miércoles, 15 de agosto de 2012

NICOLÁS PRIVIDERA




ELOGIO DE LA GUILLOTINA

El Comité Literario de Salvación Pública
decreta:


Cortar un ejemplar –cual si fuera una flor marchita– no es
cortar los tibios cuellos de los moderados.

Cortar un ejemplar –cual si fuera una flor marchita– no es
cortar las consagradas cabezas de los vendidos.

Cortar un ejemplar –cual si fuera una flor marchita– ni siquiera es
cortar cada libro hasta volverlo leña encendida.

Cortar un ejemplar –cual si fuera una flor marchita– es sólo recordar que cortar es el trabajo de las guillotinas, aún las de papel.

Cortar un ejemplar –cual si fuera una flor marchita– es no olvidar que cortar por lo insano es subvertir los límites de cualquier papel.

Cortar un ejemplar –cual si fuera una flor marchita– es como
cortar una mala racha y hacer saltar por una vez la banca.

Cortar un ejemplar –cual si fuera una flor marchita– y aún
espantar al burgués es cortar con la complacida muerte de la vanguardia.

Cortar un ejemplar –cual si fuera una flor marchita– es
cortar con el libresco historicismo para volver a la incesante Historia.

Cortar un ejemplar –cual si fuera una flor marchita– es
cortar la negra sangre de la apatía.

Cortar un ejemplar –cual si fuera una flor marchita– es, por fin,
creer que aún todo es posible.

Pero nunca olvideís, compañeros, que el verdugo debe ser el primero
en arriesgar su cabeza.


Nicolás Prividera (Buenos Aires, 1970). Poeta y
cineasta.