sábado, 1 de septiembre de 2012

RODOLFO GODINO





Casuarinas, falsas olas

Hicimos estos árboles para cortar el viento.
Cuando llega, ellos copian los rasguitos
Aspirados del mar.
Pero a veces, fieles,
Acercan sonidos de ayer a las ventanas.


El escindido

Nadie conoce como yo
La partición del alma.

No hay escándalo allí,
Sólo pausa, música
No danzada todavía.

Ocurre pocas veces, como llorar
O morir.


La primavera austral

Vivir en el extremo del mundo obliga
A una alerta prematura en los jardines.
Pujando entre agosto y octubre
La memoria del esplendor anual regresa
Por sus derechos.
Pacientes brotes plateados
Giran en las ramas, apartándose
Buscando identidad en el color
Forma adulta en la luz, en el aire.

Amar como amo esas fantásticas criaturas
Es tan difícil de explicar. Al amanecer
Ofrendo agua de napas profundas
Que suele dibujar sombras
Al tocar la tierra
Y luego desaparece-otra vez
Hacia fríos reservorios en tinieblas-

Despojada de la proporción justa
Del poder que alumbrará cuerpos,
Hojas, matices, auras,
Obras de duración mezquina en el ojo
Pero sobrehumana en el poema.


RG(Córdoba, 1936)