viernes, 10 de agosto de 2012

JORGE ARIEL MADRAZO


















PADRE, JINETE DEL RECUERDO

Desafió al caballo de vidrio
grandes jinetes lo azuzaban
se elevó jadeante
                  aquí va a haber que pelear
cayó abriendo cerrando sus alas
y yo quise ser él
así como en remotas tardes
comprendía oscuramente sus agresiones
                              actos de amor
Por último
no sabía ya ni cómo anhelante trotar
pero sí su muerte morir
sobraba todo gesto
era lo absoluto
el tiempo que torna a los orígenes

Papá el hombre que muere
debió caer para que la historia
completara ceremonias de su estertor

Tanta ropa de poner sacar
papeles gestos de su mano
fotos cuerpo que vivía
el cristal el caballo adivinado
agitó al fin sus patas terribles

Él fue sorbido por aquel hueco
se rompieron, alcanzó a susurrar
todas mis partes
                                            papá


ELLA

ella, la que murió
quiso brindarme hoy el blanco té del atardecer

Llegó con sonrisa y la usual falda azul
Abriole padre la puerta el distante saludo
ellos los remotos ocupan el brocal
el no aire              allí donde pesan sus cuerpos
faltantes

Ella la no viviente
sonríe vivísima y feliz
las manos únense al libar                el azúcar
sin carnadura la blusa infla el ala
los soleados senos                un rayo solar
en el ventanal

Volaba el alborear de la memoria
el verano             su amor oloroso
el sin tiempo meciendo su barca

Ella              la que no está
aquí estuvo y está
en el trasmundo donde sonrío
y bebo el blanco té

Padre háblale el triste
yo los miro y sonrío

Yo             el para siempre ausente
En esta escena



EL MORIR SIEMPRE OCÚRRELE A LOS OTROS

Cuerpos, rostros, voces
a los otros córtanles el hilo
el póstumo suero solitario

El universo         la iletrada magia esférica
baila con el otro             atroz saltimbanqui
El otro es invitado a tu tertulia
son los otros los que ofician el amor
los otros en el sexo de tu hembra

los otros en tu sábana mismísima



JAM(Buenos Aires). En poesía, publicó Orden del Día (1966), 
Blues de muertevida (1984), Cuerpo textual (1987), Para amar
a una deidad (1998), De mujer nacido (2003) y De vos (2008).
En narrativa, es autor de los libros de cuentos Ventana con Ornella 
y La mujer equivocada. Debió exiliarse en Venezuela durante la 
última dictadura militar argentina.