lunes, 25 de septiembre de 2017

DIEGO BRANDO


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V

Mi padre toma fuertemente de la bombilla del mate,
combatimos el verano sentados en las viejas mesas
de cerámica de nuestros abuelos, el calor de la bebida
nos hace transpirar, pero es una costumbre en la que no cedemos.
Llevamos dos días de tranquilidad en el patio,
desde que la tormenta azotó la región y la dejó sin luz.
Impasibles, permanecemos sentados. Sólo a veces,
cuando el perro del vecino salta el tapial,
nos levantamos y con un grito bárbaro lo alejamos.
Protegemos a la gata que justo se le dio por parir.
Es inminente que la luz va a volver en pocas horas,
pero bien podría no hacerlo, nos sentimos hombres primitivos
que nada necesitan de las comodidades de una casa.



lunes, 18 de septiembre de 2017

LAURA GARCÍA DEL CASTAÑO


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Escribir como si se tuviera
una piel de vidrio, un espejo al fondo
pelo y sangre de la herida
sufrimiento animal
o escribir
como si no se tuviera nada
Lo que late pero no para vivir
Así de estéril
como un párpado que acaricia el ojo que no ve
como si apenas hubiera
una mera puntería
para darle a cosas
que no caerán en este mundo.



            De El animal no domesticado, Pan comido, 2014

CARLOS RÍOS





EN LA CLÍNICA CONOCÍ AL HOMBRE QUE DIBUJABA TORTUGAS


andá despacio le dicen despacio bien despacio
que tenés más de ochenta y nueve él se pregunta
a qué le llamarán despacio y cómo se vería
el mismo trayecto
de la pieza al baño
hecho x 1 tortuga
¿mejor o peor?
ese gran misterio
no lo deja dormir
se despierta de noche
y mientras las pantuflas
surfean
el pasillo
piensa
en tortugas gigantes
y en el día en que ellas
vendrán para llevárselo
como al sr. quiroga
a una playa mayor


                   más en/
                     lainfandlproced/carlos-ros

martes, 12 de septiembre de 2017

PAUL B. PRECIADO

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Pornotopía

Arquitectura   y  sexualidad   en
«Playboy»  durante  la  guerra   fría


      ADVERTENCIA

Este  texto  es pura  ficción.  Algunos  de  los
capítulos  proyectan  los nombres  de  figuras  pú-
blicas  «reales»  en  unos  personajes   inventados
y  en  unas  situaciones  inventadas.  Cuando  en
esta  obra  se  utilizan  los  nombres  de  empresas,
de  medios  de comunicación  o  de políticos,  con
ellos  sólo  se  quiere  denotar  personajes,  imáge-
nes, la materia  de  los sueños  colectivos; no  de-
notan  ni pretenden  dar  una  información  priva-
da  de  personas  existentes,  en  carne  y hueso, 
ni vivas, ni muertas,  o nada  que  se le  parezca.

                   DAVID  FOSTER  WALLACE,
                       La  niña  del pelo  raro, 1989


Este  proyecto  surgió  de  una  noche  de  insomnio.  Veía
la  televisión,  mientras   intentaba  dormir   sin  éxito  en   mi
apartamento  de  Brooklyn,  cuando,  de  repente,  escuché   a
Hugh  Hefner,  el  director  de Playboy, la  más  influyente  re-
vista  para  adultos  del  mundo,  vestido  con  pijama,  batín  y
zapatillas  de  estar  en  casa,  hablando  sobre  la  importancia
de  la  arquitectura  en  el  imperio  que  él  mismo  había  crea-
do  en  1953: palabras  como  «domesticidad»,  «liberación  es-
pacial»  o  «ático  de  soltero»  tenían  una  resonancia  especial
en  el  discurso  de  Hefner.  Aquello  nada  tenía  que  ver  con
la  imagen  que  yo  me  había  hecho  hasta  entonces  de  la 
revista  de  las  chicas  desnudas  con  orejas  de  conejo.  
Al  día  siguiente  comencé  una  búsqueda   de  información    
que   me llevó  de  biblioteca  en  biblioteca,  hasta  que Playboy 
se  convirtió  en  parte  de  una  investigación  doctoral  en   
Teoría  de la Arquitectura  en  la Universidad  de  Princeton.
Así  fue  como Playboy acabó  siendo  un  laboratorio  crítico  
para  explorar  la  emergencia  de  un  nuevo  discurso  so
bre  el  género,  la  sexualidad,  la  pornogra…/pornotopia.pdf






GABRIELA CABEZÓN CÁMARA


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La Virgen Cabeza

1. Qüity: «Todo lo
que is born se
muere»


Pura materia enloquecida de azar, eso,
pensaba,  es  la  vida.  Me  puse  así  de
aforística allá en la isla, casi en pelotas,
sin ninguna de mis cosas, ni siquiera una
computadora,  apenas  algo  de  dinero  y
las tarjetas de crédito que no podía usar
mientras estuviéramos en Argentina. Mis
pensamientos  eran  cosas  podridas,
palos,  botellas,  camalotes,  forros
usados, pedazos de muelle, muñecas sin
cabeza,  la  reflexión  del  collage  de
desperdicios  que  la  marea  deja
amonto.../GaCaCa.pdf