sábado, 27 de octubre de 2012

NELLY SACHS





Amo a mi amo

Amo a mi amo.
Recolecto broza cada día para encender su fuego.
Amo sus ojos azules.
Soy un cordero en sus manos.
Derramo miel en sus oídos.
Amo sus manos,
las pócimas de hierbas que me ofrece.
Mi amo me muerde y me subyuga.
Y mientras aviento su cuerpo
me narra leyendas secretas y olvidadas.

             
Quién vació la arena de vuestros zapatos?

Quién vació la arena de vuestros zapatos
cuando debíais levantaros de la muerte?
La arena que Israel se trajo a casa
¿su arena errante?
La arena ardiente del Monte Sinaí,
fundida en la garganta de los ruiseñores,
fundida en las alas de las mariposas,
fundida en el ansia de polvo de las serpientes,
fundida en todo lo que mana de la sabiduría de Salomón,
fundida en el sabor amargo del ajenjo escondido.

Oh vosotros, dedos
que vaciasteis la arena del zapato de los muertos,
¡seréis mañana el polvo
que llene los zapatos de los que han de venir!


                              Versiones de Carlos Morales