viernes, 10 de agosto de 2012

AMELIA BIAGIONI




ME DISTRAJE UN MOMENTO


Todo,
lo que está y sucede,
era un túnel
quieto
y en él, sola,
yo corría, corría.
Sin querer, sin etapas,
adiós, adiós
aunque a veces un ojo débil, fiel,
ciérrate,
se me atrasaba,
apúrate,
llorando sobre un día.
Sin poder asirme
a un pájaro, una mano, un fruto,
adiós, adiós
arrancarme
del amor sucesivo,
partir partiéndome,
dejar atrás,
pasar por todo,
honda, ligera, rota,
viva,
siempre marcharme
para ser nostalgia.
Pero un instante me distraje
sin tomar precauciones,
un instante
en que alguien vino de mi espalda
y cambió todo.
Fija, vaciada, ausente,
un agujero soy
por donde pasa el mundo,
veloz, sin detenerse,
agitando sombreros,
se escurre en mi vacío,
cómo huye.
Oh puerta, piel, árbol jadeantes,
¡paren, basta!
Suplico sin lengua,
me interpongo sin cuerpo.
Es inútil,
adiós, adios
Y todo lo que pasa
y se aleja cantando
con feroz alegría,
no vuelve, no recuerda.

 
Amelia Biagioni(Galvez, Santa Fe, 1916). Profesora en Letras.
En 1976 publica Las cacerías, distinguido con el Premio Jorge L.
Borges de la Fundación Argentina para la Poesía (1977) y con
el Tercer Premio Nacional de poesía (producción 1976-79).
En 1984 aparece su último libro, Estaciones de van Gogh, por
el que se le otorga el Segundo Premio Nacional de Poesía en
1988 -87. Falleció en el año 2000.