viernes, 25 de mayo de 2012

GARY SNYDER





En el Bar Maverick


Entré al Bar Maverick
en Farmington, Nuevo México.
Y bebí  bourbon puro, dobles,
               seguidos de cerveza.
Mi pelo largo estaba recogido bajo la gorra
y había dejado mi arito en el auto.

Dos vaqueros bromeaban en voz alta
     y hacían sus payasadas junto a las mesas de pool,
la camarera nos preguntó
                               ¿ De dónde son Uds. ?
Una banda de 'country-western'
                 comenzó a tocar
"Nosotros en Muskokie no fumamos marihuana",
con la canción siguiente
                una pareja salió a la pista de baile.

Se agarraban uno al otro como en esos bailes de la secundaria
                durante los cincuentas,
que yo recordaba de la época en que trabajé en los bosques
         y en los bares de Madrás, Oregon.
Esa alegría, esa rudeza, de pelo corto -
                                  América - tu estupidez.
Si, casi podría volver a amarte.

Salimos -caminamos hacia la banquina de la autopista-
                                   bajo las viejas vigorosas estrellas-
bajo la sombra de los grandes peñascos,
                            regresando a mí mismo
al verdadero trabajo
                            'A lo que se debe  hacer '



Palta        


El Dharma es como una palta!
Algunas partes tan maduras que no lo podés creer,
pero esto es bueno.
Y otras partes duras y verdes
sin demasiado sabor,
del agrado de aquellos a quienes los huevos
                les gustan bien cocidos.

Y la piel es fina,
su gran semilla redonda
en el medio,
es tu propia Naturaleza Original―
Pura y suave,
casi nadie trata de partirla, abrirla
ni tratan de ver
si alguna vez crecerá.

Dura y escurridiza
da la impresión
de que deberíamos plantarla ―pero entonces
se escapa a través de los dedos ―
se aleja.


La osa madre


Para hablar del modo en que come los salmones
                                                   ella se cubre el rostro
                  Me fastidia con
                     "Qué podés saber de mis costumbres"
                  Y me besa a través de la montaña

A través de sus estratos acumulados, sus
                          hondonadas, sus pliegues;
                su boca llena de arándanos,
                           que compartimos.


                        (versiones Esteban Moore)

GIANNI SICCARDI





La Tormenta


Se dice: la tormenta es buena.
Se dice: la tormenta es mala.
Y quiere decirse muchas cosas.

Cuando yo digo: la tormenta es buena,
quiero decir: la lluvia es necesaria
y es hermoso mirarla desde una ventana.
Y quiero decir también cosas indefinidas
nombrar una alegría o un júbilo inasibles
pero quiero decir solamente:
la conocí un día lluvioso.

Cuando yo digo: la tormenta es mala
quiero decir: arruina los sembrados
los semblantes, los días
y borra y anega y entristece.
Y quiero decir también cosas indefinidas
prevenciones, sospechas
pero quiero decir solamente:
la conocí un día lluvioso.

E.E.CUMMINGS





hace ningún tiempo
quizás era una vida
caminando en la oscuridad
                           hallé a Jesús

oh dios
sujeto a sus goznes
galopó mi corazón
mientras él pasaba por aquí
       o mucho más cerca

su nada
de soledad
             construida




***



este manantial
del bosque
extraña forma

de negro
negror negrísimo

imagina
más que la
vida

y…
simplemente
muere
para saberse



***


fuera de la mentira del no
amaneces verdad del sí
(solamente ella y quien
‘es’ sin límites)

haciéndoles entender a los tontos
(como yo volado en el viento)
que no todos los problemas de la mente
valen lo que un ramo de violetas


****


mi tío
daniel luchó como músico
en la guerra civil y puede tocar el triángulo
como el mismísimo demonio) mi

tío Frank no ha hecho nada por muchos años
pero vuela barriletes y
cuando el piolín se rompe (o cualquier cosa )
          mi tío
llora sin consuelo mi tío tom

teje calcetas y sobre las orejas es un pájaro en
                      vuelo
(pero

mi  tío ed
que está muerto
del cuello
    hacia arriba


se deja arrastrar
a través de la calle brattle
por un cachorro capón



e.e. cummings (1894-1962). Poeta, pintor, ensayista y dramaturgo 
norteamericano.

TED HUGHES





TELOS

Demasiadas Alfas.* Demasiado Alfa. Insolación
de Alfa. Enferma del ojo.
Enferma de la cabeza, enferma enferma enferma o
enferma de Alfa. Diste patadas al colegio
y se desplomó en alfas. Sacudiste
el pararrayos entre tus dientes-
Todas las señales celestes registraron Alfa.
Escarbaste buscando regresar de todo aquello.
Abajo hacia la bodega. Allí en la oscuridad
tus ojos se cerraron con fuerza
y volviste del revés a tu madre
como cuando se rasga un almohadón de plumas
y subiste recubierta de Alfas.
Te pisaste y pisaste
como rumpelstiltskin
sobre el ataúd de tu Papá y la banda entera
empezó a tocar Alfa. Todo el estadio
aplaudió Alfa y clamó por Alfa. Como una francotiradora
disparaste pelotas de ping-pong a un novio tras otro
poniéndote en forma sobre fuentes de minúsculos surtidores y diste
en la diana
sobre una línea recta de Alfas. Ganaste
una enorme Alfa de plástico con madejas rubias. La aplastaste
con un taburete de cocina y salió de ella
un Alfa tic-tac. Huellas de sangre
escapándose de tu talón
firmaron la nevada escena callejera con Alfa.
De todos modos
para perder
las furias de Alfa te arrastraste hasta meterte debajo
o arrojaste cada letra del alfabeto
arrojándote tú misma más allá de Omega
y caíste
en el centelleante Universo de Alfa.


* Alfa primera letra del alf. griego, y omega la última. En algunas 
universidades Anglosajonas un Alfa equivale a un sobresaliente.
Sylvia Plath fue elegida Alfa(mayor honor)en 1952 en Smith College.
Rumpelt...... es un personaje de los Hnos Grimm.
Telos debe ser una transcripción inglesa desde el griego que significa
realización, consumación y fin.

WALLACE STEVENS




ANÉCDOTA DE HOMBRES POR MILLARES


El alma, dijo, está compuesta
del mundo exterior.

Hay hombres del Este, dijo,
que son el Este.
Hay hombres de una provincia
que son esa provincia.
Hay hombres de un valle
que son ese valle.

Hay hombres cuyas palabras
son como los sonidos naturales
de sus lugares,
como la cháchara de los tucanes
en el lugar de los tucanes.

La mandolina es el instrumento
de un lugar.

¿Hay mandolinas en las montañas occidentales?
¿Hay mandolinas en el claro de luna septentrional?

El vestido de una mujer de Lhassa,
en su lugar,
es un invisible elemento de ese lugar
hecho visible.

                           (Traducción de Alberto Giri)



TATUAJE


La luz como una araña.
Se arrastra por el agua.
Se arrastra sobre los bordes de la nieve.
Se arrastra debajo de tus párpados
Y esparce allí sus telarañas;
Sus dos telarañas.

Las telarañas de tus ojos,
Se pegaron
A tu carne y a tus huesos
Como la viga a tu hierba.

Hay hilos en tus ojos,
En la superficie del agua
Y en los bordes de la nieve.



Wallace Stevens (E.E.U.U., Pennsylvania, 1879-Connecticut, 1955)

EUGENIO MONTALE






XENIA II, Nº5


He bajado al menos
un millón de escaleras tomado de tu brazo
y ahora que no estás cada escalón es un vacío.
Nuestro largo viaje también fue así de breve.
El mío aún continúa, pero ya no necesito
las combinaciones, la reserva de asientos,
las astucias, las afrentas de quien cree
que la realidad es lo que vemos.
He bajado millones de escaleras tomado de tu brazo
y no porque cuatro ojos puedan ver más que dos.
Las bajé contigo porque sabía que de nosotros dos
las únicas pupilas verdaderas, aunque nubladas,
eran las tuyas.

                         (Traducción de Gianni Siccardi)


Eugenio Montale (Italia, Génova -1896-Milán-1985)


RAFAEL FELIPE OTERIÑO





UNA PALABRA

Para decir: piedra
pez, viento, paloma,
tuve que vivir.
Para nombrar un barco,
Para decir estela,
horizonte de mar, bahía,
tuve que vivir.
Para virar,
para guiarme por las estrellas,
para seguir un rumbo fijo,
tuve que vivir.
Para señalar el Norte,
para enviar un mensaje:
hermosas días, hermosas noches,
tuve que vivir.
Tuve que vivir
para decir caballo: mi caballo.

Todo debió pasar
por mis pies, por mis manos,
tocarme, golpearme,
penetrar mi piel
como el lento acoso de una fiera.
Para afirmar: “este es el aire
y el fuego”,
“esto lo líquido y lo sólido”,
y que aire, fuego,
líquido,
sólido,
desnudaran su corazón de medusa,
su confundido aroma.
Más allá de todas las preguntas,
por encima de todas
las tentaciones,
tuve que vivir.

Para decir una palabra,
para decir una sola
palabra,
la primera palabra
y la última,
para que naciera esa palabra,
tuve que vivir.


                   (Del libro La colina, 1992)

PORFIRIO BARBA JACOB





CANCIÓN DE LA VIDA PROFUNDA


El hombre es una cosa vana, variable y ondeante...

                                                    MONTAIGNE


Hay días en que somos tan móviles, tan móviles,
como las leves briznas al viento y al azar...

Tal vez bajo otro cielo la Gloria nos sonría...
La vida es clara, undívaga, y abierta como un mar...

Y hay días en que somos tan fértiles, tan fértiles,
como en Abril el campo, que tiembla de pasión;

bajo el influjo próvido de espirituales lluvias,
el alma está brotando florestas de ilusión.

Y hay días en que somos tan sórdidos, tan sórdidos,
como la entraña obscura de obscuro pedernal;

la noche nos sorprende, con sus profusas lámparas,
en rútilas monedas tasando el Bien y el Mal.

Y hay días en que somos tan plácidos, tan plácidos...
-¡niñez en el crepúsculo! ¡lagunas de zafir!-

que un verso, un trino, un monte, un pájaro que cruza,
¡y hasta las propias penas! nos hacen sonreír...

Y hay días en que somos tan lúbricos, tan lúbricos,
que nos depara en vano su carne la mujer;
tras de ceñir un talle y acariciar un seno,
la redondez de un fruto nos vuelve a estremecer.

Y hay días en que somos tan lúgubres, tan lúgubres,
como en las noches lúgubres el llanto del pinar:

el alma gime entonces bajo el dolor del mundo,
y acaso ni Dios mismo nos pueda consolar.

Mas hay también ¡oh Tierra! un día... un día... un día
en que levamos anclas para jamás volver;

un día en que discurren vientos ineluctables...
¡Un día en que ya nadie nos puede retener!


Porfirio Barba Jacob (Santa Rosa de Osos, 1883 - Ciudad de 
México, 1942seudónimo del poeta colombiano Miguel Ángel 
Osorio Benítez.

ARNALDO CALVEYRA







Apuntes para una reencarnación

             (Fragmentos)

Palabras, no de otra cosa sabía, palabras prestadas al cartero apostado en las esquinas de tu pueblo, cuando no al espejo. Espejo de junto a la puerta, huésped ficticio del tamaño del hombre que a su lado pasa los días, y los árboles y la tarde entrando por la ventana le prestan no sé qué presencia, una presencia.


Palabra siguiente: a ciertas horas te sentabas a aguardarla, como a una persona que disfrazada de visita entraría por la puerta a contarte alegrías y pesares, encontrarte en esa espera, siempre del lado de ninguna parte, armándote de la paciencia que con el tiempo adquieren los poemas.


Espejo del tamaño del hombre que vive a su lado, lo acompaña en sus preparativos de sombra.

__________


La mitad de la tarde. En el espejo, soñoliento, el rosal
reclina sus flores hacia un crepúsculo sólo por él
imaginado.
"Puesto que ya no queda nombre en el espejo", oigo que dice, "entraré en la pieza para buscarme en él".


Espejo que por poco desaparece bajo las begonias del patio.


"No queda ya nombre en el espejo, no queda hombre ni nombre en el reflejo del espejo".


Y el espejo, del que cuentan maravillas, empieza a quedarse dormido, las imágenes del día absortas en su tinta, el rosal que oscurece busca refugiarse en su diamante.


¡Espejo observado por la muerte y memorias tuyas y suyas en esta hora de nadie! ¡Premura de las palabras que muy pronto se convertirán de nuevo en mentiras!


__________


Como en un cuento, en el espejo de aparecer palabras la noche se adensa. Antes de que la última se muestre, pareciera desinteresarse de ellas.


Como en el mal señalado camino de un sueño, en su media luna te siguen pareciendo mentira las palabras.


Un espejo te ocasiona, otro te va borrando cuando acabes de murmurarlas todas será el final del día.


Para que la muerte cese, atiende, permanece en silencio con los ojos cerrados.


Cuando te canses de ser reflejo, ella se introduce por el bisel de tu cuerpo.


Manchas en el espejo como la muerte mancha.


__________



Palabra desde tantos lugars, su verde insistencia, hojas, se abandonan a lo largo de la media luz, tarde que se eterniza en el jardín (sus aromas) nacido para culminar en oeste.

Puedes quedarte callado en medio de esas poseciones, durante horas permanecer callado como a instancias de un agua que pasa.
Callarte, quedarte callado así, durante horas en nombre del callarse, del permanecer callado, así.


Hojas desprendiéndose del cuento de otoño, siempre por llegar, ya  por irse. En tardes como tus pasos, el alma del viajero se pone en movimiento.


No hace más que pasar el color de los espejos.


__________



Pese a tardes tales, a esa luz de página volviéndose malvones, de pie en una vereda, usted, yo, como dos hombres saben interrumpirse en medio de algo y palabras castellanas en el abandono del texto por escribirse en una lengua desconocida. A medida que se calla empiezan a entrar en los arrabales de esa lengua.


Volviendo siempre a lo mismo, cuaderno abierto por la página que eras esta mañana, a punto (en espera) de llegar al fiel del poema, al poema.


                              Poesía reunida, Adriana Hidalgo Editora, 2008 


Arnaldo Calveyra ( Mansilla, provincia de Entre Ríos, 1929) 


KENNETH REXROTH





memorial para Dylan Thomas


I

Están asesinando a todos los hombres jóvenes.
Desde hace medio siglo, ahora y todos los días,
los han perseguido y los han matado.
Los están matando en este instante,
en este mismo minuto
en todo el mundo
están matando a los hombres jóvenes.
Ellos conocen mil maneras para hacerlo
y todos los años inventarán nuevas técnicas para matar.
En las junglas del África,
en los pantanos de Asia,
en los desiertos de Asia,
en los campos de esclavos en Siberia,
en los barrios pobres de Europa,
en los clubes nocturnos de América,
los asesinos están realizando su tarea.

Están apedreando a Esteban,
lo están expulsando de cada ciudad en todo el mundo.
Bajo el cartel de Bienvenidos,
bajo el emblema del Rotary,
en la carretera en los suburbios,
su cuerpo yace bajo las piedras que le lanzaron.
Él estaba lleno de fe y poder.
Él realizó grandes cosas para las gentes.
Ellos no podían enfrentarse a su sabiduría.
No podían soportar el espíritu con el que hablaba.
Su palabra sonora hablaba en nombre
del tabernáculo del testigo en el yermo.
Ellos no tenían corazón.
Ellos se lanzaron sobre él con dientes afilados. 
Ellos  le gritaron.
Ellos no lo escucharon.
Ellos guiados por la misma música se lanzaron sobre él.
Ellos lo expulsaron de la ciudad y lo lapidaron.
Los testigos dejaron sus ropas
a los pies de un hombre cuyo nombre era el tuyo
Vos.

Vos sos el asesino.
Vos estás matando a los hombres jóvenes.
Vos estás asando a Lorenzo sobre su parrilla.
Cuando demandaste que él divulgara
los ocultos tesoros del espíritu,
él te mostró a los pobres.
Vos pusiste tu corazón en su contra.
Vos lo atrapaste y lo amarraste con tu ira.
Vos lo asaste a fuego lento.
Su grasa chorreaba y estallaba en llamas sobre las brasas.
El olor era dulce a tu nariz.
Él gritó
“ estoy cocinado de este lado,
denme vuelta y cómanme,
vos
comé de mis carnes.”

Vos estás asesinando a los hombres jóvenes.
Vos estás atravesando a Sebastián con tus flechas.
Él sostuvo en la firmeza de la fe a los perseguidos.
Primero lo atravesaste con flechas.
Después lo apaleaste con garrotes.
Luego lo arrojaste en una cloaca.
No existe nada que temas tanto como el valor.
Vos  que le negás tu mirada
al coraje de los hombres jóvenes.

Vos,
la hiena de rostro brillante y corbata de moño,
en las oficinas de una corporación
multimillonaria devota del servicio;
el buitre que destila inmundicias,
cuidadosamente y desprolijamente
ataviado
en sargas importadas,
disertando sobre el Tiempo de la Abundancia;
el chacal en un traje cruzado,
ladrando a control remoto,
en las Naciones Unidas;
el murciélago vampiro sentado en el respaldo del sillón,
tomando notas, jugando con tu descerebrador:
el autónomo, cáncer ambulatorio,
el Super Ego en mil uniformes;
vos, el esbirro de la bestia colosal
el que señala a los que habrán de ser asesinados,
vos el asesino de los hombres jóvenes.


II

¿Qué le sucedió a Robinson
quien solía tambalearse por la calle 8,
mareado por la ginebra solitaria?
¿Dónde está Masters, quien
durante ruinosas décadas vivió encorvado
en su bufete de abogado?
¿Dónde está Leonard quien creyó
que era una locomotora? ¿Y Lindsay,
sabio como una paloma, inocente
como una serpiente, dónde está él?
     Timor mortis conturbat me.

¿Qué fue de Jim Oppenheim?
¿ Y de  Lola Ridge, sola
en una fría habitación amueblada? ¿Y de Orrick  Johns,
saltando con su única pierna sobre
las olitas en la playa? ¿Y de Elinor Wylie
quien como Kierkegaard creía en lo intangible?
¿Qué fue de ellos? ¿Y de Sara Teasdale? ¿ Dónde está ella?
      Timor mortis conturbat me.

¿Dónde está George Sterlin ese manso cervatillo?
¿Y, Phelps Putnam que desapareció furtivamente?
¿Y, Jack Wheelwright quien  no podía cruzar el puente?
¿Y, Donald Evans con su bastón y
monóculo? ¿Dónde están ellos?
      Timor mortis conturbat me.

¿Y, John Gould Fletcher quién no podía
sanar su poderoso corazón destrozado?
¿Y, Bodenheim descuartizado entre la basura
 maloliente? ¿Y, Edna Millay quien bebió
su último whisky puro? ¿Y Genevieve
que tanto amó? ¿Dónde están ellos?
      Timor mortis conturbat me.

¿Y, Harry a quien nada le interesaba?
¿Y, Hart quien regresó al mar?
¿Dónde están ellos?
      Timor mortis conturbat me.

¿Dónde está Sol Funaroff?
¿Qué le sucedió a Potamkin?
¿A Isidor Schneider? ¿A Claude McKay?
¿A Countee Cullen? ¿A Clarence Weinstock?
¿Quién le devolverá la vida hoy a sus cadáveres?
      Timor mortis conturbat me.


¿Dónde está Ezra ese hombre altisonante y ruidoso?
¿Dónde está Larsson cuyos poemas eran plegarias?
¿Dónde está Charles Snider, ese muchacho gentil
y amargo? ¿ Y Carnevali
que le habrá pasado a él?
Carol quien era tan hermosa, donde está ella?
      Timor mortis conturbat me.


III

¿Fue el de ellos y ellas un fin noble y trágico,
como la máscara de un tirano?
¿Cómo el rostro dorado y secreto de Agamenón?
De ninguna manera. Uno de ellos despierto toda la noche
en la proa del barco, pensativo y agobiado,
sangrando por el recto, en su bolsillo
una crítica escrita por el único hombre
que le merecía respeto, “si él
realmente quiere decir lo que estos poemas
pretenden, él sólo tiene una salida. Deslizarse hacia
el acre sol ardiente del Caribe,
internarse en el acre, transparente
océano humeante.
Otro, piojos en las axilas y en la entrepierna,
basura desparramada
sobre el piso, grises y grasientos trapos
sobre la cama. “Los maté porque eran sucios comunistas
malolientes, deberían darme una medalla.” 
Otro,
que con solo verlo, su fin fue vaticinado
 por Simenon. “Te
desafío a que aprietes el gatillo.” Ella cerró sus ojos
y volcó ginebra sobre su vestido.
La pistola se movía en la  mano insegura del hombre.
Les llevó horas morir. 
Otra se arrojó por las escaleras
quebrándose la columna. Morir fue
una tarea de años.
Dos colocaron sus cabezas bajo agua
en la bañadera e inundaron sus pulmones. Otro
en un puente muy transitado se arrojó debajo de los automóviles.
Otra , ebria, saltó desde un balcón
rompiéndose el cuello.
Otra se empapó en combustible
y salió corriendo a la calle en llamas
sobrevivió, para vivir el resto
de sus días bajo custodia. Otro sólo hizo el amor
una única vez con una mujer mendigo. Murió
años después, el cerebro
y la médula carcomidos por la sífilis. Una década
y media de dolor y pobreza
mientras su mente se consumía
gota a gota.
Uno trató de ahogarse
tres intentos en un lapso de veinte años. La última vez
tuvo éxito. Una abrió el gas
cuando ya no tenía comida, ni una moneda
y sólo medio pulmón.
Una fue a Harlem se acostó con treinta hombres, luego
regresó a su casa y se degolló. Uno conversó toda la noche
con H.L. Mencken y luego con las primeras luces del día
se arrojó a las aguas, ahogándose.
¿Cuántos dejaron de escribir a los treinta años de edad?
¿Cuántos fueron a trabajar para la revista Time?
¿Cuántos murieron de lobotomías prefrontales
en el Partido Comunista?
¿Cuántos están perdidos en los oscuros pabellones
de psiquiátricos de provincia?
¿Cuántos asesorados por sus psicoanalistas
decidieron que después de todo dedicarse a los negocios
era lo mejor que podían hacer?
¿Cuántos son alcohólicos sin esperanza o remedio?
René Crevel!
Jacques Rigaud!
Antonin Artaud!
Mayakofsky!
Essenin!
Robert Desnos!
Sain Pol Roux!
Max Jacob!
En todas partes del mundo
la misma mano
sin cuerpo
es la que nos asesina.
Aquí hay una montaña de muerte.
Una colina de cabezas como las de los Khanes todas apiladas.
El primer nacido del siglo
degollado por Herodes.
Tres generaciones de infantes
deglutidos por las sangrientas fauces de Moloch.



IV

Él está muerto.
El pájaro de Rhiannon,
ha muerto.
En el frío invierno del corazón.
Él está muerto.
En los valles de la muerte,
finalmente lo hallaron mudo,
envuelto en la tormenta de mentiras.
Él nunca volvió a hablar.
Él murió.
Él está muerto.
Nunca volvió a emitir palabra.
Él murió.
Él está muerto.
En las manos antisépticas de ellos
él yace muerto.
El pequeño lanzador de encantos de Cader Idris,
el de la arrebatada palabra.
Él está muerto.
El gorrión de Cardiff.
Él está muerto.
El canario de Swansea.
¿Quién lo mató?
¿Quién mató al pájaro de brillante cabeza?
Vos lo hiciste, Vos hijo de puta.
Vos lo ahogaste en tu cerebro de cocktails.
Él cayó y murió en tu sintético corazón.
Vos lo mataste,
Oppenheimer, asesino de millones,
Vos lo mataste,
Einstein, eminencia gris de la muerte.
Vos lo mataste.
Havanahavana, con tu premio Nobel.
Vos lo mataste, General,
siguiendo los pasos administrativos correspondientes.
Vos lo estrangulaste, Le Mouton,
con tus mains étendues.
Él confesó en un juicio público ante una calavera
que parecía tener imperdibles.
Vos le pegaste un tiro en la nuca
mientras él se tambaleaba en el último sótano.
Vos lo mataste,
benigna señora en la estampilla.
Lo hallaron muerto en el almuerzo semanal
de una asociación  progresista.
Lo hallaron muerto en el departamento de edición.
Lo hallaron muerto en la reunión de políticas editoriales
de la revista Time.
Henry Luce lo mató con un telegrama al Papa.
La revista Mademoiselle lo estranguló con un corpiño relleno.
El viejo comadreja lo mojó con una bolsita de té.
Luego de que los lobos hicieron su trabajo, los vaticidas
se alejaron arrastrándose con sus entrañas
hacia las aulas y las revistas literarias.
Cuando la radio transmitió la noticia de su muerte
vos personalmente te paraste gritando “ Dennos a Barrabás!!”
En tu multitud solitaria pasaste sobre él.
Tus zapatones y zapatillas de ballet
lo patearon hasta morir en la calle empedrada.
Lo golpeaste con una composición de Hindemith.
Lo apuñalaste con el acero inoxidable de una obra de Isamu Noguchi,
él está muerto,
él está muerto.
Como Ignacio el torero,
a las cuatro de la tarde.
Puntualmente a las cuatro de la tarde.
Yo también no deseo escuchar nada acerca de ello.
Yo también no deseo saber nada acerca de ello.
Yo deseo salir corriendo por las calles,
gritando “ Recuerden a Vanzetti!”
Yo quiero derramar gasolina por sus chimeneas.
Yo quiero poner bombas en sus galerías.
Yo quiero quemar sus salas de redacción.
Yo quiero rajar el vientre de sus mujeres frígidas.
Yo quiero hundir sus veleros y lanchas de lujo.
Yo quiero estrangular a sus niñitos que pintan con los dedos.
Yo quiero envenenar a sus afganos y caniches.
Él está muerto, el pequeño querubín borracho.
Él está muerto,
el radiante y vigoroso argumentador.
Él está muerto.
Las aves que siempre vivirán, han callado
ya no le cantan al rey Bran.
Las aves marinas están quietas
sobre Bardsey,  la isla de los diez mil santos.
Los hombres subterráneos no cantan
en su camino al trabajo.
Hay olor a sangre
en el olor del humo de la turba.
Ellos lo han derribado con ferocidad,
al hijo del bardo David ap Gwilym.
Lo han asesinado,
al bebé del poeta Taliessin.
Allí yace muerto,
al lado del témpano de las Naciones Unidas.
Allí yace embolsado,
a los pies de la Estatua de la Libertad.
La corriente del golfo de México huele a sangre
cuando toca las arenas de Iona
y las azules rocas de Canarvon.
Y todas las aves del profundo océano se elevan en vuelo
sobre los grandes cruceros de lujo y aúllan,
“Vos lo mataste! Vos lo mataste!
Vos vestido en ese maldito traje de confección de Brooks Brothers.
Vos
reverendo hijo de puta.”

                                             (versión Esteban Moore H.)


KR(South Bend, Indiana, 1905- Santa Bárbara, California, 1982).
Poeta, traductor, ensayista y crítico autodidacta. Figura central del 
Renacimiento Poético en la ciudad de San Francisco y de  la poesía 
contemporánea de su país. Lawrence Ferlinghetti sostuvo que sin 
dudas Kenneth Rexroth fue el maestro de todos ellos.
Publicó entre ensayo, crítica y poesía más de cincuenta libros.
En 2003, se publicó su obra poética completa con un prólogo de 
Sam Hamill.