domingo, 12 de agosto de 2012

ROBERT KELLY





La divina ansiedad


La alta tensión de la lectura de un poema es tal que cualquier lector se muestra en alguna manera, en algún lugar, secretamente o de otro modo, ansioso por llegar Al Final, por que el poema finalice. Esa ansiedad de final radica en la naturaleza primera del poema lírico, el poema corto, y no podemos escapar de ella. La poesía parece darse en el choque entre aquello de Gertrude Stein "la escritura quiere continuar" y el aristotélico "la forma busca cierre"-puede ser justamente esa tensión lo que nos haga amar la delicada incomodidad del poema.