domingo, 5 de agosto de 2012

CONSTANTINO MPOLÁS ANDREADIS




ojos sin párpados

como piedras
que alguna vez fueron estrellas
es decir
antes de que se pusieran a volar
no como pájaros sino como caballos
como tigres feroces
como plumas
perseguidas por sus aves
como colores
escapados de un cuadro
y como si la tela
fuera un ojo
que ocultara esos ojos
de ellos mismos
y ahora fueran espejos
y las cosas reflejos
en esos espejos
o mundos o naranjas
de este mundo
y como si este mundo
fuera el suyo
su mundo ajeno
como una sonrisa
amenazante y tonta
como un dios o una nube
cambiante
como los dioses y las nubes
inteligente
como un cántaro roto
pero eso fue después
o sea ahora
mientras lo escribo o dibujo
mientras lo plagio o lo entiendo
omo se entienden las flores
como deberían entenderse las flores
como las mariposas
entienden a las flores
como marcel duchamp
inventó a la poesía
como culminación del plagio
como palabra exacta
porque puede ser cambiada por otra
porque debe ser cambiada por otra
para que siga siendo
la misma
y no sólo la misma
sino la única
la única palabra posible
la de aquellos
que no saben hablar
que no saben escribir
y a los que la poesía
les debe todo
no sólo lo que es
sino lo que no es
lo que todavía no es
lo que a pesar de todos y de todo
para ser
necesita que alguien la pronuncie
la pronuncie o la escriba
por primera vez
una primera vez que es la última
porque es cualquiera
y siempre cada vez



casi salvada

salvaje
como una copa
o una ola
como una abeja
detenida en el aire
al acecho
de su propio zumbido
como si se saliera
del cuadro
como si la modelo
la ahuyentara
temerosa y dantesca
como si se burlara del retrato
que la duplica en otra
con los ojos abiertos
pero cerrados
atentos al zumbido
del tiempo quieto
inexorable y eficaz
avaro y puntual como una tumba
como un pájaro
como una roca
batida por el mar
combatiendo consigo
con su tiempo de piedra
con los días y las noches
del mar que la dibuja
lentamente
indiferentemente
pero ávidamente
como la modelo de sí
hacia el no del cuadro
pero negándose
negándose a ser negada
afirmada en ella que no quiere
que no le importa
que no comprende
ni le interesa comprender
ella es ella
ella sabe que es ella
y por eso se va
como si huyera
con una sonrisa en la boca
en sus labios pintados con violencia
como si se resistiera a irse
mientras se va
sin girar la cabeza
casi sin saludar
tropezando
con la luz del día
erguida como un árbol
como un sol


CMA(Buenos Aires). Fue co-director de la revista 
Punto Omega. Entre otros premios que no obtuvo
basta mencionar que fue finalista en concurso 
poesía diario La Nación en 1991. CARlOS ALBERTO 
DÉBOLE dijo “(sus poemas) aseguran su nombre con
tra el olvido” – POEMAS INCOMPLETOS es su primer 
libro.