la campiña por donde deambulaba
víctima de los primeros efectos del mal
los campesinos no quisieron creerme cuando les dije la verdad
Rehusaron tomarme por lobo furioso
a causa de mi piel humana y Santos Tomases
eternos de la ciencia experimental
cuando les confesé que mi piel lupina estaba oculta
entre pellejo y carne
con sus puñales me hicieron tajos en los miembros y el cuerpo
para verificar mis melancólicas afirmaciones
no me tocaron la cara
espantados por la atroz poesía de mis rasgos

Qué es eso que me impulsa a aullar en las tumbas
qué es eso que me obliga a escarbar irresistiblemente en el polvo
donde duermen los enamorados en descomposición
Qué vas tú a exhumar como si la luz viviente
no tuviera bastante con las heridas de los vivos
Dadme el lenguaje tenebroso de los ajusticiados en la silla eléctrica
el vocabulario último de los guillotinados
La existencia es un ojo reventado Que se me entienda
bien un ojo que hacen reventar a cada instante
el harakiri sin fin Me enfurezco
al ver la calma idiota con que reciben mis gritos
Por eso quiero sacar de las fosas hipócritas
a los fallecidos de muerte violenta con sus pupilas horrorizadas
quiero desterrar a las víctimas de las catástrofes
cuyos esqueletos conservan las posturas del terror
que se adaptan maravillosamente a estos días que corren

Decía precisamente mi vecina que hay
gentes que se tiran al agua
Si soy una bestia babosa a quien el asco del mundo
hace babear sería muy fácil acabar con todo
amor mío amor mío oyes esta blasfemia
No es la palidez del amor no es la palidez de la muerte
sino la de los lobos ésta que hay en mi rostro
No puedo morir a causa de esta flor inmensa
cuyo cáliz no puedo soportar que se cierre
Se ha logrado un notable progreso en materia de torturas
sobre el cobayo que soy
sobre el cobayo salvaje que soy las dos manos
atrapadas en dos puertas
el amor la muerte
y unos hércules abstractos se apoyan sobre las dos puertas
con la tranquila seguridad de un número de music-hall
ejecutado sin ningún esfuerzo aparente
Cómo nunca notaste que mis besos se parecían a las palabras sacrílegas
que son todo lo que queda por decir a los esclavos descuartizados
Cómo nunca notaste que te amo en el instante mismo en me matan
que es siempre la última vez que gozo abominablemente en tus brazos
Tus brazos tan bellos que ahí está justamente
ahí está lo más terrible

Todo tendrá que acabar de modo salvaje
Yo te perteneceré haré arrojar a tu amante a las fieras
O lo haré examinar con engaños por un médico alienista
o bien lo mataré fríamente
amor mío
durante su sueño mientras yace pálido y desnudo
mientras los lobos surgen en torno de los cementerios donde duermen

los bellos días que pasamos juntos amor mío.

                                                             Traducción: Aldo Pellegrini

                      De: "Persécuté Persécuteur", 1931


Louis Aragon (1897/1982, París, Francia)



Extraído del blog el poeta ocacional de Pedro Donangelo


ANNE SEXTON


Anne Sexton 




















La balada de la masturbadora solitaria


Al final del asunto siempre es la muerte.
Ella es mi taller. Ojo resbaladizo,
fuera de la tribu de mí misma mi aliento
te echa en falta. Espanto
a los que están presentes. Estoy saciada.
De noche, sola, me caso con la cama.
Dedo a dedo, ahora es mía.
No está tan lejos. Es mi encuentro.
La taño como a una campana. Me detengo
en la glorieta donde solías montarla.
Me hiciste tuya sobre el edredón floreado.
De noche, sola, me caso con la cama.

Toma, por ejemplo, esta noche, amor mío,
en la que cada pareja mezcla
con un revolcón conjunto, debajo, arriba,
el abundante par espuma y pluma,
hincándose y empujando, cabeza contra cabeza.
De noche, sola, me caso con la cama.

De esta forma escapo de mi cuerpo,
un milagro molesto, ¿Podría poner
en exibición el mercado de los sueños?
Me despliego. Crucifico.
Mi pequeña ciruela, la llamabas.
De noche, sola, me caso con la cama.

Entonces llegó mi rival de ojos oscuros.
La dama acuática, irguiéndos en la playa,
en la yema de los dedos un piano, vergüenza
en los labios y una voz de flauta.
Entretanto, yo pasé a ser la escoba usada.
De noche, sola, me caso con la cama.

Ella te agarró como una mujer agarra
un vestido de saldo de un estante
y yo me rompí como se rompen las piedras.
Te devuelvo tus libros y tu caña de pescar.
El periódico de hoy dice que os habéis casado.
De noche, sola, me caso con la cama.

Muchachos y muchachas son uno esta noche.
Se desabotonan blusas. Se bajan cremalleras.
Se quitan zapatos. Apagan la luz.
Las criaturas destellantes están llenas de mentiras.
Se comen mutuamente. Están más que saciadas.
De noche, sola, me caso con la cama.



PABLO QUERALT


 


1

toda la piel todas las máscaras órganos
del dolor y el placer
algunos levantan pesas otros vacas con
la mano

otros ya están en su viernes como en el
campito vale todo

el pasado  imperfecto inquieto
me llena el estadio de esta vida flor
llena de flores la vida

lo que está en la memoria perro
de todos los sensibles en acción

de una última vez  sin saber que
sería última y ahí lo lindo
de los virajes


jugar el juego y dejar el juego
esa suerte de morir y resucitar


sangre que calienta la mano
cuerpo que se relaja en el cuerpo


2

la patria transpirada los pies
en el fuentón hay que matarlos
a todos dicen en la mesa de la tele

se hacen las víctimas igual
el sistema de salud es un desastre
y se comen otro amague

que genera la violencia pero
igual dame un beso de esos
que dás vos, anda a la discoteca
de tu viejo pone a fiore con basso

y dejá esa comida de camaradas
para  que sea un domingo distinto
vos ensayá el vacío ya sin deseo
ausente de vos en esa gravedad
de astronauta

flotá  flotá en el cuerpo ya casi alma
ya sin tiempo azul azul pero verde


3

este campo esta lleno de vida
hay mulitas arañas pájaros liebres
como decía Hudson no sé si soy
de acá o de allá


las flautitas de Tilcara me alegran
la mañana vienen a estas tierras
a ver si seguimos vivos a hacer
la fiesta a consumir la vida rápida


la máscara se hizo rostro allá
donde la vida se arruina amantes
en ese interín pero no quiero ser
juzgado sin ser amado para volver

a resucitar en esa afinación 
del barroco de su voz entre
esos fantasmas y moscas y canto
de las aves que anuncian violencia

   
                       de Perfume Animal, 2011



PQ(Buenos Aires). Poeta y músico. Publicó Cansancio de lo
escrito, 2001. La flecha de Agustín, 2004. Un seductor mañana,
2004. Primer paso,2006. Coca, 2006. Pájaros en palabras, 2008.
Laleblan, 2013.



JORGE FONDEBRIDER


Calveyra y Fondebrider


















OPINIONES

Fue una lectura opaca.
Antes de que poetas y amistades,
según su afinidad, se dispersaran conforme a la costumbre,
lo más notable fue la cucaracha,
que así, sin estridencias,
marchaba sobre el saco de un tipo con hombreras
que no dejaba oír, que criticaba
lo que llamaba "errores del realismo socialista"
mientras tomaba un vaso de agua mineral.


JOSE LUIS MANGIERI

"Hay cosas que un hombre no puede hacer ni para salvar
a una nación". Decía frases así, ignorando el valor de su
pasión, y las olvidaba un momento después."

                                                                        William Butler Yeats


No cambió, sigue pensando como antes,
pero está atento a los detalles que encuentra a cada paso
en el presente,
como esas ramas sueltas que insiste en recoger para el asado
con el que llena la vida de los otros el sábado a la noche.
Él no cambió, pero la gente sí.
La gente no es la misma. Los jóvenes, tampoco.
Y ese otoño se llega hasta la marca a las cansadas,
sin esperanza, apenas por decencia.
"Mi amigo –dice ausente- ahora es una foto sobre un palo".
Y sabe que los muertos en los diarios no huelen casi a nada.
Lo que queda de su amigo es esa frase cierta, pero vana,
imagen del desastre que cede a quien la escriba.


POLÍTICA

Hubo asado, como siempre,
y hablaron de lo mismo debajo de la parra.
Una mosca, sin embargo, sabía lo que hacer frente a los restos.
Los hombres estaban discutiendo.
La mosca exhibía su pasión.


LAMENTO

La vida de mi padre ha transcurrido
entre gobiernos militares, radicales, peronistas.
También mi vida ha transcurrido
entre gobiernos militares, radicales, peronistas.
Sin duda, los nuestros son destinos muy modestos,
porque da vértigo pensar que el tiempo es infinito,
pero que a uno le tocan cincuenta, sesenta años,
quizás setenta y pico y nada más,
y furia saber que el marco es tan mezquino,
siempre injusto,
estúpido también.


LA EXTRAÑA TRAYECTORIA DE LA LUZ

Siempre fue llegar cuando era tarde
y preparar el bolso con perfume y espuma de afeitar.
Y siempre fue la espera, los pasos en la sala, al fin el timbre,
el médico y el aire de la noche,
seguir a la ambulancia con un taxi,
reclamar una admisión, firmar papeles,
cambiar información sentados en sillones,
sentados en un bar,
con los nervios crispados pero atentos,
dispuestos a aferrarnos de los signos,
la cáscara de algo.
Y nuevamente esperas. Recuerdo las esperas,
las sombras que crecían con las horas.
Y cada movimiento era una excusa
para cruzar miradas,
para perder el hilo de las cosas,
medir, por hacer algo, la extraña trayectoria de la luz,
la inmensa oscuridad del signo que buscamos y no llega.


EL SUERO                           

Cuando le buscaban la vena a mi papá para ponerle suero,
mi hermano, al ver las muecas de dolor, me dijo
¿te imaginás los torturados? ¿te imaginás cómo sufrieron?
Por un segundo pensé en Nora, y entonces pasó un tipo.
cara díficil –dije. Los dos nos sonreímos.
Así, frente a esos hechos, se abrió un mundo
de oscuridad y de hienas mientras yace
torcido en la camilla mi papá.
con mi hermano imaginamos cosas esa vez para pasar el tiempo.
lo único concreto era el invierno y esa guardia de hospital,
Los dos cagándonos de frío.


HOSPITAL

En esa habitación de paredes desconchadas
lo único claro y neto,
las manos de mi padre.


200 BERKELEY PLACE, PARK SLOPE, BROOKYN

La tarde es muy oscura y hay una mancha azul e inexplicable
debajo de la nieve.
Encima de la nieve los perros hacen pis.
Despejo la escalera y dejo que la pala golpee el pavimento
que suena destemplado como un tambor de piedra.
Los vecinos responden con sus palas y echan sal
parados en las sombras.
No hay diálogo posible
No para de nevar.


MASCARDI

Es díficil describir
el trabajo de los hombres que cortaron
los troncos, tendieron unos cables
y hundieron un arroyo de agua fría
donde lavé tomates,
cercado por las copas de los árboles
pegadas contra el cielo
como papel glacé.


CERTEZAS I

Después de varios días,
al tomate le sale una corona de inmundicia.
Las ballenas emigran hacia el norte.
Espera el cocodrilo hundido entre las cañas.
Los cactos del desierto florecen cuando llueve.
El berro siempre crece al lado de las zanjas. Cede el lodo
y arrastra a la montaña, con piedras y con palos, cuesta abajo
Los restos del naufragio yacen muertos
perdidos en el fondo de mares solitarios. La madera
se pudre. Y en la nieve
hay un conejo blanco al que persigue un puma
Ambos corren en silencio. Saben
qué hace cada uno en ese drama:
seguir, acelerar, cambiar de dirección,
quién estira la zarpa,
a quién se le quiebra el espinazo.
Todo sabe qué hay que hacer.
Yo, no.

COMIDA

Recorre el vidrio con el dedo.
Del otro lado, apenas sumergido, hay un pichón de yacaré.
Ella sigue tercamente el recorrido que él le traza.
No duda y me sonríe. Pero veo
que de la boca de otro bicho, en un rincón oscuro del acuario,
asoma una cola de ratón.
Allá estaba mi hija, que no sabe.
Tal vez no haya remedio.


LUNA URBANA

Los hechos relevantes de este día son muy pocos:
estuve con Giannuzzi,
conecté cuatro parlantes al amplificador
y ahora la música se escucha mucho más, mucho mejor.
Para probarlo puse un disco.
Bailamos con mi hija.
Después, los tres miramos a la luna.
de nadie más era esa luna que miramos
y nadie más puede mirarla como nosotros vimos.
¿En esto consiste ser feliz?
Nadie se hace esa pregunta y nadie puede contestarla.


ANA

De madrugada, parada entre las sombras,
me despierta y pide que me corra porque dice
que tuvo pesadillas.
Le hago un lugar a nuestro lado.
La tomo de la mano
y, sin mediar palabra, nos dormimos.
Después, a la mañana, le pregunto.
"Eso fue ayer, papá
la noche fue de ayer,
con luz no tengo miedo a los seis años."


GOLPES

Había un mundo de volcanes y el cielo sobre el mar
y a eso de las siete abro los ojos
como quien busca en vano una saliente,
llegar hasta la esfinge.
Parado enfrente del espejo
quiero saber cuál es mi cara de este día.
El resplandor del solo se cuela en las persianas.
Luz. La Luz, los colectivos
y ruidos del martillo un piso más arriba.
Pero ahora la niña me reclama
para que ponga el agua a calentar y le preparé el té
sin margen para mares o volcanes
esfinges o preguntas.


JF(Buenos Aires, 1956). Poeta, ensayista, traductor y periodista
culturalFue secretario de redacción de Diario de Poesía. Entre
sus libros de poesía: Elegías (1983), Imperio de la luna (1987), 
Standards (1993)  y Los últimos tres años (2006). Publicó el volumen 
Conversaciones con la poesía argentina(1995), que reúne entrevistas 
con 29 poetasnacidos entre 1919 y 1940. Seleccionó y prologó sendas 
antologías poéticas de Joaquín O. Giannuzzi