domingo, 12 de agosto de 2012

ROBERT CREELEY




El niño

Métete con los otros a empujones,
con fuerza bastante, te pegan
con palos y látigos—el nacimiento
del amor. Ej., nacido el afecto,
se mueve para estar cerca, tocar y
sentir el calor a vida del
otro, cualquier otro, chupado, acariciado,
el propio palo posiblemente un símbolo de
lo obvio. Mi madre tenía pelo,
y, cuando me hice mayor, también
yo, por toda la cara, lo quería
justo ahí, y me dejé barba desde entonces.



Los amigos

Mi manera de ayudarte
es entender qué
quieres que
entienda al decir eso.



Eco de

No soy capaz
de librarme de esta
ficción. “No
existes,
cariño, estás
muerto”. Vete,
sigue—¿la
bombilla
encima, al lado,
o la cama en
que crees que te
tumbaste? Cuándo, qué.


© DE LA TRADUCCIÓN, MARCOS CANTELI, 2005