viernes, 10 de agosto de 2012

LUCIO L. MADARIAGA

 


DESPERTAR A LO INFINITO

Despertar de un sueño en la levedad
de la temprana primavera.
Cúpulas, cúpulas, cúpulas.
Un mensaje.
De bronces, cúpulas, derruidas, incompletas;
Cercado de cúpulas.
Copas de árboles ostentosos hasta en su decadencia.

Percibir de golpe que tu mirada coronada
por el fragor de los cielos de los hombres
vislumbra en las gruesas gotas de la lluvia
el baile en vuelo de una mariposa purpúrea
que no se resigna a morir.

¡Así siente el ser que despierta a lo Infinito!

Y si nosotros buscadores de la maravilla
nos detuviéramos tan solo un instante,
con más entusiasmo continuaríamos por la senda
de lo inalcanzable y lo divino.
Y si un pequeño puñado de tierra se desvanece entre
los dedos recorriendo los senderos de la palma:

¡Eso es la esperanza!

¿Recuerdas qué viva te sentías mujer frustrada,
cuando te recostabas a la vera de los días
sin la recompensa inmediata de lo realizado?
En algún momento, el tiempo estará de nuestro lado.
No te quedes sólo con el pinchazo de la rosa.

Las hojas secas que migran en los vientos
viajan cargadas de ganas de ser nuevamente.
Y llevan consigo el anhelo de un nuevo árbol
que les sirva de hogar y confidente,
una raíz que resucite todas aquellas cosas
que no supieron admirar.

                                               2008



HUÉRFANO DE TIERRA

                                           A Iván de los Santos


Siento orgullo de aquel hombre que en su tierra
bebe el néctar en un cáliz de esperanza
y se pinta con aromas acechantes de la muerte
y huele a rojo, rojo-vida en sus entrañas.

Y yo que ando por esta vertical
   pampa de cemento,
a menudo me siento un despatriado
sin brújula, sin sur, al fin,
   sin pago.

¿Será que solo soy un trashumante
estancado en el olvido de un pantano
que arrebata el sueño no vivido?

Por qué será la tierra no me abraza,
permite echar raíces en su sexo,
coronar las raíces insurrectas
   en un claro,
¡No mas huérfano de tierra!

                                               2008



EL ARTE DE LA BÚSQUEDA

                                            A Pablo A.  E.  Bertozzi


Has desarrollado hasta el virtuosismo el arte
de la constante búsqueda
Es que has sabido moverte en soledad
Rastreador errante de oasis

Y tramas inconciencias, negaciones seculares
Y aspiras ha encontrar un submundo azul
Y lloras llanto de redención y no rendición

Mascullador imperenne del llano dolor
Desollador voraz de tu propia condición
Geométrica desventura raíz del amor
Trineo tirado por el trinar de la absolución

Es el futuro posible que no quiere morir
Es que te has acercado a la poesía, maldito:
Tu sacrificio es mi alimento, hermano

                                                             2009



INCIENSOS


I

Qué incienso crearán con el follaje de
una tierra arrasada

II

Cuál será el aroma pendiente para
resolver lo insignificante

III

Quién muriera en mi nacimiento y
me dejara su espacio

IV

Cómo volaremos apartados de nexos que
graviten al revés

V

Por qué es lentísimo en su exactitud el
volcán del origen

VI

Seremos capaces de restituir y destruir a
los progenitores

VII

Habremos agotado ya las vertientes más
perfectas de lo humano

VIII

Estaremos al borde de un abismo sin
un hueco en que caer

IX

Donde comulgarán las sales primigenias de
otras metamorfosis

O
Caeremos Volaremos Premoriremos Renaceremos
Gritaremos Cantaremos Cederemos Rebelaremos
O simplemente anularemos las tensiones y
agotaremos

f
  i
     n
         a
              l
es

                                           2010


LUCIO L. MADARIAGA(1985, Buenos Aires). Poeta
escritor y editorHijo de dos grandes poetas y ar
tistas argentinos, Francisco Madariaga y Élida Man
selli, es editor de los excelentes blogs literarios 
donde publica la obra de sus padres: www.elidamanselli.blogspot.com y www.franciscomadariaga.blogspot.com.